Jueces, cuando son uno más

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Los jueces también son personas

Jueces

normales y corrientes


La Justicia en general y los jueces en particular, siguen guardando un halo de misterio, aunque cada vez menos gracias a toda la información que nos llega continuamente (demasiada a veces). Se ha usado mucho la típica frase de que están “por encima del bien y del mal” cuando de jueces se ha hablado, y lo cierto es que la frase en cuestión suele usarse de manera peyorativa.

A pesar de todo, a menudo nos olvidamos de que los jueces son personas como nosotros, con mayor o menor formación, pero personas al fin y al cabo, con sus manías, con sus ideas políticas, e incluso sus prejuicios. Lo ideal sería que no fuera así porque, ¿qué hay peor que ser juzgado por un juez que tenga ciertos prejuicios?, o ¿qué garantía tenemos de que no se actúa de determinada manera a causa de una u otra ideología política?, pero bueno, todo eso son divagaciones que no llevan a ningún sitio porque nunca se podrá evitar, salvo que en un futuro dejemos la justicia en mano de máquinas inteligentes, en cuyo caso, seguro que acaba siendo peor el remedio que la enfermedad.

He comenzado esta entrada en el Blog relacionada con los jueces movido por un artículo que leí hace unos días en el que más o menos se decía que la Policía Local de Almería había detenido al titular del Juzgado de lo Mercantil de Almería acusado de un delito contra el órden público en el interior de un pub. Es algo que hoy en día no nos sorprende ni siquiera tratándose de un político o alguien famoso o relevante, pero resulta curioso como todavía una extraña alarma se dispara dentro de nosotros cuando vemos que quien ha sido detenido, tras ofrecer “resistencia” y tener que “ser reducido” es un juez.

Pero bueno, los jueces nacen y mueren, los jueces se casan y se divorcian, y por supuesto, tienen días buenos y malos. No hay que darle más vueltas.

Ramón Cerdá

 

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2 Comentarios.

  1. Apreciado Ramón,

    En Barcelona se dio el alto a un Juez: desobediencia y negativa a someterse a la prueba de alcoholemia. El Fiscal Jefe de Cataluña hizo el escrito de acusación… ya lo querría yo para mí en el mismo supuesto.

    Y D. José Manuel Regadera, Juez Decano de los Juzgados de BCN, fue imputado por maltrato a su esposa. A Juan Valdez en una caso de Violencia de Género se le detiene e inmediatamente se le juzga, encarcela y/o repatría -de ser el caso-, solo con la declaración de la maltratada (¡y la esposa del Juez resulta que era Notaria!). Pues… al juez solo se le condenó por falta de lesiones (sin comentarios).

    Sí: los jueces son humanos, con sus filias y sus fobias. El problema se incrementa en cuanto a los jueces los juzgan los jueces («¿Quis custodiet ipsos custodes?», «who watches the watchmen?»…) pues no es lo mismo llamarse Garzón que Gómez de Liaño (no se si me explico).

    En realidad, tendríamos que plantearnos si el sistema de nombramiento de jueces (el mismo que para fiscales: una oposicion memorística y de inferior entidad que la de otros cuerpos) realmente otorga o no la capacidad de encarnar a un poder estatal, el judicial, o si sería más lógico nombrar a abogados ya expertos … o que es imprescindible que la democracia(algún tipo de elecciones) incida en los nombramientos.

    Es solo un apunte.

    J.Díaz

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