PRIVATIZACION DE SERVICIOS PUBLICOS

#privatizacion de servicios publicos

La PRIVATIZACION DE SERVICIOS PUBLICOS quizás se podría evitar con una conciencia ciudadana distinta.

PRIVATIZACION DE SERVICIOS PUBLICOS

¿Una medida justa? ¿Se podría evitar?

Mucha polémica existe con la PRIVATIZACION DE SERVICIOS PUBLICOS porque lo normal es que en la mayoría de los casos dicha privatización acaba traducida en un mayor coste para el ciudadano que los disfrutaba. Si la PRIVATIZACION DE SERVICIOS PUBLICOS se limita a eso, a privatizar, la medida puede resultar incluso positiva porque muchas veces las empresas privadas han demostrado hacer una mejor gestión que el Estado, aunque no siempre y no en todos los sectores por igual. Ahora bien, cuando la PRIVATIZACION DE SERVICIOS PUBLICOS lo que hace es reconvertir un servicio gratuito en otro de pago, evidentemente la situación cambia por completo.

Serviría como ejemplo la reciente privatización de los lavabos de la estación central de Sants en Barcelona. Adif es quien lo gestiona estatalmente y ha anunciado el cierre de los mismos para proceder a su privatización y renovación, dejando claro que tras la reapertura existirá una tarifa para poderlos utilizar.

Dicen que «con el cambio, los aseos pasarán a tener una atención permanente presencial y especializada para garantizar la higiene y la seguridad», con una «mejora de la calidad».

También han dicho, y en eso no les falta razón, que eso servirá para que “el cliente perciba la importancia del cuidado de un bien público como este, valorándolo y haciendo un uso responsable”. Y es que lamentablemente la gente —en general— no cuida ni respeta nada que no le cueste dinero directamente. Si todos cuidáramos los bienes públicos como lo que son, unos bienes comunes para el disfrute de todos que se pagan con nuestros impuestos, quizás no se tendrían que poner en marcha medidas como estas.

Antes de criticar estas medidas tendríamos que preguntarnos ¿por qué no cuidamos los bienes y servicios públicos?

Privatización de la Policía

Ramón Cerdá

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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5 Comentarios.

  1. Rafael Rovira

    Nunca un servicio público fue gratuito. Que yo recuerde, tampoco los servicios públicos son rentables. A mayor número de servicios públicos, más gasto, más impuestos, más deuda, más empobrecimiento. El SP se gestiona con criterios políticos, no existen incentivos ni competencia, por tanto se perpetúan con transferencias del Estado y con subvenciones. Los SP están sujetos a los criterios de mercado: financiación, estructura, personal y función privada sometida a las normas del libre mercado, cuyos beneficiados somos siempre los consumidores y usuarios y de cuyo fracaso no tiene que dar cuenta el Estado con nuestros impuestos.

  2. “Cuando lo han detenido por algo será…” Perdone el símil, pero hace vd. un razonamiento-justificación. No me lo esperaba, de verdad. Permítame un par de acotaciones:
    – De entrada “si la PRIVATIZACIÓN DE SERVICIOS PÚBLICOS lo que hace es reconvertir un servicio gratuito en otro de pago…”:
    NO: El servicio NO es gratuito: ya lo hemos pagado… “Esta” forma de privatización es regalarle un negocio seguro a alguien, cobrarnos varias veces por lo mismo y fomentar “las astillas”. ¿Será por eso que quienes ocupan los cargos en “esas” Empresas nos resultan “tan” conocidos?
    – Y del final: “han dicho, y en eso no les falta razón, que eso servirá para que ”el cliente perciba la importancia del cuidado de un bien público como este, valorándolo y haciendo un uso responsable”. Y es que lamentablemente la gente … no cuida ni respeta nada que no le cueste dinero directamente. Si todos cuidáramos los bienes públicos como lo que son, unos bienes comunes para el disfrute de todos que se pagan con nuestros impuestos, quizás no se tendrían que poner en marcha medidas como estas.”
    Es decir: que sí los teníamos pagados… Entonces la única justificación de la privatización es que algunos (que no la “gente”… no todos somos criminales) no cuida lo que no paga “directamente”… Si lo que pretende justificar son las tasas, está vd. de enhorabuena: ya tenemos tasas en justicia, sanidad, peaje en la sombra, etc. Gracias, ya lo ha conseguido.
    Pero entonces como “la gente” (“nosotros” no claro, porque no somos “gente”) se cuela en el Metro, lo que hay que hacer es subir el precio del billete a 50 euros. Se seguirán colando, pero “valoraremos” más el servicio… (¿!?). ¡No castigamos al infractor, nos flagelamos todos!
    Le pongo un ejemplo real: Los suizos se percataron que habían pagado unas fabulosas carreteras y que los extranjeros transitaban por ellas sin haber “contribuido” así que buscaron la manera de cobrarles. Hasta aquí el planteamiento es asumible ¿no? Crearon una tasa de circulación: todos los vehículos debían de llevar la pegatina correspondiente (como antes nuestro impuesto de circulación o la actual ITV) que se le remitía al propietario nacional de vehículos, mientras el extranjero que quisiera transitar por Suiza debía adquirirla. Todo muy suizo, muy preciso… ¿Qué se obtuvo? Nada: el coste del sistema de pago era igual a lo recaudado. ¿Pagaban los extranjeros por algo “que antes tenían gratis”? Sí… pero solo se benefició quien imprimía las pegatinas. Los extranjeros evitaban pasar por Suiza. Hostelería, talleres, gasolineras… perdían. Genial: ¡Hagámoslo en España: hemos pagado por “nuestras” carreteras, cobremos a los extranjeros! (¿De verdad lo cree?)
    Sigo esperando saber qué empresa ha mejorado el servicio público tras su privatización: para eso habría de habernos devuelto nuestros impuestos y conseguir que el coste del servicio sea inferior… Y me quedaré con las ganas.
    Y es que NO somos “clientes de los servicios públicos”: somos ciudadanos, somos los propietarios. Reducir “funciones estatales” a meras “transacciones mercantiles” es… empobrecer nuestra categoría. Vd. verá.
    Que “el español es pícaro”, que “los demás también roban”, etc. NO son excusas. ¿Soluciones? Muchas. Pero mejor comenzar por castigar al infractor. Pero aún mejor: demantelemos la Policía, la Justicia, los Servicios Tributarios… ¡ahorraremos millones y total, como no los valoramos…! (espero que se capte la ironía).

  3. franciscojavier

    Yo creo que solo debian de privatizar a los gandules y corruptos que hacen desaparecer el dinero misteriosamente.Porque los servicios públicos como enseñanza y sanidad no deben privatizarse porque iríamos a pie al hospital y corriendo a casa, cabreados, por no atendernos.

  4. Creo que planteas un tema de gran interés. Yo siempre he opinado que la revolución que se produjo en España en los años ochenta-noventa y que nos transformó como país totalmente, tuvo dos consecuencias ideológico-morales: que nos convertimos en un país de nuevos ricos (tema que excede de lo que hablamos aquí) y la cultura del gratis total (obtener todo lo posible, pagar lo menos posible por ello-ya lo asumirá “la sociedad” o “El Estado”). Y de esos barros vienen estos lodos. Ejemplo: ¿que beneficiario de la seguridad social no ha sacado medicinas para un amiguete para que le salgan más baratas, o quien no tiene-ha tenido en casa cantidades desproporcionadas de algún medicamento que ha acabado por caducar? Consecuencia: se dispara el gasto farmacéutico lo que origina recorte de coberturas.

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