Testimonio Notarial de documentos. Cambio de criterio.

En principio, cualquiera tiene derecho a acudir a un Notario con un documento original para que éste sea testimoniado. Al fin y al cabo, el testimonio notarial, lo único que certifica o como dice su palabra, testimonia, es que el Notario ha tenido acceso al documento original y que este ha sido fotocopiado en papel oficial, sellado y además, firmado por el propio Notario.

Curiosamente en el reciente Reglamento Notarial que ya se estaba aplicando; más concretamente en su artículo 262, se decía:

1.- El Notario debe de apreciar interés legítimo del que solicita el testimonio; algo difícil de estimar, además de totalmente irrelevante.

2.- El Notario debía de conocer íntegramente el contenido del documento testimoniado a efectos de apreciar el interés legítimo indicado en el punto 1 y de asegurarse de que el contenido no es contrario a las Leyes. Se entiende por lo tanto que en el caso de tratarse de un contrato, el Notario debería de analizar todo el clausulado y asegurarse de que todo está dentro de la legislación; y todo ello por unos pocos euros que cobran de la fotocopia. Otro absurdo irrelevante, porque si ya existe un documento original «ilegal», ¿qué importa que exista una  copia del mismo?

De ahí también que muchos Notarios se nieguen a testimoniar documentos que estén en idiomas distintos a los que conocen. Si usted tiene un documento en chino mandarín y para un trámite en la embajada china necesita legitimarlo, lo tiene verdaderamente crudo. Es otro ejemplo de mezclar conceptos y de complicar lo que de por sí es tremendamente sencillo. Un testimonio sólo testimonia (valga la redundancia) que el contenido de la copia es idéntico al del original, sin entrar en más consideraciones, y debiera ser obligación del Notario testimoniar cualquier tipo de documento original.

Parece ser que esto será así a partir de ahora y nos encontraremos con menos problemas de testimonio porque la sentencia del Tribunal Supremo del 20 de mayo del 2008 ha dejado sin efecto (entre otros) el artículo 262 del Reglamento Notarial, donde se quería dar unas atribuciones a los Notarios que no les correspondían, o cargarlos con unas responsabilidades que no merecían a cambio de las tarifas relativamente económicas de testimoniar documentos sin más intervención.

La sentencia antes mencionada, además de este artículo, ha eliminado y modificado otros. Puede consultar todo lo eliminado del Reglamento Notarial en el archivo pdf: Artículos Afectados

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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