Registro de entrada de la Agencia Tributaria… ¿poco fiable?

Aunque muchas son las cosas que se pueden contestar o presentar telemáticamente o por correo certificado administrativo, siempre que me es posible, prefiero presentar mis escritos física y personalmente por medio del registro de entrada de la Agencia Tributaria. En dicho registro te imprimen la etiquetita adhesiva y te la pegan en el escrito. Para mí es lo más fiable; más que enviarlo telemáticamente porque luego vete a saber si te discuten que lo has presentado o no, y mejor también que por Correos, aunque esta última es una opción perfectamente válida.

Alternativas al Registro de entrada de la Agencia Tributaria

#registro de entrada de la agencia tributaria

Registro de entrada de la Agencia Tributaria, ojito con lo que enviamos por Correo certificado administrativo.

Precisamente se pone en duda la fiabilidad del registro de entrada de la Agencia Tributaria, no por los documentos que se presentan in situ, sino por los que se envían por Correos. ¿Cuál es el problema? La posible ineptitud del funcionario que graba esas entradas. El motivo, muy simple… porque le pueden poner fecha del día que lo reciben que es cuando a ellos «les entra». Pero claro, la fecha válida es la de presentación, en este caso por el contribuyente en una oficina de Correos. A veces no importa, pero otras puede ser la diferencia entre que un recurso entre dentro o fuera de plazo con sus fatales consecuencias.

Por eso es muy importante que, si nos decidimos a presentarlo en Correos, nos aseguremos que el sello que nos ponen en nuestra copia del escrito sea bien visible… y la fecha muy legible. No dudemos en exigir que se nos vuelva a sellar si no se ve bien porque será nuestra única prueba válida en un supuesto recurso o en un procedimiento judicial. Si hemos de llegar a tribunales es muy importante también no olvidarnos de presentar la prueba (el susodicho justificante sellado por la oficina de Correos), pero mejor no entregar el original; vale la pena ir al notario y que nos prepare una copia testimoniada para evitarnos posibles disgustos… a veces las cosas se pierden misteriosamente cuando le molestan a alguien.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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21 Comentarios.

  1. Siempre que he presentado físicamente los documentos, por supuesto que he puesto en la primera página el número de hojas de que se compone el documento, pero eso, por si solo, no acredita el contenido de las páginas sin sellar, y además, en caso de discrepancia, el juzgador no podrá definirse. Esto, aunque no con Hacienda, que no excluyó que a alguien le haya ocurrido, ya me ha pasado a mí con un banco Se presentó una reclamación en varias hojas, sellaron la primera hoja del documento, y después, cuando se reiteró la reclamación en el BdE, falsificaron su parte. El BdE, ante la diferencia entre las dos versiones del mismo documento, la mía y la del banco, no se pudo pronunciar. Así que, este riesgo no lo evitas poniendo que, el documento tiene equis páginas, si no se garantiza el contenido de cada una, ni tampoco con la etiqueta bonita en la portada de la reclamación. En cambio, sI la presentación hubiera sido telemática esto no hubiera sido posible.

  2. No hay actividad humana exenta de errores.

    Con una tasa de errores del 1 por mil -por poner una-, si hay 100 millones de entradas -por poner un numero-, necesariamente habrían de producirse 100.000 errores pero 99.900.000 estarían bien. ¿los evaluamos por los 100.000 errores o por los 99.900.000 aciertos? pues ni una ni otra, se mide por la tasa de errores.

    De todas formas, hay gente que parecen tener una tendencia natural a sufrir los errores, a la vez que tienen una tendencia natural a echar la culpa de ellos a los demás. Una practica muy española, por cierto.

    • Una cosa son los errores y otra las actuaciones de mala fe que a veces también ocurren. No hablamos de que el funcionario «se equivoque» con la fecha, hablamos de que el funcionario, actuando de mala fe o simplemente sin importarle su trabajo lo más mínimo (dejación de funciones), registre las entradas desidiosamente en la fecha en que las recibe y no cuando se producen, que en el caso de Correos es cuando se envían. Insisto, no hablo de errores. Yo también me equivoco, y por cierto… no suelo echarle la culpa a los demás de mis propios errores.

  3. para segun que asuntos en vista de las probabilidades de posibles problemas estoy de acuerdo que los asuntos de palacio no se pueden dejar sino bien atados y para nuestra tranquilidad ante posibles negligencias que aunque lo podamos solucionar ese tiempo y molestias no nos las paga nadie mejor ir a lo seguro que luego ese tiempo invertido lo ganaremos !!!!!!!! no entiendo de estos asuntos pero me parece una reaccion logica maxime los que ya habeis pasado por estos casos

  4. Pues a mi también me gustaba “ANTES” la presentación física de los documentos en Registros Físicos, como el de hacienda o el del mostrador del banco de turno por ejemplo para presentar la declaración de la renta o patrimonio, pues al banco, podía convencerle de que me sellara todas y cada una de las hojas del modelo “porque yo soy muy puntilloso”.

    Pero cuando la presentación física era (o es) en el Registro de entrada de la Agencia Tributaria, lo único que consigues, es que te pongan una etiqueta en la primera página del documento presentado, dando lo mismo que el “dossier” se de una que de veintiuna, pero con la promesa del recepcionista, de que enseguida lo escanean y queda completito registrado. Pero, ¿Qué pasa si se les extravía o traspapelan el documento? ¿O si no lo escanean correctamente? ¿O se pierde?…como dices, “a veces las cosas se pierden misteriosamente cuando le molestan a alguien”. ¿Cómo demuestras entonces que además de la primera hoja, se presentaron otras veinte adicionales que eran las que contenían el meollo de la cuestión?

