Una sociedad puede tener desde el mismo día de su constitución diferentes domicilios: SOCIAL y FISCAL

En el modelo censal 036 de solicitud de NIF provisional (el que se pide cuando se constituye una sociedad) ya incluye la posibilidad de distinguir entre el domicilio social y el domicilio fiscal. De hecho, esa primera tarjeta que nos envían, tanto si hemos presentado el 036 como si se ha hecho el trámite a través del notario en el momento de la constitución, ya contempla ambos domicilios, y el envío se hace siempre al domicilio fiscal, que precisamente es el que NO FIGURA EN LA ESCRITURA DE CONSTITUCIÓN.
¿Por qué matizo todo esto? Muy sencillo, porque aunque hay normativas de fácil interpretación, y algunas de ellas no hace falta ni leerlas porque bastaría con aplicar el sentido común, a menudo me encuentro con algunos representantes de la administración (y no quiero con esto generalizar porque me consta que no todos tienen el mismo criterio), que con el fin de apropiarse de un dinero que no les corresponde, hacen las interpretaciones más peregrinas. Y no digo apropiarse para sí mismos, si no para la propia Agencia Tributaria.
En otro artículo posterior hablaré en más detalle de unos expedientes en los que después de 14 meses se me ha dado la razón, pero primero quería matizar este punto del domicilio fiscal.
En abril de 2009 pagamos indebidamente unos modelos 600 en la Agencia Tributaria de Barcelona porque así nos obligó el Registro Mercantil (también muy indebida e injustamente como luego se comprobó), a pesar de que ya lo habíamos pagado previamente en Valencia.
Nuestro argumento era que aunque las sociedades eran de Barcelona (domicilio social), las obligaciones fiscales correspondían al domicilio de nuestro despacho en Valencia.
La interpretación torticera para denegarnos la devolución de unos impuestos pagados dos veces incluía varios puntos, pero el que afecta a este artículo en concreto es el siguiente:
“Atès que les societats no tenen activitat, no es pot parlar de gestió administrativa i de direcció i, per tant, el domicili fiscal, coincideix amb el domicili social. A més de la qüestió de fet esmentada, cal tenir en compte una qüestió de dret i és que cuan una societat es constitueix, necessàriament, el seu domicili social i fiscal, han de coincidir…”
Para los que no entiendan el catalán:
“Atendiendo a que las sociedades no tienen actividad, no se puede hablar de gestión administrativa y de dirección, y, por lo tanto, el domicilio fiscal, coincide con el domicilio social. Además de la cuestión de hecho mencionada, cabe tener en cuenta una cuestión de derecho, y es que cuando una sociedad se constituye, necesariamente su domicilio social y fiscal debe de coincidir…”
Ahí queda eso… De un plumazo se cargan toda la normativa con una interpretación que bién podría haberse tomado después de una fiesta movida. Y no solo se cargan la normativa, si no que su propio modelo censal 036, según esta interpretación está mal diseñado, dado que en la opción de sociedad en constitución, permite distinguir entre domicilio social y fiscal.
Debido a mis recursos presentados en su día, el Servicio Jurídico de la Agencia Tributaria de Catalunya ha analizado esta cuestión y ha llegado a la siguiente conclusión:
“El fet que la pròpia administració faciliti a l’interessat uns NIF encara que provisionals en els que són diferents el domicili social i el domicili fiscal confirma aquesta possibilitat. Tot i que a efectes de comprovació es podría haver demanat els NIF definitius i documentació acreditativa de la gestió tributaria desenvolupada en el domicili de la Comunitat Autònoma de Valencia.”
En castellano (más o menos):
“El hecho de que la propia administración facilite al interesado unos NIF provisionales en los que son diferentes el domicilio social y el domicilio fiscal, confirma esta posibilidad. Dado que a efectos de comprobación se podrían haber solicitado los NIF definitivos y documentación acreditativa de la gestión tributaria desarrollada en el domicilio de la Comunidad Valenciana”.
En conclusión:
(no parecía tan complicado)
En el momento de constituir una sociedad (y también más adelante), la empresa puede tener dos domicilios distintos; uno social y otro fiscal, y además, ambos pueden corresponder a provincias o comunidades autónomas distintas.
Creo que esta vez ha quedado MUY CLARO.
Ramón Cerdá
Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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4 Comentarios.

  1. Buenas noches.
    Vendi mi empresa hace 2 años.
    El nuevo dueño ha canbiado el domicilio social pero no el fiscal.
    No hago mas que recibir cartas de hacienda.
    Que puedo hacer.
    Estoy obligado a cogerlas si no soy nada en la empresa?
    Gracias.

    • Usted no debe coger ninguna carta. La obligación de cambiar el domicilio fiscal es del nuevo administrador. Otra cosa es que las cartas vayan a su nombre o figure usted como representante; en esos casos sí debe cogerlas y contestar diciendo que usted no representa a la sociedad.

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