Tarjetas black. ¿Qué sabe Hacienda de esto?

Ahora que ha empezado el juicio por lo de las tarjetas black, no podemos dejar de hacernos algunas preguntas. La primera y principal: ¿Qué sabía Hacienda de todo esto? ¿Ha estado mirando hacia otra parte o directamente ha dado el visto bueno al uso de este tipo de tarjetas?

¿Qué son las tarjetas black?

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Tarjetas black. No es tan complicado

A estas alturas todo el mundo ha oído hablar ya de lo de las tarjetas black y cada cual se habrá hecho su particular idea de lo que son y para qué son, pero analicémoslo un poco, solo superficialmente:

Las tarjetas black se le entregaban a ciertas personas que podían usarlas sin necesidad de aportar justificación alguna. Parece ser que tenían un límite (los había diferentes) y uno se lo podía gastar hasta agotarlo. De hecho, incluso después de abandonar la entidad, según ha declarado alguno de los investigados, las siguieron usando porque se les dijo que podían «agotar» el límite establecido.

Además de los distintos límites, las había de dos tipos: en unas se podía sacar dinero en efectivo y en otras solo se podían hacer pagos (de cualquier cosa).

Todos los beneficiarios de las tarjetas black tenían, además, su remuneración correspondiente. Se argumenta, y en parte es razonable, que el saldo de las tarjetas black era un complemento de las retribuciones. En eso no veo ningún problema. El problema está en cómo se interpreta esa remuneración adicional que, otros, han dicho que era para gastos de representación (cosa radicalmente distinta).

Tarjetas black: Tendríamos que distinguir antes que nada entre un gasto de representación y un complemento salarial:

El gasto de representación, por ejemplo, se produce cuando llevamos a un cliente a comer (o bien para venderle algo, o bien para agradecerle lo que ya ha comprado), pero si vamos a comer con la familia (la nuestra) y usamos esa misma tarjeta black para pagar la comilona, no podemos hablar de gasto de representación, sino de complemento salarial.

Tarjetas black: ¿Qué problema hay si se interpreta como gasto de representación?

Una vez realizados los gastos de representación, el que los ha ocasionado tendría que justificar detalladamente esos gastos a la entidad para que, a su vez, esa entidad, se los dedujese como gasto. Esto no tendría ningún impacto fiscal en la renta del titular de la tarjeta black porque se habría limitado a realizar unos pagos por cuenta de la entidad y en beneficio de esta. Pero eso no es lo que ha sucedido.

Tarjetas black: ¿Qué problema hay si se interpreta como complemento salarial?

En este caso, el titular de la tarjeta no necesitaría justificar cada uno de los gastos a la entidad, pero la entidad debería de contabilizar como ingresos en especie de su asalariado el importe gastado, hacer un certificado anual, entregárselo al titular, y que este lo incluyera en su declaración de renta. Pero eso no es lo que ha sucedido.

¿Entonces?

Si no es ni A, ni B, solo puede ser C: Complementos salariales en negro. ¿Y si es así, qué pasa? Bajo mi punto de vista, nada. Ni siquiera tendría que haber ido esto a juicio ni ser usado mediáticamente. Hacienda tendría que haber enviado una paralela a cada uno de estos señores con su correspondiente sanción y ya está. Si alguno, con ello, llegaba a delito fiscal, seguir con el asunto en tribunales.

Por otra parte, Hacienda debería haber levantado también un acta a la entidad. Se recurre, o no, se gana o se pierde, y a continuar.

Puede que Hacienda nos robe, pero también nos roba la gente que, teniendo ingresos, y además garantizados, se pone a cobrar el subsidio que sale de nuestras cotizaciones. 244 páginas Tapa Dura Sin portes Solo 12 euros


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Pero sigamos: Esta práctica tiene al menos dos décadas de antigüedad y, necesariamente, Hacienda debería tener conocimiento de la misma. Pero claro, no es lo mismo que usted o yo escamoteemos (queriendo o no) cincuenta euros en la declaración de renta, a que esta entidad se permita pagar en dinero negro unos importes considerables año tras año. Porque es claro que se trata de dinero negro, no porque lo sea en su origen, que no lo será, sino porque se convierte en negro al no declararlo como ingresos en las respectivas rentas de sus beneficiarios.

Tarjetas black: La pregunta permanece: ¿Y si Hacienda sabía todo esto…?