    Me ha costado cambiar de parecer, pero lo cierto es, que ahora prefiero la presentación telemática, pues además de ser más ágil, obtengo de inmediato la impresión, y la huella digital de la presentación, que además queda registrada en archivos informáticos mucho menos vulnerables y manipulables, que los documentos en papel y si quisiésemos una comprobación fehaciente, por la importancia de lo presentado, o para un procedimiento judicial, podríamos obtenerla en la presentación o en cualquier otro momento mediante un testimonio notarial, gestión de la cual, el recepcionista del documento ni se entera.

    • Comparto plenamente su criterio sobre las bondades de la presentación telemática, que uso en la medida de lo posible. Pero de hecho, el tema de Ramón más bien iba, creo, por la posible falta de seguridad jurídica de la presentación en instancias como Correos y/o el Gobierno Civil, derechos que reconoce la ley y que Hacienda hace lo posible por entorpecer su derecho, sin perjuicio de problemas adicionales como los indicados en el párrafo segundo de su comentario si la presentación se hace en sus propias dependencias.

      • Así es Hiro, aunque siempre que puedo evito también la telemática; no hay excusa de que «no haya entrado correctamente» o que me discutan si la presenté o no. Los justificantes telemáticos son muy sufridos. El manual, con su etiquetita queda muy mono y en el momento puedes comprobar que te han puesto la fecha y la hora bien. Si luego lo pierden es su problema. Mañana mismo, tres de los escritos que presento son por haber hecho caso omiso a otros tres que presenté en octubre cuando recibí tres aperturas de expediente que no me correspondían. Ahora me viene ya las actas con la sanción, o sea, que de los escritos que presenté no hicieron ni caso, pero ahí están esas etiquetas amarillas para decirles lo inútiles que son.

        • Si lo tienes, el justificante de firma electrónica es innegable. Y no te van a decir que no lo han recibido, porque si han generado el justificante es que lo han recibido, ya que sino, no podrían haber generado la firma electrónica.

          El justificante de firma electrónica acredita plenamente la recepción correcta e integra de lo enviado.

    • Mañana tengo previsto presentar 7 quejas y 4 escritos en registros de entrada. Lo que comentas es fácil de solucionar; sabiendo que solo etiquetan la primera hoja, basta con poner en el encabezado algo así:

      Este documento consta de cinco hojas, o hoja número 1 de 5. Mano de santo.

  5. José Antonio Gracia Percebal

    Como diría mi amigo gallego… depende de cada caso, del funcionario, de correos, de la diligencia de todos, de la incompetencia de los más…
    «Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas» Jejeje.

  6. Y segundo (separado para no hacerlo muy largo) el problema se puede agravar si algún funcionario de registro de Hacienda, involuntariamente (ni me voy a plantear que esto sea deliberado) al poner la etiqueta la pone justamente encima del sello de correos o de la otra administración actuante (esto más difícil, pues la otra administración normalmente no pondrá un sello de fecha como Correos sino una etiqueta del mismo tipo). En este supuesto, el funcionario que analice y resuelva el expediente, puede ver como única fecha la que puso del del registro y genuinamente llegar a la conclusión de que el escrito está fuera de plazo. A mi me consta algún caso de este tipo….

  7. Ramón que es muy prudente no dice dos cosas. 1.- Que el poner una fecha «porque es cuando me llegó» (Hacienda dixit) es una ilegalidad, cuando la ley dice que a todos los efectos la fecha válida de un documento es cuando es presentado por el administrado ya sea en sitios tan extravagantes (pero permitidos por la ley) como Correos o el Gobierno Civil. Es conocido el sistema que usaba una empresa quitamultas de presentar todos sus recursos en materia de tráfico en el registro de entrada del museo del Prado, con lo cual entre que el restaurador lo miraba, le ponía fecha, decidía donde reenviarlo y lo reenviaba de facto a la Delegación de Tráfico que tocara, caducaron cientos de expedientes y oí el rumor de que la comisión de dicha empresa por expedientes caducados (un porcentaje de lo que ahorraban a sus clientes) superó un año concreto las seis cifras. Claro, esto Tráfico lo resolvió de forma contundente. Ampliando el plazo de caducidad de los expedientes, se acabó la rabia.

    • Es cierto, es una contundente ilegalidad, como también debieran serlo todos los cambios legislativos que van encaminados solo a cubrir agujeros de la administración y su incompetencia, o aquellos para «reajustar» jurisprudencia y asegurarse que los próximos casos los ganarán ellos, como lo que ya comenté en el artículo anterior del impuesto de sociedades. Pero son así, juegan con cartas marcadas y eso no les basta porque ni con trampas ganan, así que cuando quieren cambian también las normas del juego… siempre a su conveniencia.

      • O sea, que está bien que las empresas utilicen practicas fraudulentas para eludir la ley, ¿y está mal que se pongan contra-medidas para que esos fraudes no se puedan producir?

        • Usted no entiende lo que yo digo, recortar los gastos deducibles no es una medida para que no haya fraude, es una medida para que quien no comete fraude no se pueda deducir ciertos gastos para, de ese modo, compensar los posibles fraudes de otros. Le pondré un ejemplo sencillo: Usted como persona física… ahora Hacienda dice que reduce el mínimo exento que no tributa y en consecuencia a usted le sale a pagar más en su declaración. Estamos hablando de lo mismo, según usted sería una medida para evitar el fraude, pero la consecuencia la tendría usted que nunca ha defraudado al fisco.¿Le parecería justa esa medida «antifraude»?

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La Lectura de Ramón