Libros prohibidos

Existe una tendencia legislativa a prohibir cada vez más cosas. De prohibiciones he hablado y seguiré hablando mucho en este blog; entre otras cuestiones porque no soy partidario de las prohibiciones que, casi nunca son justas. Lo que ocurre con las prohibiciones es que siempre hay un amplio sector de la ciudadanía que está a favor de algunas, aunque esté en contra de otras, pero lo que realmente es preocupante es la tendencia que todavía se tiene (desde la ciudadanía) a exigir que se prohiban cosas. No, no voy a hablar esta vez de las corridas de toros ni de este tipo de festejos tan polémicos, sino solo de libros prohibidos.

#libros prohibidos

¿Hemos de consentir que haya libros prohibidos?

Libros prohibidos… ¿Por qué?

Cuando oigo hablar de libros prohibidos me viene a la cabeza la Santa Inquisición, o la novela y película de ciencia ficción Fahrenheit 451. Desde luego, si normalmente estoy en contra de prohibiciones, hablando de libros todavía lo estoy más y no concibo que exista ni uno solo que se prohiba.

He visto en varias ocasiones en Facebook que hay gente que se escandaliza porque El Corte Inglés tiene a la venta un libro titulado Cómo prevenir la homosexualidad, de Joseph Nicolosi y exigen su retirada del mercado.

Imagino que cuando alguien exige algo así, no sabe lo que está haciendo. Está tirando piedras sobre su propio tejado porque es un ataque contra las libertades más básicas, incluso de las suyas. El Corte Inglés (o cualquier otro establecimiento) debe ser libre de vender cualquier libro, como también puede negarse a venderlo, pero de ahí a que exijamos que lo retiren, va un trecho.

El libro no lo he leído, pero por su título supongo que sé de qué va. Imagino que considera que la homosexualidad es una enfermedad que se puede prevenir… bien; uno puede estar de acuerdo con eso o no estarlo, pero estar en desacuerdo no legitima a nadie para exigir que la publicación se retire del mercado. Bajo esa misma premisa se pueden empezar a prohibir todas las novelas que hablen de relaciones incestuosas, o que incluyan mucha violencia, o las eróticas, o que hablen de la independencia de Catalunya.

Me niego a admitir el concepto de «Libros Prohibidos». Los lectores hemos de tener la libertad de leer (o de no leer) cualquier libro, sin que los moralistas o los intransigentes quieran que su criterio prevalezca en contra de la libertad de los demás.

Otra cosa es que fuera lectura obligada en los colegios. En esos casos habría que valorar caso por caso tal conveniencia, pero de ninguna manera prohibirlo.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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8 Comentarios.

  1. Más libros prohibidos por simple ignorancia | - pingback on 29 junio, 2016 @8:00
  2. si el libro cumple la legalidad por que prohibirlo los politicos y directivos menejan las leyes y las traspasan y nadie los prohibe pues esto tampoco deberia prohibirse ya que la justicia no es igual para todos hipocritas !!!!!!!!!!!!

    • .En cuestión de libros yo voy incluso más allá. Las leyes cambian; lo que hoy está prohibido ayer no lo estaba y viceversa. Los libros pueden ser víctimas de estos cambios. En la actualidad hay libros que pueden considerarse apología del Holocausto simplemente porque niegan su existencia… ¿por qué no se han de respetar esas opiniones? Hay libros sobre extraterrestres y no todo el mundo cree en ellos. En definitiva, que incluso tratándose de un tema prohibido, el libro debería ser una especie de isla protegida. A lo sumo, en casos de ese tipo se podría obligar a incluir alguna advertencia en la portada, como hacen con los cigarrillos. Pero prohibirlo… NUNCA.

  3. ¿Se respeta la legalidad en el libro?. Ese creo debe ser el único parámetro. Si falta a derechos fundamentales, o hace apología de conductas penadas, sea prohibido, retirado, denunciado y sancionado. En otro caso, otro derecho fundamental prima: libertad de prensa y expresión. Y de leer lo que se antoje.
    Hasta puede enriquecer para poder luego criticar, con conocimiento de causa.

    • En cuestión de libros yo voy incluso más allá. Las leyes cambian; lo que hoy está prohibido ayer no lo estaba y viceversa. Los libros pueden ser víctimas de estos cambios. En la actualidad hay libros que pueden considerarse apología del Holocausto simplemente porque niegan su existencia… ¿por qué no se han de respetar esas opiniones? Hay libros sobre extraterrestres y no todo el mundo cree en ellos. En definitiva, que incluso tratándose de un tema prohibido, el libro debería ser una especie de isla protegida. A lo sumo, en casos de ese tipo se podría obligar a incluir alguna advertencia en la portada, como hacen con los cigarrillos. Pero prohibirlo… NUNCA.

  4. Totalmente de acuerdo contigo Ramón. Aunque esté en completo desacuerdo con el contenido de un libro e incluso pueda resultar ofensivo a un colectivo o a la mayoría de la sociedad, queda en nosotros la opción de comprarlo o no, de que sea un éxito de ventas o un rotundo fracaso, pero el derecho a la libertad de expresión debemos siempre preservarlo.

    En mi opinión, ojalá no venda un solo ejemplar, pero creo que con la prohibición lo que haríamos sería convertir el libro o el autor en víctima, y darle mayor notoriedad.

  5. Pues ese libro en concreto, a mi entender, en España no debería venderse, con lo cortitos de mente que somos, seguro que hay alguien que lo compra y encima se crea lo que contiene. Puede hacer más mal que bien que un reputado psiquiatra en su país, nos aleccione aquí en España de algo que ya vamos dejando atrás, gracias a Dios.

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