La gala de los Goya, «una tortura de más de seis horas»

Me gusta el cine y me gusta el cine español. No todo, desde luego, pero puedo afirmar que, en líneas generales, me gusta. Pese a ello, nunca he visto la gala de los Goya (salvo alguna presentación y fragmentos sueltos), pero insisto, ello no quiere decir que no me guste el cine. Tampoco he visto nunca las galas de otros premios, ni siquiera la de los Oscar, aunque no por ningún motivo especial, simplemente me parecen actos aburridos (y larguísimos), salvo para los que tienen algo que ganar… o que perder en ellos. Pero si algo destaca de la gala de los Goya en los últimos años es su continua crítica a un gobierno que no sea estrictamente de izquierdas. Para mí, ese es otro motivo de no ver la gala de los Goya, y no por mi tendencia política, sino porque me parece cansino que se utilice un espacio de este tipo para cierto tipo de críticas, sean del color que sean. Ya lo dije hace unos días cuando comentaba lo de la presentación de Dani Rovira. ¿Por qué vuelvo a sacar el tema en tan corto espacio de tiempo? Pues porque el director Fernando López Mirones ha dicho estos días en voz alta lo que muchos pensábamos, o al menos intuíamos. Son palabras suyas las entrecomilladas del título de este post referidas a la gala de los Goya: «una tortura de más de seis horas».

Lo que dice Fernando López Mirones de la gala de los Goya

De entre todo lo que he leído, destacaría la siguiente frase que, como digo, es algo que muchos intuíamos desde la distancia:

«Un actor que no manifieste claramente que es de izquierdas y que aborrece al PP, no trabajará más. Los directores que los eligen estaban allí sentados, los productores también, salir y fingir indignación política es casi un requisito indispensable si quieres trabajar […]  ni siquiera el silencio y la discreción funcionan, el que no dice nada es un facha. El que no se manifiesta claramente en público insultando, es sospechoso».

¿Pero quién es Fernando López Mirones?

 Fernando López Mirones es un director español, además de productor y guionista de documentales de naturaleza, además de licenciado en biología por la universidad complutense y especialista en zoología.

No es demasiado conocido en España a pesar de haber producido más de 120 documentales porque la mayoría son adquiridos por la BBC y la National Geographic antes de que lleguen a estrenarse en España.

Se siente heredero intelectual de Félix Rodriguez de la Fuente.

 

#la gala de los goya

La gala de los Goya, demasiado politizada. O eres de izquierdas o no trabajas.

El otro día escribió una entrada en su cuenta de Facebook soltando todo lo que pensaba de la gala de los Goya y solidarizándose con los «espectadores potenciales a los que no os hace gracia que en las galas de cine se humille, se mofen e insulten a sus representantes políticos, en un aparente entorno de pensamiento único». Denunciaba que la gala de los Goya es un completo lujo pagado por los españoles donde se le falta el respeto a media España.

Añade: «Hoy en las redes leo que todos somos iguales, que somos unos vagos subvencionados, que nuestras películas son malas y que la gente no piensa ir a ver cine español». «Os pido perdón en nombre de mis colegas, no me gusta lo que hacen. No dejen de ir al cine español por favor, si es necesario elijan, pero no nos juzguen a todos por unos cuantos». «Politizar el cine español es destruirlo». «No se puede llamar a los españoles a que acudan a las salas a ver cine español insultando gravemente a la mitad de ellos,precisamente la mitad que menos películas se baja ilegalmente y que más acudiría a las sesiones si no les causaran un asco terrible cada año en la gala de los Goya». «Hay personas cansadas de que las insulten artistas a los que perciben como millonarios que viven en Los Ángeles y que tienen a sus bebés en clínicas privadas en USA. Es normal que les moleste».

«No nos abandonéis, os necesitamos. Algunos estamos en un Álamo, en una Numancia ideológica, atacados y denostados constantemente solo por querer ser libres».

Ramón Cerdá

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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12 Comentarios.

  1. De cine, sólo veo las promos en la televisión, que por desgracia, ponen (me imponen) en mi casa. Y con eso me sobra para afirmar con toda rotundidad las MIERDAS (con todas las letras y con mayúsculas) que se comercializan hoy día, tanto en este país como en el resto. Desgraciadamente, de las buenas producciones como no dudo que son las de Fernando López Mirones, de cuya existencia me acabo de enterar, ni se habla. El cine comercial es una industria repugnante y un negocio de mamoneo disfrazado de cultura. Por favor, si a la vista de las promos, alguien puede decirme una sola producción a la que se la pueda llamar cine, que me lo diga. Yo sólo entiendo el cine como un medio de comunicación, en el que se supone que una persona, con el apoyo técnico que requiere este medio, es capaz de aportar mentalmente algo nuevo a alguien. Y tiene que poder justificar la hora y media o más que ese alguien va a invertir en ello.

