Simulación negocial… ¿o economía de opción?

Últimamente se han escuchado muchos casos en los que Hacienda persigue a profesionales, artistas y deportistas que, de un modo u otro, han usado sociedades para canalizar sus ingresos. El criterio de Hacienda cada vez apunta más hacia una imputación de ingresos en renta y no en impuesto de sociedades, pero la cosa no está tan clara como ellos nos quieren hacer creer. Que Hacienda hable de fraude o de simulación negocial cuando se usa una empresa para facturar servicios profesionales, no quiere decir que eso sea así. Es, ni más ni menos, un criterio más de Hacienda, otro criterio absurdo que persigue únicamente arrancar más impuestos y sanciones al contribuyente hasta esquilmarlo.

Es una economía de opción y no una simulación negocial…

 

#simulación negocial

Ya basta de criterios absurdos. No basta con que Hacienda diga que se trata de una simulación negocial.

Así lo dice una reciente sentencia (digna de aplauso) del pasado 26 de enero de 2015 proveniente del Tribunal Superior de Justicia de Murcia. En ella se declara que la utilización de sociedades para facturar con ellas servicios profesionales de personas físicas, es legal y lícita. El contribuyente puede elegir entre las distintas opciones fiscales y elegir la que mejor se adapte a su conveniencia, y eso no es de ninguna manera una simulación negocial ni un fraude, sino una simple y legítima economía de opción.

Cuando concurren varias normas tributarias, el contribuyente tiene derecho a ampararse en la que le resulte más favorable.

Dice la sentencia:

«[…] no existe un principio que establezca que las actividades económicas deban organizarse en la forma más rentable y óptima para la Hacienda». «[…] en nuestro ordenamiento existe la libre configuración negocial que estructura la economía de opción, es decir, la posibilidad de que el contribuyente busque la alternativa fiscal que, dentro de la legalidad, le permite reducir su coste fiscal». «[…] la opción de encarar la actividad empresarial como persona física, o como persona jurídica, es una opción legítima, amparada por la normativa mercantil y fiscal, y en la que el cálculo de los costes, también fiscales, puede ser importante». «[…] que no persigue defraudar la ley, sino utilizar la forma jurídica que conlleva menor carga fiscal».

Además, denuncia que la regulación de la norma es «tan amplia como imprecisa», «el legislador coloca bajo sospecha la utilización de una forma jurídica con la finalidad de obtener un ahorro fiscal, y sacrifica la legalidad tributaria y la seguridad jurídica, con un uso abusivo de conceptos jurídicos indeterminados, como ha sostenido el propio Consejo de Estado en la fase prelegislativa».

¿Por qué simulación negocial?

Uno de los parámetros que Hacienda tiene para considerar que existe simulación negocial es la suficiencia de los medios personales y materiales para el desarrollo de la actividad. En ese aspecto también entra la sentencia de manera brillante:

«[…] actualmente, esos medios están perdiendo relevancia puesto que la informatización de nuestra sociedad ha llegado al mundo empresarial, y a esas prestaciones de servicios profesionales, de tal modo que con ordenadores, correos electrónicos, bases de datos y archivos se pueden realizar actividades a través de una sociedad de este tipo, sin que éstas tengan a su disposición medios de gran relevancia».

#su sociedad en una hora

Disponga de su propia sociedad en solo una hora. Muchas de nuestras sociedades son utilizadas por profesionales.

Por eso dice que por el simple hecho de que la empresa tenga medios limitados «no pueden conducir a la conclusión de que no realizan una actividad propia y distinta de la del socio y por tanto a la declaración de simulación».

He de admitir que me encantan estas sentencias que ponen en su sitio a Hacienda. Son necesarias para ir parándoles los pies de vez en cuando.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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11 Comentarios.

  1. Me alegro mucho por sentencias así, aunque yo me pregunto: ¿Es posible después pedir a Hacienda una indemnización o compensación por las molestias y/o perjuicios causados? Porque si no es así, me temo que seguirán con su actual actitud, a pesar de las sentencias en su contra.

