HACIENDA SOMOS TODOS; LOS QUE PAGAMOS… Y LOS QUE COBRAN

Quizás lo que diga a continuación sorprenda a más de uno; también es posible que ofenda a alguien; aunque desde luego, desde aquí ya digo que no es ni mucho menos esa mi intención, y que si alguien se ofende por el hecho de que yo publique en mi blog afirmaciones que son ciertas, ya le digo que lo siento, pero esto es lo que hay.

¿Hacienda somos todos?

Para entrar en situación, imaginemos un absurdo:

Los señores magistrados podrán cobrar comisiones en función de las sentencias que dicten, a tanto por año de cárcel de condena de los ciudadanos juzgados.

Si ustedes leyeran esto… ¿no se asustarían? Posiblemente no porque no se lo creerían; no podrían imaginar que se pudiera aprobar una forma de retribución tan absurda para un colectivo que en un caso así podría ser acusado de juez y parte, porque lógicamente existiría un interés económico por llegar a condenar al acusado, y condenarlo a cuantos más años mejor.

Algo tan absurdo y desastroso, acabaría con la independencia judicial, con el sentido de la justicia, y con el mismísimo sentido común, si es que todavía queda algo por ahí.

Pues bien, por muy absurdo que parezca, existe algo (no relacionado con los señores magistrados a quienes pido disculpas por haberlos utilizado de ejemplo) que puede resultar tan preocupante como lo antes indicado.

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Ahora no se trata de imaginar; lo que digo es cierto y real como la vida misma, y tan grave como usted, amigo lector, pueda juzgar:

Cuando un ciudadano tiene (y digo tiene, aunque la primera palabra que me ha venido a la cabeza es «sufre») una inspección de Hacienda, los señores inspectores que tienen que comprobar la correcta aplicación de los impuestos, y que son, por lo general, gente profesional y honrada, pueden no obstante estar pensando en sus emolumentos, porque lo que cobren a lo largo del año para alimentar a sus retoños, podrá ser más o menos, en función del acta que a usted le abran.

No, no estoy de broma; ahora la cosa va muy en serio. Aquéllos que juzgan si estamos pagando lo correcto, son los mismos que se embolsan unas comisiones en función de lo que digan que nosotros los ciudadanos de a pie, hacemos mal.

Si además les digo que cobran en función del acta levantada, con independencia de que luego el Tribunal la anule o no, supongo que el nivel de preocupación interior les subirá un poco más. A poco que lo piensen, ello significa que  en muchos casos pueden abrirse actas a sabiendas de que no son correctas, o bien hincharlas más de lo que sería de rigor; y todo con el único fin de cubrir unos objetivos (porque, no se lo pierdan, también tienen marcados unos objetivos de levantamientos de actas anuales) y de embolsarse unos centimillos más a final de mes.

Una cosa así podría ocurrir en una República Bananera y a nadie nos extrañaría, pero que ocurra en nuestra moderna España, es de Juzgado de Guardia.

Actualmente, que se sepa, sólo ocurre esto en España, con la posible excepción de Kazakhstan.

Hasta hace unos años, cuando todavía estaba como Presidente de los EE.UU. el Sr. Clinton, en ese gran país ocurría algo similar. Esto parece ser que creó un gran revuelo y provocó que el propio Clinton dijera lo siguiente públicamente:

«Como la mayoría de los americanos, me he sentido sinceramente contrariado por las historias de nuestros ciudadanos, acosados y humillados por lo que para ellos es una todopoderosa, incontrolable y frecuentemente sorda agencia estatal»

¿Qué tiene España (o los españoles) de especial para que sigamos consintiendo una aberración de este tipo.

Si las leyes y normas se aplicaran siempre como deben, esto no podría estar ocurriendo. De hecho, el artículo 29.2.e) de la Ley 30/1992 del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas, relacionado con los motivos de abstención y de recusación, dice textualmente:

e) Tener relación de servicio con persona física o jurídica interesada directamente en el asunto, o haberle prestado en los dos últimos años servicios profesionales de cualquier tipo o en cualquier circunstancia o lugar.

