Mediocridad, estamos a un paso de la renta básica

No hay vuelta atrás, hemos conseguido hacer de la mediocridad la meta de [casi] todo ser humano. La nueva generación (por culpa de las anteriores) ha perdido la memoria histórica por completo y vive como esas malas hierbas sin apenas raíces, adheridas a la superficie de la tierra sin profundizar en ella.

Mediocridad es a lo que aspiran la mayoría, empezando por tantos universitarios que solo pretenden un puesto de funcionario para toda la vida; pero no de un funcionario cualquiera, sino de funcionario administrativo, sin complicaciones, sin apenas responsabilidades… pero con derechos, con todos los derechos. Nadie parece preocuparse por aportar nada y todos esperan vérselo todo hecho y tener de donde chupar; puede que ni siquiera quieran ser millonarios porque eso llevaría aparejada una cierta responsabilidad; casi que es mejor una renta básica, algo que permita sobrevivir sin complicaciones, sin pensar en el futuro, sin preocuparse de nada… El atontamiento definitivo de la sociedad.

#mediocridad

Nuestro destino es la mediocridad

Hace algunos años pensaba que exageraba cuando me venían a la cabeza estas imágenes (porque no son nuevas para mí), pero cada vez estoy más convencido de que, no solo no exagero, sino que estamos más cerca del abismo de lo que yo hubiera sido capaz de pronosticar hace apenas una década. Y es que la crisis, provocada o no, ha tenido mucho que ver con el aceleramiento de esta tendencia.

El sistema educativo en una mierda, los maestros y profesores han perdido la autoridad y son simples bedeles de guardería; ya no se premia la iniciativa ni el intelecto, ni se apoya la investigación; se persigue la opinión que se sale de los estrictos márgenes que nuestros gobernantes estrechan cada vez más y todo pasa a ser delito o, al menos, políticamente incorrecto y perseguible. Nacen diez nuevos impuestos cada año y se legisla más que nunca…

Pienso que la robótica y la inteligencia artificial que ya están aquí, aunque todavía no hayan hecho el desembarco definitivo, será el siguiente paso. Será entonces cuando habrá que acabar de aborregar al personal y nos convertirán en una especie de Matrix. Puede que no nos conecten a esos barreños de líquido que hacen soñar, pero sí nos echarán pienso (el justo) para que comamos sin tener que trabajar… ni pensar; especialmente pensar. Y llegados a ese punto… ¿Qué sociedad habremos colaborado en conseguir?

Mediocridad y prestaciones sociales

Hace apenas unos días lo dijo el señor Montoro en el Senado: más de catorce millones de españoles (uno de cada tres) ya cobra hoy en día algún tipo de prestación proveniente de las arcas públicas (del bolsillo de los otros dos de cada tres ciudadanos). Pero es que en esos dos de cada tres ciudadanos restantes están también los que no se encuentran en edad de trabajar, de manera que las cifras son todavía más alarmantes.

¿Alguien ha leído Un mundo feliz de Aldous Huxley? ¿Y qué me dicen de La fuga de Logan, de William F. Nolan y George Clayton? En esta última todo el mundo era también feliz, pero debía morir a los veintiún años (en la versión cinematográfica era a los treinta). A esa edad iban voluntariamente a ser dormidos en un sueño inducido que no era otra cosa que una muerte asistida [eutanasia]. Libertad (aparente) y felicidad (inducida) para todos hasta llegar la hora (prematura) de la muerte. Un lugar donde la mediocridad es la reina (como en nuestra sociedad actual) y donde está mal visto destacar o directamente no se permite.

Este año de 2017 está previsto que las prestaciones superen los 191.000 millones de euros, cuando hace diez años no se alcanzaron los 140.000.

Finlandia ya está experimentando con más de quinientas personas en relación a la renta básica, ese mínimo vital para llevarnos a Un mundo feliz. Y aquí en España, una aparente mayoría apunta también en esa dirección. Ya lo propuso el PSOE (ingreso mínimo vital), Ciudadanos (complemento salarial) y Podemos (renta mínima garantizada). Solo cambia el nombre; el objetivo es el mismo: Un mundo feliz controlado con la aspiración social a la mediocridad.

¿Y si resulta que al final la renta básica es la solución?

Ramón Cerdá

 

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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13 Comentarios.

  1. Mariona Condom Auli

    Estoy totalmente de acuerdo que pena de sociedad ,tenemos lo que nos merecemos, estamos adormecidos por eso reina la corrupción y el mangoneo

  2. Tengo que felicitarte Ramón, al mil por mil clavado…. pero que triste es hacerlo. Hubiera preferido ver algún resquicio y debatirte que estás equivocado, no es así.