    • Teóricamente existe el principio de la responsabilidad de la administración y la interdicción de arbitrariedad de la misma. Está en la constitución. Eso es lo que la nueva reforma de la ley general tributaria quería eliminar, y no podrán hacer sin modificar la constitución antes.

      Esto es sólo un precedente jurídico, que la administración deberá tener en cuenta y los administrados podremos usar en nuestra defensa. Si las sentencias siguen por ese camino se convertirá en doctrina jurisdiccional que requerirá de repetición de sentencias en el TS. No obstante si la argumentación jurídica es solvente se podrá utilizar en las reclamaciones y los tribunales suelen tenerlas en cuenta, ya que a ningún juez le hace gracia que le peguen revolcones jurídicos una y otra vez. Si hacienda insiste, al funcionario que siga ejerciendo se le podría acusar de prevaricación. No todo el mundo en hacienda es arbitrario y los funcionarios pueden exigir que les den instrucciones por escrito para cubrirse las espaldas.

      • Cierto, aunque lo de la prevaricación tampoco resulta fácil de aplicar. A mí me revocaron cientos de NIF de empresas, gané un montón de casos en los tribunales… y el mismo individuo que me revocó los primeros siguió haciendo lo mismo una y otra vez después de acumular docenas de sentencias. Lo acusé públicamente de prevaricación… me demandó en su nombre y me demandó Hacienda por defensa del honor. Hacienda perdió, pero este buen señor ganó y se embolsó 6.000 euros como indemnización al condenarme la juez. En cualquier caso sigo pensando que fueron 6.000 euros muy bien invertidos.

    • Lo que usted plantea no es que sea imposible, pero resulta normalmente inviable. Tenga en cuenta que ni siquiera los han condenado a costas.

  2. Albricias y enhorabuenas para todos los que estén dando esa batalla judicial, que estoy seguro que no será la última sentencia en similar sentido. La justicia pondrá en solfa toda la estrategia mentirosa e ilegal que lleva poniendo en práctica la AEAT en los últimos años y que se ha agudizado con el inefable Montoro y sus secuaces.

    Está en juego la seguridad jurídica. Quizás por eso, como comentaba Ramón en otro reciente comentario, en la reforma de la ley Tributaria se intenta elevar a rango de ley los criterios de hacienda sin base legal. Una auténtica estulticia, un abuso de poder y una aberración legal. Una dictadura de la AEAT.

    Me gusta eso de que hacienda utiliza términos y conceptos jurídicos indeterminados. ¡Y ya lo había dicho el propio Consejo de Estado! El principio de legalidad ha triunfado y no se puede poner en solfa todo el ordenamiento mercantil sólo para que la AEAT tenga razón en un asunto vidrioso, poco transparente y que ha esquilmado a los profesionales de este país en los últimos años. Si hacienda quiere volver a la transparencia fiscal nada más fácil, se hace una ley con luz y taquígrafos en el parlamento. Asi no cogerán a nadie que creyendo hacer las cosas bien es asaeteado a traición por la inspección (a comisión) siguiendo instrucciones alegales.

  3. José Antonio Gracia Percebal

    Una brillante setencia, que para los pies a la insaciable y depredadora Agencia Tributaria. ¿Hara caso Hacienda y frenara en su proceder?

    No sé porque, pero…

    • Por supuesto que no lo va hacer. Por ahí van los tiros de la reforma de la Ley tributaria. Hacienda ya conocía esta sentencia desde hace varios meses y sabe que es un torpedo en su línea de flotación. Prepara la bomba atómica: YO SIEMPRE TENGO RAZON. ¡Y a callar! Espero que nuestro estado de derecho, cada vez más agujereado en todos lo órdenes, como este blog denuncia a diario, se pueda defender de la dictadura fiscal.

    • Su tendencia es a no hacer demasiado caso, al menos no a la primera, pero la sentencia es impecable y creo que vale su peso en oro. Hay que seguir en esa línea y no darle respiro a la Administración.

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