Como dice el Sr. José Arias Velasco en uno de sus interesantes artículos, difícilmente se puede concebir interés más directo que el que se deriva de una participación en ingresos.

El Sr. Arias también dice que todos aquellos funcionarios de la Agencia que perciben incentivos de productividad en función de las deudas tributarias liquidadas incurren en el motivo de abstención y de recusación previsto en la letra a) del mismo precepto:

a) Tener interés personal en el asunto de que se trate, o en otro en cuya resolución pudiera influir la de aquel, ser administrador de sociedad o entidad interesada, o tener cuestión litigiosa pendiente con algún interesado.

Y todo el problema comienza en la propia base existencial de la AGENCIA TRIBUTARIA.

La Constitución dice que la Administración Tributaria debe de realizar los principios de capacidad económica y de justicia tributaria. No puede por lo tanto marcar unos objetivos simplemente económicos de recaudación, y mucho menos incentivar la consecución de estos objetivos por medio del pago de comisiones.

¿Se puede actuar con menos pudor y más cínicamente? Esto es para hacer temblar al más estricto de los contribuyentes.

Para un inspector (y no digo que todos actúen mal, a pesar de que se les incentive para ello) puede ser mucho más sencillo iniciar una inspección a una empresa solvente y abrirle actas millonarias por cualquier cosa que se le ocurra, que investigar la economía sumergida y actuar contra quien no paga un sólo céntimo de impuestos.

El Sr. Arias, a quien debo gran parte de la inspiración de este artículo, realizó un sondeo en su día entre profesionales de distintos países, y estas fueron sus opiniones:

-Alemania

«Me ha sorprendido saber que los auditores fiscales españoles obtienen, además de sus emolumentos normales, pluses que recompensan los ingresos tributarios adicionales resultantes de una auditoría fiscal. Hemos practicado una encuesta entre cierto número de colegas de nuestra firma y algunos clientes circunstancialmente presentes. La reacción fué unánime: todos los encuestados consideraban inaudito introducir algo semejante en este país. Prometer recompensas por la exigencia de ingresos tributarios adicionales deterioraría la imparcialidad del auditor. Ya es suficientemente malo que el éxito del auditor pueda medirse en la práctica por su capacidad para detectar ingresos tributarios adicionales y, por esta vía, mejorar sus expectativas profesionales. De aquí nace un prejuicio inherente, que, por desgracia, es probablemente inevitable. Nuestra recomendación sería cambiar la práctica española.»

-Reino Unido

«En el Reino Unido los inspectores tributarios solían ver medido su éxito parcialmente por la cuantía de los acuerdos a que llegaban con los contribuyentes. Creo que actualmente se pone menos énfasis en los descarnados números, ya que aquello tenía un efecto contraproducente.»

-EE.UU

(Basta con ver el comentario del Sr. Clinton)

Sobre un tema tan escabroso y desagradable como este se podrían escribir rios de tinta, pero de momento, y como un primer acercamiento a lo que está ocurriendo, me doy por satisfecho con lo dicho.

Sólo un último comentario…

¡¡TEMBLAD, CONTRIBUYENTES, TEMBLAD!!

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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13 Comentarios.

  1. He presentado una demanda Contra el TEAR . La cosa es fuerte. Estoy 8 años liado . Actualmente llevo dos anulaciones del ejercicio 2007. Es tan grave que he presentado un documento sonoro de dos horas y media, en el que me querian hacer firmar un documento. Hacienda nunca llama por telefono para citar. Asi que me olia a una encerrona por meter la para por tercera vez. Principios de buena fe.

    No les tengo miedo a estos impresentables. Una vez o dos al mes formulo un escrito para que esten entretenidos. Es el arma que tenemos, si la usamos bien es una verdadera bomba. Hay que tener paciencia y no tener miedo, respeto si, como el que nos tiene a nosotros.

    He leido algo sobre grabaciones. Pues la ley es muy clara. Se puede grabar a otra persona siempre que sea para demostrar tu palabra. Eso si no se puede publicar . Cuando dos personas estan hablando es porque las dos lo consienten. No hay que a decirle al funcionario que lo estas grabando. Ojo hablo de funcionarios.