  2. Me llama muchísimo la atención cuando determinado grupito de actores se autodenominan “intelectuales”

    Intelectual sería el que se dedica al estudio y la reflexión crítica sobre la realidad, y comunica sus ideas con la pretensión de influir en ella, alcanzando cierto estatus de autoridad ante la opinión pública.

    En esa definición en la que uno puede incluir perfectamente a un escritor, filósofo, periodista o incluso a un guionista o director de cine, dificilmente cabe un actor que por el contrario se limita precisamente a reproducir con más o menos acierto lo pensado o elaborado por otro.

    Si a esto le unimos el hecho de que la mayoría de estos actores que se auto-denominan intelectuales resulta que no tienen ni siquiera una formación universitaria y en muchos casos ni tan siquiera una formación media, se llega al màs absoluto esperpento cuando contemplas la también autodenominada “intelectualidad de este país”

    En fin que como decía Lope de Vega en “A mis soledades”
    ……
    O sabe naturaleza
    mas que supo en otro tiempo
    o tantos que nacen sabios
    lo son porque lo dicen ellos
    ……

    • Aunque pienso que se puede ser intelectual sin, necesariamente, tener carrera universitaria ni un exceso de estudios oficiales, es cierto que el perfil de los actores (no porque tengan más o menos estudios, ni porque sean más o menos listos) no suele cuadrar precisamente con lo que sería un intelectual.

    • La inmensa mayoría de los actores no son intelectuales, está claro. Hay excepciones precisamente porque han desempeñado otra actividad como Fernán Gómez o Adolfo Marsillach, aunque no necesariamente el haber escrito teatro o dirigido te aúpa a la categoría de intelectual.

      Ellos creo que lo utilizan como sinónimo de “de izquierdas” porque cuando lo hacen quieren decir que han realizado una reflexión (marxista) sobre la realidad, pero hasta cuando lo dicen están actuando o representando un papel, el que el “stablishment kultural” izquierdoso les impone, porque sus lecturas no suelen ir más allá de los guiones que interpretan. Y ese es un rol más, el de su propio personaje público. Una “pose”.

      A la hora de cobrar, su vida de estrellas (el que puede) no es más burguesa (en el sentido marxista) porque no pueden. Vamos, que hay una palabra que creo que ya está en el diccionario de la RAE, unos getas.

      • Yo lo que no acabo de entender es por qué ese empeño en mostrarse como de izquierdas. ¿Quién determina que los actores (incluso artistas en general) tengan que ser de izquierdas? Es lo que me asombra y creo que no lo entenderé nunca.

        • Ramón, por favor, debe ser el único de España que no sabe que la izquierda hace muchos años que controla la Kultura, sobre todo el cine, y la educación. Y cuando digo controla es controla, no permite ni un resquicio. Por eso cuando la derecha llega al poder y hace tímidos amagos de tener su cuota o hace reformas se lanzan a degüello cuando no se niegan a aplicar directamente la ley como han hecho con la última Ley de educación.

          En los 8 años de Aznar cuando por fin hicieron una LE al final de la segunda legislatura se la cargaron en la primera semana de ZP.

          Para la izquierda controlar la cultura es esencial para imponer la idea de la supremacía moral de la izquierda, en contraposición a la moral democristiana, que no necesita esos alardes de propaganda mediática. Hay una derecha además que les ha concedido esa supremacía y ha renunciado a defender sus principios, Rajoy es el ejemplo.

  3. …”Pero si algo destaca de la gala de los Goya en los últimos años es su continua crítica a un gobierno….”

    Bueno…. en los últimos años, eso sucede en los Goya, en la oficina, en la calle, en casa… y en este blog (o, ¿no le damos caña a la AEAT, a la policía, a los jueces… siempre que encontramos motivo para ello…?) pues eso… y luego ya, efectivamente, cada cual, se alinea o no…

    Pero no olvidemos que como en la contabilidad, el diario es de doble entrada y donde hay un “Clan de la Zeja” también hay un “Clan de la Barba” del que el escritor Sebastián Moreno hizo un libro en el que no recuerdo si aparece D. Fernando López Mirones pero en el que, a juzgar por sus habituales comentarios feroces contra colegas presuntamente izquierdosos, podría estar.

