Puedo hacerlo. Solo tengo que proponérmelo y no hacer caso a los demás.

Hace poco incluí una parábola en mi post diario haciendo referencia a las prohibiciones que cada vez nos oprimen en mayor medida. Eso me hizo pensar en otras parábolas. Las parábolas son más que ejemplos, en realidad suelen ser pequeñas historias mejor o peor logradas que sirven de ejemplo y a menudo de inspiración para muchas cosas. De niño me gustaba la clase de Religión solo por eso, por las parábolas que nos contaban a modo de historietas. Estoy convencido de que lo poco o mucho que sé sobre el tema es gracias a esas parábolas/ejemplos que conseguían engatusarme más que las frías fórmulas de la aburrida clase de Matemáticas. Los libros de autoayuda suelen incluir ese tipo de parábolas, algunas clásicas y otras inventadas a medida para el libro en cuestión, pero siempre lo hacen con la misma intención, para grabar en nuestra mente de manera más permanente las ideas básicas. Una de ellas es el «Puedo hacerlo».

#puedo hacerlo

Si nadie me dice lo contrario, PUEDO HACERLO

Puedo hacerlo

Muchos de esos libros de autoayuda lo son a su vez de superación personal, y son esos los que a menudo nos hablan del concepto «puedo hacerlo», algo que yo siempre he intentado tener en cuenta (a veces con más y otras con menos éxito). A menudo no hacemos cosas porque pensamos (o nos han dicho) que no podemos hacerlas. Ni siquiera lo intentamos. Ese es el mayor error. ¿Por qué hablo de un tema de superación personal en un blog como este? Muy sencillo, porque en esto de «puedo hacerlo» se incluye también lo de plantar cara a la Administración cuando se comporta injustamente. ¿Cuántas veces hemos pagado una sanción sin recurrirla porque pensábamos que era lo más cómodo o porque hemos pensado: «NO puedo hacerlo»

Aprovecho para aconsejar de nuevo a mis lectores que no se detengan ante cosas que parecen evidentes, como el hecho de que «Hacienda gana siempre». Eso no es así, y no importa que sea Hacienda o cualquier otra poderosa administración, lo que importa es si es justo o no lo que nos exigen. Si no es justo, hay que hacerlo… ¡Puedo hacerlo!

A continuación incluyo la parábola que me ha inspirado este artículo:

En un lago congelado

«El hielo se quebró y uno de los niños se sumergió en el interior del lago quedando atrapado bajo el hielo. El otro niño se quitó uno de los patines y comenzó a golpear el hielo con la intención de romperlo, pero el patín se rompió. No desistió en la azaña de rescatar a su amigo de las profundidades del hielo. Comenzó a golpear con los puños el hielo hasta conseguir romperlo y rescatar a su amigo de una muerte segura. Cuando aparecieron las autoridades, equipos de emergencia y bomberos, miraron asombrados el escenario, preguntándole a el niño que cómo había sido capaz de romper el hielo con sus propias manos con lo pequeño que era. No obtubieron respuesta. Días mas tarde, un anciano dio la respuesta de por qué había logrado ese niño tal azaña. El anciano dijo: “Consiguió romper el hielo y rescatar a su amigo porque nadie estaba allí para decirle que no sería capaz de hacerlo”. Ese anciano se llamaba ALBERT EINSTEIN».

 

Cuando tengas que enfrentarte con la Administración, cierra los ojos y piensa: «PUEDO HACERLO»

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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1 Comentarios.

  1. Quiero comprar “hacienda no somos todos” en versión para tablet pero no se donde ni como. Gracias.

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La Lectura de Ramón