Justificación del fraude fiscal

#fraude fiscal

Es normal que se justifique el fraude fiscal

Justificación del fraude fiscal

Unas pocas estadísticas


Nunca me he fiado de las estadísticas, al menos no de una manera absoluta, pero sí que utilizo las cifras publicadas como referencia si el tema tratado, como es este caso del fraude fiscal, me interesa.

Desde aquella vieja campaña de “Hacienda somos todos” que tanto caló en todos nosotros y que ha quedado como referente a pesar de los muchos años transcurridos, el objetivo del Gobierno ha sido grabar a fuego en nuestras mentes bovinas lo que llaman “conciencia fiscal”, algo así como convencernos de que, no solo es correcto pagar impuestos (que desde luego lo es; eso no lo voy a discutir), sino que es correcto que cada vez paguemos más y nos quejemos menos, y ahí es donde las cosas ya no están tan claras como ellos quisieran.

En los últimos años han estado dando tantas vueltas de tuerca que al final, entre impuestos directos e indirectos pagamos una auténtica atrocidad, y la gente llega un momento en que se cansa de tanta medida de presión, especialmente cuando es algo que le toca directamente el bolsillo. Llegados a esos extremos es muy difícil para el Gobierno, por no decir imposible, mantener una “conciencia fiscal” lo suficientemente fuerte y sana como para que los ciudadanos condenen el fraude fiscal y paguen sin rechistar; y no solo eso, sino que denuncien a quien comete fraude o condene a quien le ofrece la posibilidad de venderle algo sin factura… no, no es posible mantener viva esa “conciencia fiscal” al mismo tiempo que nos hurgan a diario en los bolsillos para apoderarse hasta del último céntimo que conseguimos reunir.

Es por ello que no me han sorprendido para nada las cifras publicadas sobre la justificación del fraude fiscal; de hecho, y en mi estadística particular, las cifras que a mi me salen son incluso mayores, por mucho que quieran hacernos creer que esa “conciencia fiscal” ha mejorado. Ya digo yo que eso no es así en absoluto.

Según esas estadísticas, el 42% de los jóvenes de entre los 18 y los 24 años justifica el fraude fiscal, porcentaje que baja conforme la edad avanza, siendo los mayores de 65 años quienes más lo critican (la media si se juntan todas las edades está en el 33% de justificación). Lo de que los mayores de 65 años estén absolutamente en contra del fraude fiscal es lógico porque lo que temen es dejar de cobrar sus pensiones porque ya se encarga el Gobierno de meterles miedo, pero es una apreciación absolutamente falsa, y si usted, querido lector, es fontanero, albañil o pintor, por poner tres ejemplos sencillos, ya me dirán si cuando hacen una chapucilla en un hogar de algún jubilado, le quieren pagar el 21% de IVA o es entonces cuando esa “conciencia fiscal” pierde brillo y se apaga por momentos como si fuera cosa del Alzheimer. De ahí que no me crea demasiado lo de las estadísticas; depende de cómo se pregunten las cosas, de los perfiles que se utilicen, y de cómo se cocinen a la hora de interpretar los datos. En general, mi criterio es que la “conciencia fiscal” ha bajado mucho en los últimos tiempos y seguirá bajando, y es normal que exista una justificación ante las conductas de fraude fiscal. Han tirado demasiado de la cuerda.

Ramón Cerdá

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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