María Frisa, perseguida por la ignorancia

Hace algún tiempo que me comprometí conmigo mismo a difundir en este blog todos los intentos de prohibir libros, y no para apoyar su prohibición, sino para todo lo contrario. Ningún libro tendría que ser prohibido nunca; ya ha habido demasiados libros quemados en la hoguera en el pasado. Opiniones sobre el libro, que cada cual diga la suya y lo recomiende o no, pero que nadie pida la retirada del mercado de un solo libro porque eso dice mucho y malo de él (de quien lo pide, no del libro). El mercado es libre y nadie está obligado a comprar o leer libros. De hecho, lo de no leer libros, es algo que mucha gente se toma muy en serio y lo sigue a rajatabla año tras año. Y no es ningún problema; es una libre elección, como la de ir a ver el fútbol o no verlo, como hago yo (lo de no verlo, quiero decir). ¿Por qué tendríamos que obligar a nadie a leer libros? Odiaría a quien me quisiera obligar a mí a ver el fútbol. La contrapartida que se pide es que nadie exija la retirada o prohibición de ninguno. Hoy voy a hablar del acoso que está sufriendo María Frisa, autora de libros infantiles.

María Frisa perseguida en las redes por sus libros infantiles

#maría frisa

María Frisa, perseguida por la ignorancia

¿Podemos quizá estar hablando de Policía del Pensamiento? Atacar libros en un país donde se lee poco y casi la mitad de la población no ha leído un solo libro en el último año, parece estar convirtiéndose en el deporte nacional. Es un hartazgo lo «políticamente correcto» y las continuas peticiones de prohibir todo aquello que no nos gusta.

Vivimos en una país y una época de total estupidez y de falta de criterio. Cuando alguien tiene criterio propio sabe lo que le conviene y lo que no, y no necesita de prohibiciones para alejar de sí aquello que no le gusta. Pero claro, es mejor salir a cazar Pokémons que leer un libro (cualquier libro).

Creo que, más que dar mi opinión sobre estos temas, que mis lectores ya conocen, será mejor que transcriba unas palabras de la autora sobre lo que está sucediendo [entre corchetes hago algún comentario mío]:

Me siento consternada por la virulencia de las críticas que estoy recibiendo y por la petición de retirada del mercado de mi libro 75 consejos para sobrevivir en el colegio.

Como madre y autora de libros para jóvenes, estoy enormemente sensibilizada con la educación infantil y juvenil. Lo que estos últimos días han reflejado las redes es una interpretación errónea o malintencionada de mi libro. Se han sacado frases de contexto y se les ha atribuido una intención de la que carecen, cuando el mensaje que subyace es la importancia de la amistad.

Para deshacer este terrible malentendido quiero destacar en primer lugar que este libro es de ficción [mucha gente no distingue entre realidad y ficción, y ocurre lo mismo en el cine y en televisión, donde a menudo se confunde el personaje con el autor que lo interpreta], una novela de humor, y en ningún caso es un título de autoayuda o adoctrinamiento. En segundo lugar destacar también que no refleja mis opiniones sino los pensamientos de una niña de doce años [eso nos pasa a menudo a los novelistas; creamos personajes e intentamos darles vida; luego la gente se piensa que estamos hablando de nosotros] decidida, egoísta, pero noble, con las incongruencias propias de su edad. La intención es que los lectores se rían con los numerosos errores que comete y que vean cómo evoluciona a lo largo del libro y trata de aprender de todo lo que le pasa o hace.

Para crear a mi personaje me he inspirado en obras de la literatura con sentido del humor y una mirada crítica del mundo que los rodea, como Matilda, Manolito Gafotas o El pequeño Nicolás. Y, como ellos, he utilizado el recurso del humor y la ironía para atrapar la atención de los lectores, pero siempre, en último término, con una finalidad edificante.

Desde que comencé a escribir asumí que era imposible agradar a todo el mundo, [el autor que no asume esto pronto está perdido y acabará frustrado. Ya lo decía Woody Allen: «No conozco el secreto de éxito, pero el fracaso está en querer agradar a todo el mundo»] pero quiero señalar aquí que he recibido muchas, muchas felicitaciones y muestras de cariño y apoyo, tanto de niños como de padres, profesores, bibliotecarios y libreros.

Dicho esto, respeto la decisión de aquellos que no comparten mi punto de vista y mi sentido del humor, y espero, finalmente, que quien lea este libro, y no solo unas pocas frases o fragmentos descontextualizados, disfrute de su lectura y aprecie su sentido.

He de decir que yo no he leído el libro y no puedo dar mi opinión sobre él, ni sé si comparto con la autora su sentido del humor o no, pero no me importa, puede que el libro sea horrible (cosa que no creo), pero tampoco me importa. Solo digo que el libro debe seguir donde está y quien quiera debe poder comprarlo y leerlo, y el que no… nadie lo obliga a ello.

Felices lecturas.

Última hora: Más de 30.000 personas han firmado una petición para que la editorial Alfaguara retire el libro. La petición del Change.org acusa al libro de dar «consejos tóxicos», de incitar al machismo, la desobediencia y el acoso escolar.

