La presunción de inocencia y la imparcialidad de los jueces

La presunción de inocencia y la imparcialidad de los jueces son dos de los grandes pilares en los que se sostiene nuestro sistema jurídico y a lo que a veces no se le dá la importancia que tiene. El juez ideal sería alguien que no habitara en este planeta y no se sintiera influído por sentimientos ni por formar parte de la sociedad como ciudadano, y ese es el motivo de que no exista en la práctica el juez ideal. Todos tienen, quieran o no, sus ideas políticas, sus prejuicios, y sus formas personales de ver la vida, y eso nunca se podrá solucionar.

Lo que sí que se puede solucionar, al menos de forma aparente, es que se respete la presunción de inocencia, y debe hacerse en todos los casos, incluso en aquellos en los que el detenido haya confesado su crimen o delito. Y si malo es no respetar esta presunción por parte de un juez, mucho peor es hacer comentarios o lanzar insultos en plena celebración de juicio o de diligencias previas que hacen patente el prejuicio al que se somete a los acusados. Todos, y digo TODOS, merecen ser juzgados por un juez capaz de no prejuzgar a quien tienen delante. Deben limitarse a aplicar la ley en base a las pruebas que se les presentan y dictar sentencia en consecuencia, y los comentarios personales, si los hay, en todo caso reservárselos para la hora del café en casa (y no siempre).

Recientemente la magistrada Murillo ha sido protagonista de un desafortunado comentario público (y no es la primera vez que ocurre) en el que ha quedado claro que ya tenía previsto condenar a los juzgados, lo cual no puede ser aceptado por nuestro sistema de garantías, y eso, por mucho que pueda pesarnos en algunas circunstancias que pudieran en cierto modo “justificar” estos prejuicios por parecer que se trata de hecho indiscutibles o de flagrante delito. Y es que como ciudadanos podemos tener prejuicios, es a la vez un defecto humano y, ¿por qué no?, un derecho, pero un juez no puede permitirse ese lujo.

 

“Y encima se ríen estos cabrones”

Un micrófono abierto revela el insulto de la magistrada Murillo a cuatro etarras en su juicio – El Supremo ya anuló una condena a Otegi al considerarla parcial

(titular de EL PAIS del 4 de noviembre de 2011)

 

 

 

 

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
Dejar un comentario?

0 Comentarios.

Deja un comentario


La Lectura de Ramón