Y dicho todo lo anterior, quiero insistir en que no deberíamos de estar hablando de las tarjetas black, ni creo que el juicio que se está llevando a cabo sea lo más apropiado. Tampoco me parece correcto que nos hayamos enterado de quién jugaba y quién compraba lencería. Señores, todo eso tendría que ser secreto de sumario. El ciudadano, a lo sumo, tendría que conocer el resultado del juicio y sus condenas, si finalmente las hay, pero todo lo demás es de revista del corazón y a mí personalmente me avergüenza. Vergüenza ajena, se entiende, pero vergüenza al fin y al cabo.

Ramón Cerdá

 

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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12 Comentarios.

  1. Hola.
    Te olvidas de una cosa, creo que se llaman Black porque van a la cuenta de quebrantos, es decir, gastos de tarjetas robadas, y no creo que se tenga que justificar gastos de tarjetas robadas. Asi que su origen es delictivo, o eso creo.
    Un saludo

    Las tarjetas del equipo de Rato iban a la cuenta de ‘quebrantos’
    http://www.elmundo.es/economia/2014/10/07/5432f220e2704e347a8b4591.html

  2. Pues no, D. Ramón, es usted muy magnánimo en tratar a unos componentes de una banda mafiosa como simples ciudadanos que han aceptado cobros (sobornos) de la entidad que supuestamente gestionaban. Tal vez sea la única oportunidad que tengamos de encarcelarlos. Podrá ser muy técnico su comentario, pero muy poco realista.

    • Lo sé, don Miguel, pero si queremos verdadera justicia hemos de empezar por no hacer ciertas cosas. Cada vez es más habitual que digamos que queremos igualdad en la justicia y luego, a la mínima, atacamos a la yugular de manera poco parcial en cierto tipo de asuntos. En cualquier caso, que conste que no estoy defendiendo a nadie en este procedimiento.

      • No, si lo malo es que como Ud. tiene razón, en que es poco técnico y se está haciendo mal, corremos el riesgo de que las penas sean mínimas y se vayan de rositas sin juzgar lo verdaderamente importante. A saber, la malversación generalizada en prácticamente todas las cajas de ahorro.

  3. No es exactamente así. Había dos tipos de tarjetas. Las de gastos de representación, que obviamente había que justificar (otra cosa es que lo hagan como tampoco lo hacen muchos altos cargos del estado o de la administración).

    Otras eran de uso personal y obviamente si no las declaraba el interfecto estaba cometiendo una ocultación de ingresos a hacienda en connivencia con la entidad, que contribuía a su ocultación: primero no declarándolas ni enviando el correspondiente certificado anual fiscal y segundo llevando los gastos a una cuenta opaca de regularizaciones varias de todo tipo.

    Lo de que hacienda lo conocía es una declaración de Blesa que no tiene visos de ser cierta. También dijo que la auditora lo conocía.

    Lo de que se haya llevado a juicio es porque aunque muchas de las cantidades exceden de 120.000 euros y sin embargo aunque anualmente no lo hagan, se trata de una práctica realizada por altos ejecutivos y consejeros, con lo que tiene de malversación de fondos y administración desleal por ocultación de retribuciones a la propia entidad (sus impositores que hacían las veces de accionistas) y aunque esto pueda estar cogido muy por los pelos, digámoslo claramente, porque también es un juicio político.

    A Rato, y a muchos altos directivos y consejeros ligados al PP (Blesa-Aznar, los secretarios de estado de hacienda Rodriguez Ponga y Fdez. Norniella) y hay mucho juez de izquierdas con afán de hacer carrera política en la Audiencia, no sólo Garzón. Lo de menos es las penas o multas y sanciones, que serán leves, lo importante es la pena de telediario sentando en el banquillo a una parte del sistema. Detrás de este juicio hay mucho navajeo interno en los partidos, no sólo del PP sino también del Psoe, IU y sindicatos.

    Pero este juicio tiene algo de espurio porque ante la opinión publica se oculta el meollo del asunto. Lo que pone de manifiesto es cómo la clase política de todos los partidos y sindicatos utilizaban las cajas, representadas aquí por Cajamadrid-Bankia, como un coto privado. Se pretende hacer creer que ese es el juicio definitivo de esas malversaciones frente a la opinión pública y pasar de puntillas sobre todo lo demás.