    Un consejo. Muchos funcionarios de Hacienda tienen un ego impresionante. Nada mas les tienes que plantar cara y se ponen nerviosos y meten la pata. No estan acostumbrados a ello. Prepotencia.

    Asi que animo. Con Hacienda no se puede, pero con los funcionarios si. Por cierto es un 20% lo que se chupan. No lo digo yo , lo dijo la ministra de Hacienda en el 2010.

    Nuestra arma. La codicia. Siempre meten la pata los codiciosos.
    Por cierto muchos presidentes de los TEAR dan ponencias de Master para abogados de grandes Buffes y no homologados. Curioso verdad. Y mas a 4.000€ por cabeza.

    Parece una pelicula pero no lo es. Ahora voy a formular un escrito por el motivo que he recivido una resolucion de otra persona y en el mismo sobre biene tambien la mia, negandome el expediente. Maravilloso la custodia de documentos. No voy a parar de luchar. 8 años estudiando leyes dan para mucho.

    Gracias por vuestra atencion y suerte .

    • Hay que presentar todas las quejas que se pueda y plantarles cara en los tribunales. Si todos lo hiciéramos no habría tanto abuso. Prepotencia y codicia; usted lo ha dicho.

  2. Y ojo a los gastos y el IVA. A mí empresa le quitaron, TODOS las facturas de parking, gasolina, un coche, taxis, nevera, congelador, comida y muebles de oficina comprados en el IKEA. Sólo dejó los de ordenadores.

  3. Estoy totalmente de acuerdo en todo lo que aquí se dice, yo soy una víctima más de los recaudadores, después de estar toda la vida trabajando y haciendo las cosas lo mejor posible, un día aparece un sr inspector de hacienda, por así decirlo y te arruina la vida y se lleva los cuatro duros que tenias ahorrados para una jubilación incierta, de tal manera que se te quitan las ganas de seguir luchando en este país en el que nadie hace nada y solo vive el que roba, ese que se puede costear unos buenos abogados y si defrauda o se lleva unos cuantos «sobres», con pagar lo que no ganaría yo en toda una o dos vidas trabajando queda el tema resuelto. Es una injusticia total, pero así esta montada esta sociedad, llena de parasitos y personas sin escrúpulos capaces de quitarte hasta el alma y luego por la noche duermen tan tranquilos.

  4. Pues lo ratifico. Acta absurda de 852.000 € a empresa que en su momento tenía 2 trabajadores. Anulada la sanción por la misma agencia tributaria por «prescripción». Amenazas de cárcel incluidas. Gracias por escribir sobre estas cosas

    • Todo esto debería ser más conocido. El problema es que hay quien no solo no se lo cree, sino que me acusa de mil cosas distintas por hablar claro. Pero bueno, en eso estamos y seguiremos. Gracias por leerme.

  5. Que os pillen confesados cuando os toque un recaudador de impuestos que tenga ganas de arruinarte la vida. Por experiencia hablo.
    Llorad porque ya veréis. Conoceréis a fuerza de bofetones la indefensión y la oscura manera de actuar de la Agencia: eres pre-defraudador porque si, dilaciones (todo lo imputable, lo es para ti, no para ellos) la comedia del tribunal Tear (que se limita a copiar y pegar lo que dice el inspector, sin mirar nada, tenga o no razón, sea verdad o no, sea impugnable o no, por cierto, si es impugnable porque hay una ley que se despistaron, no te flipes, la respuesta será igualmente no sin motivarlo y tendrás que ir a los tribunales ordinarios que no se enteran de nada y si, claro, vas porque el inspector dice que eres defraudador, y, aunque 50 abogados digan que el inspector se ha inventado una nueva figura legal que no existe, da igual, perderás)
    Tranquilo, cuando te embargan todo y te arrojan a la economía sumergida de cabeza (esa que en teoría combaten) se puede vivir igual. Hay recursos.
    Hay salida, créeme.
    Si no te han cazado como a mi, recuerda, cuando te llegue una inspección, búscate un abogado aunque te cueste dinero. Que se persone él.
    Quizá tengas suerte. Quizá.

  6. Inspectores de Hacienda cobran primas por empapelarte - pingback on 4 enero, 2016 @1:40

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