Los señores Notarios deberán incluir información sobre la PROFESION o ACTIVIDAD EMPRESARIAL del otorgante.

En la ORDEN EHA/114/2008, en su artículo segundo, se establece que el Notario deberá hacer constar en la escritura la profesión o actividad empresarial del otorgante. ¿… ?

Esto resulta, además de caduco y fuera de lugar, enormemente curioso por varios motivos:

1.- Antiguamente este dato figuraba en el DNI como todos los que tenemos una cierta edad recordaremos. En mi caso recuerdo que ponía «empleado de banca». Esto desapareció hace ya un montón de tiempo porque se consideró que era una información que no venía a cuento de nada, además de ser totalmente fluctuante; hoy se puede ser empleado de banca y mañana estar de barrendero en cualquier esquina, o en las listas del paro. Tener que informar al Notario sobre la profesión me parece que puede ir en contra de ciertos deberes de confidencialidad, además de no servir para nada mencionar tal circunstancia en la escritura pública. Caso distinto puede ser cuando alguien intervenga por motivos de su profesión; por ejemplo en casos concretos en que uno intervenga haciendo unas manifestaciones sobre las calidades de un edificio y se deba de indicar que se trata de un arquitecto.

2.- En el artículo 4 de la misma orden se dice que el Notario deberá de conservar en el plazo de seis años los documentos utilizados para la comprobación de la veracidad de la información sobre la profesión o actividad empresarial. Me pregunto a qué documentación se refieren. ¿Tendremos que aportar la nómina al Notario para justificar nuestra profesión, o quizás el título académico cuando exista? ¿Qué sentido tiene esta burocratización sobre algo tan poco útil como controlar la profesión de alguien?

3.- Volviendo al artículo segundo, hay otra mención que no se entiende muy bien referida a la profesión: En los casos en que el Órgano Centralizado de Prevención (OCP) durante el análisis de la operativa observe incoherencias en la manifestación realizada, procederá a la verificación de la información contenida en la misma. ¿A qué se refieren? ¿Se investigará si la profesión indicada es cierta o no? ¿En qué afecta esto? ¿Qué tipo de paranoias puede haber ocultas detrás de este tipo de controles absurdos? Creo que se están cruzando ciertas líneas que no deberían de cruzarse en países de cierta libertad como el nuestro, ¿o acaso una señora (o en su caso un caballero) que indique que tiene como profesión «sus labores» como antiguamente se decía, va a resultar sospechoso porque intervenga en la compra, por ejemplo, de una sociedad, o en la aceptación de cargo de administrador o de presidente en un consejo de administración? ¿Se estarán refiriendo a este tipo de supuestas incoherencias? No entiendo nada.

Este tipo de cuestiones empiezan a recordar más a la antigua URSS que al supuestamente moderno gobierno español, y creo que alguien debería recurrir esto. Quizás los propios Notarios debieran plantar cara a situaciones como esta y negarse a aplicarlas, o al menos recurrirlas ante el Tribunal que corresponda.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
Dejar un comentario?

0 Comentarios.

Deja un comentario


La Lectura de Ramón