    Y me parece bien, opinar es libre y que no falte… pero luego viene el análisis de lo objetivo y claro…!, uno lee que a D. Fernando le parece muy mal que un intelectual español (por ser español, supongo) o yo mismo, desde esa intelectualidad, pueda “argumentar” que para España (mejor dicho para los españoles) haber ganado la Guerra de la Independencia fue pésimo, cuando resulta que la cronología de 1808 a 1978…, en esa perspectiva analítica, no admite comparación entre el devenir de una y otra realidad históricas (francesa y española). Y si en menos de 40 años los españoles (muy a pesar de algunos gobiernos y muy gracias a otros) hemos recuperado una gran parte del terreno perdido como consecuencia de no coger el tren de la ilustración, la industrialización y la libertad a tiempo, ¡qué no hubiéramos logrado si no se nos encorseta durante más de 150 años! (años entre los que los de la II Republica fueron una muestra que acojon… a los reaccionarios y por eso no se la aniquiló). Así que lo de la Guerra de la Independencia tiene más de una lectura y no hay que mosquearse por ello (se lo digo a D. Fernando).

    Por tanto, mueran los maniqueísmos, porque ni ser de derechas significa ser más español que nadie, ni ser de izquierdas es ser antiespañol (antinacionalista español, puede…), ni ser de derechas significa ser rico (haber dónde de dónde salen, sino, los casi 10 mil. de votantes de PP y CS) ni ser de izquierdas significa ser pobre (Ramón Tamames, y si, algunos artistas…, que no todos, que hay mucho postureo…!), ni ser de izquierdas es malo y de derechas bueno y viceversas. Lo auténticamente malo es el maniqueísmo… aunque… eso, también forma parte de la naturaleza humana.

    Salvo mejor opinión

    • Pues aquí tiene Vd. la mejor opinión:
      Criticar al poder establecido ha sido siempre un rasgo del auténtico intelectual. Como establecer controles ha de ser un rasgo de las democracias serias. Lamentablemente en España no ocurre ni una cosa ni otra, por eso tenemos “artistas” hemipléjicos que, como dice el Sr. López Mirones, insultan al público que puede ir a verlos y por eso tenemos corrupción a manta. Cuando los sedicentes artistas tienen a sus amigos en el gobierno no hay crítica, solo alabanzas, cuando tienen a “los otros” no paran de repetir las consignas que les han dejado en su papel. Lamentable. ¿Ha visto Vd. el caso del escrachador escacrachado? (sí, el concejal de seguridad del Ayto de Madrid): si hago escrache al adversario es “libertad de expresión”, si me lo hacen, “delito de odio”. No se puede ser más sectario que esta izquierda siniestra y cainita que nos trajo una guerra civil y que no para de dar por… Aquí tiene Vd. la mejor opinión que pedía.
      Por cierto, necesitamos que, de una vez por todas los López Mirones que hay en el cine español alcen la voz. Hace unos años, en tono sarcástico, lo hizo Santiago Segura cuando propuso en medio del jolgorio onanista de los Goya a los asistentes que “a ver cuando se deciden a hacer una película sobre la guerra civil, que es un tema sin tocar por los cineastas españoles”. Las caras de los presentes eran patéticas. Algunos aplaudieron para que no se les notara que esa patada del Sr. Segura iba directa a sus zonas bajas…

      • Muy bueno lo de Segura. No conocía la anécdota.

        • Ramón, por favor, debe ser el único de España que no sabe que la izquierda hace muchos años que controla la Kultura, sobre todo el cine, y la educación. Y cunado digo controla es controla, no permite ni un resquicio. Por eso cuando la derecha llega al poder y hace tímidos amagos de tener su cuota o hace reformas se lanzan a degüello cuando no se niegan a aplicar directamente la ley como han hecho con la última Ley de educación. En los 8 años de Aznar cunado por fin hicieron una LE al final de la segunda legislatura se la cargaron en la primera semana.

          Para la izquierda controlar la cultura es esencial para imponer la idea de la supremacía moral de la izquierda, en contraposición a la moral democristiana, que no necesita esos alardes de propaganda mediática. Hay una derecha además que les ha concedido esa supremacía y ha renunciado a defender sus principios, Rajoy es el ejemplo.

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La Lectura de Ramón