Hacienda pide datos para una cosa y los utiliza para otra

Cuando Hacienda pide datos para una cosa y los utiliza para otra distinta está socavando la confianza del contribuyente. Por decirlo de una manera que se entienda, es pan para hoy y hambre para mañana, hambre de datos que el contribuyente, cada vez más avisado de la mala forma de proceder de Hacienda, se pensará dos veces antes de aportarlos.

#hacienda pide datos

Hacienda pide datos para una cosa… pero no es de fiar.

¿Por qué Hacienda pide datos para una cosa y los utiliza para otra?

Sencillamente porque puede, no porque sea correcto, es solo porque una vez que ha recopilado la información, es muy tentador hacer un uso excesivo de ella contraviniendo la confianza en la que le ha sido ofrecida. ¿Es por ello ilegal el comportamiento de Hacienda? Entiendo que no, que no es ilegal, puede que ni siquiera sea inmoral, no lo sé. Solo sé que no es correcto porque va en contra de sus propios intereses futuros, algo que con su mentalidad son incapaces de concebir. No entienden del mañana, solo entienden del hoy; bueno, del hoy y del ayer… hasta cuatro años atrás.

En definitiva, un proceder que es más habitual de lo que parece, algo que incluso me pasó a mí hace unos años, cuando me pidieron unos datos «a efectos estadísticos» y luego los utilizaron en mi contra (y además fue ilegal y los tribunales acabaron dándome la razón). Ahora han hecho algo parecido con los propietarios extremeños que tienen una segunda residencia en Portugal. Que esos propietarios ya pagaran por el dinero utilizado en la compra del inmueble lógicamente no importa; tampoco importa que estén pagando un IBI (o su equivalente) en Portugal, y no importa porque en España uno tributa por sus rentas mundiales y por lo tanto si existe un chalet en Portugal, no solo hay que declararlo sino que cada año tendrá que imputárselo en renta. Y bueno, hasta ahí puede ser correcto, al fin y al cabo, ¿por qué se tiene que escaquear el que tiene un chalet en Portugal y no se puede escaquear quien lo tiene al otro lado de acá de la frontera? Pero no es a eso a lo que me refiero.

A lo que me refiero es a que en 2012 Hacienda pidió esa información a la ciudadanía, y recordemos que es un tipo de información a la que difícilmente hubiesen tenido acceso de no ser que el propietario lo dijera. Se dijo que era para completar un listado de bienes inmuebles por las rentas que pudieran generar… así y todo la gente lo facilitó, sabiendo que a partir de ese momento tendría que imputarlo en renta. Lo que no es de recibo es que se haya facilitado la información voluntariamente y ahora Hacienda pretenda regularizar los últimos cuatro años, con las correspondientes sanciones e intereses de demora.

Señores de Hacienda, eso no se hace… a la próxima habrá quien se callará.

Ramón Cerdà

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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2 Comentarios.

  1. Ramón, si bien tienes razón en el planteamiento, no en la solución (lo de callarse la próxima vez). El que no facilitaba los datos en el 2012, se arriesgaba a que los ingresos generados para la compra de dicha vivienda se consideraran ingresos aflorados (y sujetos a nueva tributación aunque se acreditara haberlos declarado en años anteriores) en el último año no prescrito en el momento en que lo descubriera Hacienda. Es decir: si un propietario se compró una vivienda en 2000, con dinero que tributó, no declaraba en 2012 y Hacienda le pillaba en el 2025, se entendía que el dinero utilizado lo ganó (y por tanto volvía a pagar impuestos) en 2020. Y esta amenaza, simplemente, no prescribía nunca.

    • Por supuesto lo de ocultar datos a la administración de Hacienda nunca es la solución más apropiada, y no voy a ser yo quien incite a nadie a hacerlo, pero es una reacción normal y que yo no criticaré nunca. Por una parte, al decir que la próxima vez igual no les dan los datos, no me estoy refiriendo necesariamente a un caso de no prescripción, sino a cualquier otra solicitud de información de Hacienda (por ejemplo las típicas notificaciones de embargos a clientes o proveedores) en la que uno se plantea cuando las recibe: me tomaron el pelo la otra vez, así que ahora paso de darles lo que piden…
      Por otro lado, lo de la no prescripción no puede ser legal ni constitucional… tengo la esperanza de que acaben cargándoselo algún día porque es una simple indecencia fiscal. Yo no dudaría en ir a los más altos tribunales en un caso de esos.

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