Huellas dactilares como medida de seguridad en los teléfonos inteligentes

Desde que era adolescente he sentido aprensión por los sistemas de seguridad (que por aquel entonces solo se veían en las películas americanas) basados en la biometría: acceso a lugares de alta seguridad pulsando una pantalla que lee nuestra huella digital, o esa otra, todavía peor, en la que miras y la máquina te lee el iris del ojo. Siempre me he imaginado que acabarían cortando dedos y arrancando ojos para saltar las medidas de seguridad, como ocurría con esos ejemplos de ancianos fallecidos a los que se le amputaba el pulgar y se mantenía en el congelador, descongelándolo cada mes para cobrar la pensión.

Huellas dactilares, ahora como medida de seguridad en los móviles inteligentes

#huellas dactilares

¿Son seguras las medidas de seguridad biométricas basadas en las huellas dactilares?

La cosa sigue avanzando y ya puede verse el sistema biométrico de huellas incluso en las máquinas de fichar de los empleados, donde no parece algo peligroso, pero que tampoco me da buen rollo. Y por último llegó la moda a los teléfonos móviles, donde para acceder, basta con pulsar el botón, pero solamente con la huella del propietario, o eso dicen al menos. Según lo veo, paranoias de dedos amputados y ojos arrancados aparte, este sistema de seguridad expandido hasta tal punto, podría volverse en contra de los usuarios. Una clave alfanumérica siempre se puede cambiar tantas veces como se quiera ante un agujero de seguridad, o ante la duda de que pueda estar pirateada, pero ¿qué pasa con las huellas dactilares? La huella no la podemos cambiar, con lo cual, si llega a ser hackeada, no la podremos sustituir por otra en el futuro y nuestro sistema de seguridad se habrá ido por el sumidero para siempre.

¿Imposible hackear las huellas dactilares?

Pienso que cualquier sistema de seguridad ideado por el hombre puede ser pirateado, ¿por qué no se van a poder hackear las huellas dactilares? (olvidemos por un momento eso de arrancar los dedos y limitémonos a un pirateado menos doloroso y más aséptico). No hace mucho, un grupo de hackers ya hizo saltar todas las alarmas cuando lograron, a partir solo de fotografías, reproducir las huellas dactilares de la señora Ursula von der Leyen, ministra del ministerio de Defensa alemán.

Lo de las huellas dactilares fue todo un descubrimiento que permitió perseguir muchos crímenes; recordemos que en la época de Jack el Destripador esas cosas no las tenían muy claras todavía, pero desde entonces se ha progresado mucho en este aspecto. ¿Habremos llegado al punto inverso? Si, de un modo u otro, las huellas dactilares empiezan a poder ser reproducidas, y cada vez lo serán con mayor facilidad… (no lo pongamos en duda) ¿seguirán sirviendo de prueba ante un crimen? ¿Y si alguien ha puesto ahí nuestras huellas mientras nosotros dormíamos relajadamente en casa?

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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