Yo me pregunto… ¿Esas treinta mil personas le habrán comprado el libro a María? Porque claro, para pedir su retirada tendrán que tener un buen motivo, ¿no? Tendré que darle la enhorabuena a la autora.

Ramón Cerdá

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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14 Comentarios.

  1. Maldita oscilación de las costumbres. Y esto solo ha hecho nada más que empezar (volver a empezar)

  2. No he leido el libro, normalmente no leo todos los libros publicados y me dejo orientar por los criticos y las referencias de gente especializada (revista de libros, Babelia, letras libres,el cultural..). En este caso basta con visitar la pagina de change y ver algunas frases de la publicacion para entender que hay libros que mejor no puiblicar… y si ya lo estan pasar de ellos. A la edad que va dirigido dudo MUCHO que esa supuesta ironia, con la que se defiende la autora , sea posible.
    Pedao de mi..da, oiga.

    • Estupendo. Ya tiene una referencia y ha decidido no comprarlo ni leerlo (eso pasa con cualquier tipo de libro). Hasta ahí todo perfecto. Otra cosa es pedir que se retire del mercado porque no le guste.

  3. Como tampoco he leído el libro, debo ser muy prudente al opinar pero intuyo que es simplemente otra manifestación de neo-censura muy similar a lo que pasó con los titiriteros de alka-eta y todo aquello.

    Entiendo que el libro debe leerse desde un punto de vista irónico del que carecen, parece ser, estos guardianes (y guardianas) de la ortodoxia quienes, aún con toda su buena fe, están haciendo un flaco favor a nuestra sociedad.

  4. Hay un intento fascisteoide de no salirse de lo politicamente correcto, como la ideología de género, etc. Algunos dirán ¿cómo va a ser fascistoide si es una ideología de izquierdas? Precisamente. El fascismo italiano vino de la mano del socialismo de Musolini. Y el de Alemania del nacionalsocialismo hitleriano. Ambos eran socialistas y propugnaban el dominio del Estado sobre todo, incluido el pensamiento y la libertad de expresión.

    Pero por favor, no confundamos la libertad de expresión con la incitación al odio o al delito o al terrorismo. La libertad de expresión tiene los límites que han definido los tribunales, no los que desde una ideología se quieren imponer.

    • He leído esta mañana en prensa de papel: «La Organización Mundial de la Salud ha solicitado a los gobiernos que clasifiquen las películas que muestran personas fumando para proteger a los niños y adolescentes y evitar que comiencen a fumar…». No digo más.

  5. Muy certero. Como es norma, “la maldad no está sino en los ojos de quien mira”…

    Y es que ni los libros ni las ideas tienen más maldad que la que los cerriles pretenden darles:

    En mi biblioteca están “Mi lucha” (traducción de “Mein Kampf”), “El capital” (id. de “Das Kapital”… que no he logrado acabar), la Biblia (también traducida, y esta sí), “El Libro rojo del cole”, “Resentidos, torpes y traidores” (de Ildefonso María Ciriaco Cuadrato Ussía Muñoz-Seca) y muchos más que tampoco hacen hacen daño “de por sí” (… ¡salvo si se te caen encima!).

    Ante cualquier texto, ideología o religión, lo único necesario es criterio. Para distinguir hechos de opiniones. Y así no comulgar con ruedas de molino.

  6. Hay libros que incitan al delito y dan métodos, información, etc.
    Por ejemplo hay un libro “Cómo convertirse en un hijo de puta” (se puede buscar en internet). Los métodos y daños allí descritos pueden parecer muy graciosos, SI NO TE LO HACEN A TI. Ese libro está bastante difundido y se podía encontrar en la “casa del libro” la última vez que fui.

    ¿Y si, por ejemplo, en el libro trata sobre algo cómo robar en tu bloque de pisos, incluyendo los horarios en los que no estáis los dueños en casa?

    • Quería decir:
      ¿Y si, por ejemplo, un libro trata sobre cómo robar en tu bloque de pisos, incluyendo los horarios en los que no estáis los dueños en casa?

      Hay libros que no pueden ser legales.

    • Usted se ha salido del contexto y se ha ido por las ramas. El Sr Cerda se refiere a la persecución de novelas infantiles de la escritora Maria Frisa. Usted ya habla de otros libros cuya temática no es la que se refiere el Sr Ramon Cerda,

    • Cualquier novela negra podría incitar al asesinato si a eso vamos. Me parece ridículo; como la última tontería que han dicho de que habrá que poner advertencias en las películas en las que los personajes fuman porque pueden incitar a los jóvenes… ¿Cómo se llama a eso? ¿Sobreproteccionismo? ¿Gilipollez?

      • En este texto el autor ha dicho claramente “Ningún libro tendría que ser prohibido nunca” y se ha contestado. Puede usted hablar de “¿Sobreproteccionismo? ¿Gilipollez?” todo lo que quiera.

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La Lectura de Ramón