    Como dicen más abajo, estos son “peanuts” comparado con los cientos y miles de créditos dados sin la menor garantía y análisis de riesgos a los amiguetes de los políticos o entre ellos mismos. Lo triste es que eso no se ha juzgado del todo y eso si es mucho más grave. Eso es lo que nos ha costado casi cien mil millones de euros a los españoles en todas las cajas donde se hacía algo similar, que eran casi todas, con muy pocas excepciones y desde que Felipe Gonzalez cambió la ley de cajas como una nacionalización encubierta para financiar a los políticos.

    • Todo eso es cierto, pero como usted mismo confirma:

      Lo de que se haya llevado a juicio es porque aunque muchas de las cantidades exceden de 120.000 euros y sin embargo aunque anualmente no lo hagan, se trata de una práctica realizada por altos ejecutivos y consejeros, con lo que tiene de malversación de fondos y administración desleal por ocultación de retribuciones a la propia entidad (sus impositores que hacían las veces de accionistas) y aunque esto pueda estar cogido muy por los pelos, digámoslo claramente, porque también es un juicio político.

      Eso es lo que a mí no me cuadra del asunto. El procedimiento no lo veo claro. Al fin y al cabo se está juzgando lo del uso de las tarjetas, y no el arruinamiento de la entidad. Cada cosa debería de llevar su procedimiento y en esto creo que se han saltado varios trámites.

      • De acuerdo, ergo es un juicio político que trata de ocultar poniendo una cortina de humo el meollo: la utilización de miles de millones por los partidos políticos y sindicatos y autonomías, y no unos pocos millones por cuatro chorizos a escarmentar.

  4. Bajo mi punto de vista lo indecente no es lo que compren, sino que mientras ellos lo hacían, y de forma opaca, les vendían la moto a pobres gentes con las preferentes y que después todo eso lo hemos tenido que pagar todos los españoles. Para mi lo importante es que se sepa, si. Para que seamos conscientes de la calaña y del bajo nivel moral de estos señores. Que han disfrutado lo que no esta escrito pero no con su dinero, sino con el dinero ajeno.
    Ahora que? Nada.
    Tengo muy claro que a la cárcel no van a ir y el dinero no lo van a devolver. Se van a ir de rositas.
    Y nosotros declarando todo, hasta el último céntimo y pagando impuestos como locos. Y pobre del españolito de a pie mileurista que cometa un error, ese no tiene perdón, aunque no tenga ni las mínima idea de finanzas, y el error no sea suyo sino de quien le hizo la declaración (Hacienda). Eso si, un señor que fue ministro no tiene por que saber si eran gastos de representación o complemento salarial. Si tuvieran vergüenza, les daría.

  5. Alipori…

    Creo que por el Código Penal decía algo de los delitos cometidos por grupos organizados de delincuentes, pero seguro que eso ya se lo habrán “afinado”…: dado que “Hacienda no somos todos”, se trata de que sigamos cotizando los paganos de siempre.

  6. yo trabajé en ésa entidad y lo que sé es que daban créditos millonarios a sus amigos con 0 euros de garantias, compraron un banco en MIAMI mi casita por 500 millones cuando el Santander lo queria comprar y no pagaba más de 150 porque no valía más, y lo de las tarjetas black es una idea del Cazador Blesa para manejarlos a todos a su antojo, de hecho hubo varios que no la utilizaron no? hasta al de comisiones obreras lo compraron, así firmaban los convenios que firmaban, yo cada vez que iba a Madrid a cursillos de formación 9 euros para comer y 9 para cenar estamos hablando de años posteriores al euro y con vales del lazito no con tarjetas ni efectivo, no estaremos en otros cursos de formación como en Andalucia? estos Sres. en un páis normal estarían con su patrimonio embargado y en el talego hace días, primero por quebrar las cajas y depués por ésto visto lo visto las grandes mentes que han ido al Fondo Monetario Internacional creo que el Sr. Rato no dimitió le debieron echar éso si en diferido.

  7. No se Ramon, si al ciudadano se le lleva a juicio y le quitan su casa por no pagar unos meses de la hipoteca, porque no se va a llevar a estos señores, si se los puede llamar eso, que saquearon el banco y que nos a tocado pagar todos los españoles.

    • Porque entiendo que primero tendrían que haberles hecho la paralela. Luego, después del proceso de recurso, si corresponde hacerlos pagar, que paguen, y si además han incurrido en delito fiscal, entonces seguir adelante con el proceso. No podemos entrar en «venganzas» mediáticas porque no son la manera de solucionar el tema. Si yo quiero perder peso no veo por qué me tiene que consolar que los demás engorden, lo importante para mí debe ser adelgazar.

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La Lectura de Ramón