Los criterios para denegar denominaciones sociales no siempre son estrictos.

Semanalmente solemos solicitar al Registro Mercantil Central de Denominaciones entre 20 y 40 certificados, muchos de los cuales vienen como CERTIFICACIÓN DENEGATORIA y no se pueden utilizar.

La mayoría con un pie de página relacionado con el Artículo 408.1 que dice:

Se entiende que existe identidad no sólo en caso de coincidencia total y absoluta entre denominaciones, sino también cuando se dé alguna de las siguientes circunstancias:
1.- La utilización de las mismas palabras en diferente orden, género o número.
2.- La utilización de las mismas palabras con la adición o supresión de términos o expresiones genéricas o accesorias, o de artículos, adverbios, preposiciones, conjunciones, acentos, guiones, signos de puntuación u otras partículas similares, de escasa significación.
3.- La utilización de palabras distintas que tengan la misma expresión o notoria semejanza fonética.

Todo esto resulta muy difícil de rebatir, y normalmente vale la pena tirar la certificación a la papelera y pedir otra con distintas denominaciones que es lo que yo hago habitualmente.

No obstante hace poco recibí una CERTIFICACIÓN DENEGATORIA con el siguiente pie:

Art. 406 No podrá incluirse en la denominación término o expresión alguna que induzca a error o confusión en el tráfico mercantil sobre la propia identidad de la sociedad o entidad, y sobre la clase o naturaleza de estas.

No puedo hacer mención a las denominaciones que me denegaron porque posteriormente he utilizado una para constituir una sociedad que será vendida y por lo tanto no quiero que dicho nombre circule por internet con comentarios míos que pudieran perjudicar o molestar a algún cliente, pero intentaré explicarme lo mejor posible con algunos ejemplos.

Cuando recibí esta denegación no pude entender a qué se refería porque los nombres que yo pedía no podían inducir a ningún tipo de error según mi modesto entender. Hubiera comprendido que me los denegaran por semajanza con otros, pero no por esa posible inducción a cualquier tipo de error en el tráfico mercantil. Es por eso que dí instrucciones al despacho para que me pidieran una nota de calificación explicativa de la denegación.

¿Qué ocurrió?

1.- Se pidió la aclaración sobre las tres denominaciones denegadas.

2.- Nos llamaron por teléfono para decirnos que no se podían pedir de las tres, sino una sola, lo cual no entiendo muy bien, porque si me han denegado las tres, debería de poder preguntar por las tres denegaciones y no solo por una.

3.- En esa misma llamada nos dicen que de todos modos la denegación estaba clara porque una de las palabras estaba compuesta en realidad por dos palabras que tenían significado por separado. Esto tampoco lo entendí muy bien porque me han dado decenas de nombres de este tipo. Como ejemplo que no coincide con el nombre actualmente denegado diré que la palabra NUEVOGRUPO, según lo que nos decían al teléfono, no podían darla porque NUEVO tiene un significado y GRUPO tiene otro. Sinceramente no lo pillo.

4.- A pesar de la “aclaración” telefónica, decidí seguir con mi solicitud de calificación explicativa, y como no podía pedirla por las tres denominaciones, me incliné por la segunda porque la primera era muy corta y podían decirme que se parecía a alguna otra.

5.- Lo cierto es que tardaron bastante en contestar, pero finalmente no enviaron la calificación explicativa, sino que volvieron a llamar por teléfono y nos dijeron que habían estado revisando el tema y que finalmente habían decidido concedernos la denominación.

6.- A fecha de hoy ya he constituido la sociedad en cuestión, y ese es el motivo de que no quiero indicar el nombre en este artículo.

Por eso digo que los criterios seguidos no son siempre absolutos y a veces al pedir explicaciones es cuando se puede conseguir un cambio de estos criterios. En nuestro caso desde luego no nos compensa estar pidiendo explicaciones por cada nombre denegado, pero si usted pide alguno y se lo deniegan, quizás le apetezca y tenga tiempo de pedir la consiguiente aclaración, que por cierto es gratuita.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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2 Comentarios.

  1. Hola,

    Vengo aquí a llorar mis penas, y es que me han denegado dos veces ya la solicitud en cada uno de ellas 5 nombres… La primera vez fue por el código 408.1 y la segunda con el 406.

    Y no lo entiendo, porque me parece posible que ninguno de los 10 sea valido, en algunos usamos variantes o aparecen la misma palabra (en ingles) pero me parece una mala broma… Nos hace retrasarnos en los plazos que teníamos apalabrados con algunos posibles clientes.

    Y es que ahora mismo no me gustaría encontrarme con uno de los registradores..

    Se les llena la boca con el emprendimiento luego quieres empezar un proyecto con ilusión y te hacen la vida imposible.. Que pena de país.

    Un saludo

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