Toros en Catalunya. ¿Se respetará la decisión del Constitucional?

Si hay dos asuntos que generan polémica solo de pensar en ellos, estos son las corridas de toros y el independentismo catalán (también los otros independentismos). Pero si juntamos ambos conceptos y los queremos utilizar políticamente, el producto resultante es una auténtica bomba de relojería. Y eso es, ni más ni menos, lo que está pasando con lo de los toros en Catalunya. La última decisión del Tribunal Constitucional ha servido para encender la mecha de lo que acabará siendo, posiblemente, una tragedia.

¿Qué pasa con los toros en Catalunya?

Si algo me molesta de todo este asunto, no son necesariamente los toros, y posiblemente tampoco lo sea el independentismo, pero sí la utilización política de toda esta polémica. Porque lo primero que me planteo es que no me creo que alguien, por el mero hecho de ser independentista, esté en contra de los toros, al igual que tampoco me creo que una persona, por ser española de pro y contraria a los independentismos, esté a favor de los toros. Una vez más estamos mezclando churras con merinas. Pero claro, al independentismo le mola esto de los toros (de prohibirlos me refiero) porque mueve pasiones de todo tipo y eso aumenta los impactos mediáticos, estemos en campaña electoral o no. Y la verdad, ¿cuándo no estamos en campaña electoral?

El pasado cinco de octubre estuve tentado de hablar de esto, cuando el Tribunal Constitucional anunció el aplazamiento sobre el anuncio de la anulación de la prohibición de la fiesta de los toros en Catalunya. Pero pensé que, ya que ellos lo aplazaban, yo también lo haría para poder analizar un poco mejor las reacciones que el anuncio iba, sin duda, a desatar.

¿Qué reacciones ha desatado el anuncio del Tribunal Constitucional sobre la anulación de la prohibición de los toros en Catalunya?

#Toros en Catalunya

Toros en Catalunya. Por el aspecto de la plaza, parece que la gente sigue queriendo poder ir a ver los toros.

Pues ni más ni menos que lo previsible, empezando por los dos, ya clásicos, enfrentamientos entre masas: independentistas contra no independentistas y taurinos contra animalistas, pero en el batiburrillo de la situación, los toros han quedado en medio y ya no se sabe muy bien qué defiende cada cuál, si el independentismo o la fiesta española, porque créanme, la cosa está muy confusa para los que intentamos mirarla desde la distancia y en perspectiva.

A mí, que la fiesta de los toros esté prohibida en Catalunya (o en cualquier otra parte) no me afecta personalmente más allá de lo que me molestan las prohibiciones per se, que es mucho. El simple hecho de la prohibición es lo que no me gusta. Los toros tienen un impacto económico; dejemos que sea el propio mercado el que decida si siguen o se terminan. Si la gente deja de ir a los toros, la fiesta taurina terminará sin necesidad de prohibición alguna, y si la gente sigue acudiendo a los festejos… Pues dejemos que vayan, y que quien lo prefiera, vaya al cine.

En cuanto al independentismo catalán, básicamente no me gusta (tampoco me gusta el independentismo valenciano, más soterrado y menos evidente, pero que me afecta más de cerca), pero lo respeto. Lo que no me gusta de todo esto es lo que ya se ha estado viendo en las últimas resoluciones judiciales; cuando alguna decisión judicial no les gusta, no se cortan, ya no en decirlo, sino en anunciar a las claras que no la van a respetar. ¿Se puede permitir tal cosa? En este caso supongo que saldrá alguien diciendo aquello de que el Tribunal Constitucional no es exactamente un tribunal, pero la pregunta es: ¿Hay que respetar sus decisiones, o no? Y si no las respetan en Catalunya, ¿las hemos de respetar los demás cuando nos afecte en algo? ¿O directamente nos cargamos el tribunal por inútil e innecesario?

Recordemos que lo de la prohibición de los toros en Catalunya tampoco se ganó por tantísima mayoría, lo que significa que, como en tantas cosas, en lo de los toros existe una gran dicotomía social que se tendría que respetar, y la mejor manera de respetarla es creando espacios para dejar que quien quiera toros pueda ir a verlos y quien no los quiera, que no vaya. En el 2010 las votaciones en el Parlament fueron: 68 votos a favor, 9 abstenciones y 55 votos en contra. Sí, hubo mayoría, pero eso no justifica la prohibición. Si hacemos un referéndum para ver quién prefiere pizza y quién prefiere paella, seguramente habrá unha más que suficiente mayoría que se decantará por la pizza. ¿Qué hacemos entonces? ¿Prohibimos la paella? No, las mayorías no justifican, per se, las prohibiciones, y menos cuando el sí y el no, no están tan desequilibrados.

El plan de Colau y Puigdemont para dejar sin efecto la decisión del Tribunal Constitucional

Ya lo han anunciado, se van a pasar por el forro la decisión del tribunal y no va a importar que se anule la prohibición porque, de un modo u otro, no van a permitir que se celebren más fiestas taurinas en Catalunya.

El fallo del Constitucional anula la ley del Parlament que prohibía la fiesta hace seis años. Pero Colau y Puigdemont ya tienen sus particulares informes de los servicios jurídicos para, de la manera que sea, perpetuar la prohibición.

Según ellos, en 2014 se aprobó una ordenanza sobre tenencia y venta de animales en la que se prohibía el maltrato, y más en la vía pública. A ese respecto habría que matizar que eso podría afectar a las fiestas de toros en la calle, pero el interior de la plaza de toros no debería de considerarse vía pública porque es un espacio privado, como lo puede ser un matadero industrial. ¿O prohibimos también los mataderos y metemos en la cárcel a los que comen carne? ¿Hay maltrato en la plaza y no lo hay en un matadero? ¿Es eso lo que nos queremos creer? ¿Dónde está la diferencia? En el matadero, los animales ni siquiera tienen opción de defenderse. Habrá que ser coherentes y, puestos a prohibir, prohibir también matar animales para comer. ¿Habrá mayoría en el Parlament si se somete a voto algo así?