  3. El problema es que el sistema económico que nos envuelve colapsó ya hace décadas. Dejémonos ya de circunloquios, eufemismos y falsos parches, y de seguir inflando burbujas absurdas e insostenibles. Lo que sobra es producción de gilipolleces, porque ya se están produciendo más de las que es posible consumir, y lo que falta es sentido común para comprender que el progreso sería la reducción del tiempo dedicado al trabajo, y salir de la constante y absurda huida por delante en la que nos encontramos, que no conduce más que al abismo. ¿De qué sirve producir si no hay recursos para consumir lo producido? Dos más dos son cuatro, y el crecimiento continuado es, sencillamente, inviable.

  4. Yo sí voy a apostar claramente por algún tipo de mecanismo de redistribución de riqueza por la sencilla razón de que la tendencia es al excedente de mano de obra.

    Esto no es malo por sí mismo, es la buscada productividad que vendrá de la mano de la tecnología. Ya está pasando y es imparable. Pero no tiene por qué ser malo. Habrá menos trabajo que repartir pero será altamente cualificado.

    Ya no será válida esa tríada tierra – trabajo – capital pues el factor trabajo perderá importancia. Pero de nada sirve producir bienes y servicios casi sin intervención humana si no hay alguién que compre y pague esos bienes y servicios. Los robots y los drones, que yo sepa, no pueden hacerlo.

    Por tanto para que el sistema actual no colapse, de algún modo habrá que mantener el poder adquisitivo de los ciudadanos. También habrá que implementar algún tipo de incentivo o condición para acceder a esos ingresos llámeselos renta básica o de cualquier otra forma.

    En mi modesta y seguramente equivocada intuición, yo volcaría casi todo ese esperable incremento de productividad en las pensiones consiguiendo dos objetivos.
    Por un lado mantener dicho sistema de pensiones que es -casi- insostenible.
    Por el otro, al liberar al trabajo de las cargas sociales derivadas del sistema de pensiones se mejoraría la calidad del empleo permitiendo una reducción de la jornada laboral incluso aumentando ligeramente los salarios.

    La condición para todo ésto sería, naturalmente, un modelo socio-económico basado en mano de obra altísimamente cualificado.

    Desde luego, en un país de camareros como el nuestro (con todo mi respeto y gratitud al sector de la hostelería) es imposible pensar en este cambio. Pero o lo hacemos o nos lo harán, porque el día que otros países comiencen a automatizar sus procesos productivos y a prescindir de su mano de obra, nos podrán inundar con unos productos y servicios contra los que no podremos competir.

    Si, por añadidura los trabajadores excedentes vienen a buscar en nuestro país lo que no tienen ya en el suyo, la situación es claramente insostenible.

    Así que la renta básica o similar, la vamos a ver pronto tanto si queremos como si no. Por consiguiente, más nos vale ir pensando en como lo vamos a afrontar.

  5. Pepe Barrientos

    Yo los ponia a todos a currar si quieren optar a esa renta basica, trabajos fisicos de desgaste para que espabilen, pero veo que ese no es el plan de los de arriba…

  6. Aunque estoy de acuerdo en casi todo su comentario sí quiero precisar que lo que propone Ciudadanos no es exactamente la renta mínima garantizada sino un complemento de renta a aquellos que tuvieran ingresos y trabajaran, bien por cuenta ajena o propia. Quedarían por lo tanto excluidos, rentistas y parados. Y sería muy superior a lo que otros partidos llaman renta mínima, que es un mínimo vital. De hecho ese mínimo vital ya existe bajo la forma de

    Precisamente eso es lo que le distingue de la propuesta de la izquierda, Psoe y Podemos. Con ello no se estimula la vaguería institucionalizada ni la economía sumergida que es lo que Ud., y con razón, dice que es una barbaridad.

    • …bajo la forma de… Renta Mínima de Inserción en la mayoría de las Comunidades Autónomas. Lo que pasa es que es bastante exigente y es sólo para parados con riesgo o en clara exclusión social que han entrado en un círculo vicioso. Esta es perfectamente compatible con la que propone Ciudadanos, de Complemento de Renta, porque se dirigen a colectivos diferentes y excluyentes.

  7. Frank Spoiler

    Es realmente fascinante que los únicos que están en contra de la renta básica garantizada -lease también- ingreso mínimo vital o renta mínima garantizada. Sean los que tienen trabajo fijo o su futuro garantizado, ya sea por ser grandes empresarios, ricos de recio abolengo o también ignorantes de una realidad que nos está matando como a chinches con desinfectante. ¿De verdad creéis que la gente se va a quedar sentada por cobrar una renta miserable de 426 euros? ¿de verdad sois tan cortos de mente que así pensáis? Pues si es así, el problema está en vuestra cabeza y no en los que piensan lo contrario que vosotros. (Hacéroslo mirar).

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