Lo que está claro (o lo parece) es que en Catalunya seguirá, de un modo u otro, la prohibición, y eso deja en muy mala situación al Tribunal Constitucional, que tendría que plantearse qué hacer al respecto.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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18 Comentarios.

  1. ¿Por qué no escribes Cataluña?

  2. – Barcelona fue en su momento la capital mundial del toreo. Las modas pasan…

    – No son “las sentencias de un Tribunal A” o “de un no Tribunal-C” lo que se cuestiona, sino “la legalidad” (pues el TC determina quién es el competente y quién el incompetente). Y nos lo ratifica el hecho que los mismos que denostan al TC… luego acuden a él a que les ampare.
    Y con eso llegamos al meollo de la cuestión: “Quien no reconoce el principio de autoridad… ¿cómo puede pretender que en cambio su autoridad sí sea respetada?”
    Y es que los nacionalismos hacen perder el respeto hasta lo más sagrado. Yo lo achaco a que es algo atávico y visceral. Es como la pasión por los toros… se ve que van de la mano.

    – Los temas de “licencia de actividad económica” y de “fiestas locales” quedan entonces claramente circunscritos a la autonomía local: el Ayto. de Barcelona (hay quien lo llama “Colau”) llega hasta donde llega: la ciudad de Barcelona.

    Las fiestas taurinas (“dícese de los festejos done el que menos se divierte es siempre un/os bovino/s”) incluyen tanto los “corre-bous” como otras “suertes” -insisto: no para los becerreros- que pueden ser más o menos cruentas: “el bou embolat”, “el bou a la mar” (la altura de la caída va por puertos), etc. Las que son tradicionales (y no por serlo se legitima lanceamiento ni tortura alguna) lo son para todos, independentistas o no, y molestan solo a algunos (los aquí denominados “animalistas”) que pretenden abolirla. Todos tienen sus razones. O no. Todo es cuestión de hablarlo…

    Para que conste que no soy partidario acérrimo de ninguna de las posiciones enfrentadas, reitero mi querencia por “los recortadores” (y acrobacias similares) y “los esforzados”… es decir: espectáculos que no consistan “per se” en causar públicamente sufrimiento a ningún animal. Ni a los cuadrúpedos, claro.

    Y si Badalona, Castelldefels o Cunit (Tarragona) otorgan (o no) licencia a un recinto cerrado para explotar comercialmente (o “filantrópicamente” si es el caso) peleas de perros, gallos o toros, será cosa suya (y no de “Colau”). Y las consecuencias también.

    Todo ello, salvo mejor y más fundada opinión, claro. 😉

    P.S.: ¿Dónde puedo consultar la prohibición de vender las flamencas en las tiendas de… recuerdos? Es para poder opinar con conocimiento de causa… Gracias.

  3. Josep Badrenas

    cuantas tonterias e ignorancia sr. anonimo.
    Ramon: de que año es la foto?

  4. Como dice Ramón, a mi lo que me molesta es la prohibición. Se empieza por ahí y se acaba con la quema de libros y las persecuciones a los judíos (en este caso a los españoles y charnegos), como hace todos los fascistas.

    Esta es una oportunidad más para atacar a lo que ellos creen que es un españolismo, cuando los toros tienen tanta o más tradición en Cataluña que en otras partes de España. Eso sí las otras fiestas con toros como los “corre bois” y otras del estilo, no tocarlos, como si no fuera maltrato animal. Ahí se nota que no fan contra las corridas sino contra España.

    Los beneficiados son los franceses de varias localidades del sur de Francia donde sí creen que las corridas de toros son parte de la cultura mediterránea y como tal están protegidos. Me recuerda cuando en tiempos de la dictadura los catalanes, para ver cine no censurado, tenían desplazarse a Perpignan. Si por prohibir han prohibido hasta las bailarinas de flamenco de las tiendas de souvenirs.

    • A propósito, no respetarán esta decisión del Constitucional como lo han hecho con las demás: las referentes a la enseñanza en español como vehicular para los hispano hablantes, las de la independencia, el referendum, etc. Y el gobierno de Rajoy seguirá mirando para otro lado. Y financiando las embajadas…que es para lo que emplean el dinero que se les da con el FLA.

    • Pues ya ve, don Manuel, no podía faltar en este post algún comentario (y los que quedan por venir) de lectores faltones… De momento ya tenemos uno que me trata de poco inteligente. ¿Quién sabe?, igual tiene hasta razón después de todo, porque a veces me pregunto qué necesidad tengo yo de perder el tiempo en este blog.

  5. Te tenia por mas inteligente,vaya comparaciones estúpidas te has marcado con los toros.

  6. Creo que con éstos figuras lo que habría que hacer de una vez por todas es decirles cuanta deuda pública se tienen que llevar que pasa con las pensiones y los españoles que tengan vivienda alli y no quieran ser catalanes una imdemnización, y largarlos ya de una vez por todas y que les vaya bonito, y una valla electrificada de 20 metros de altura, con éso creo que bastaría ya para que de una vez por todas se solucione el problema que tienen algunos charnergos, de lo que han robado durante 35 años CDC y Cía de éso nada de nada, claro que con el consentimiento de todos los presidentes que hemos tenido.

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La Lectura de Ramón