Hacienda corta y pega sus motivaciones

¿Quién no se ha dado cuenta de que Hacienda corta y pega sus motivaciones? Pero no solo Hacienda, los que hemos visto muchas multas de Tráfico nos encontramos con abundantes y reiteradas prácticas de este tipo. ¿Recuerdan eso de que cuando no pueden detener a un conductor tienen que argumentar las causas? Pues se limitaron a poner frases genéricas como que se ponía en peligro la circulación o chorradas de ese tipo y todos tan contentos. Siempre buscan la salida fácil para saltarse las normativas y las leyes que se supone que protegen al ciudadano. Y Hacienda no es la excepción, sino uno de sus máximos representantes en esto de saltarse de un modo u otro la normativa en interés propio a la vez que pisotea al contribuyente. Ahora los tribunales le dan otro varapalo, ¿pero servirá de algo?

Hacienda corta y pega sus motivaciones

#Hacienda corta y pega sus motivaciones

Hacienda corta y pega sus motivaciones. Pero hay quien lo hace peor…

¿A quién no le suenan frases parecidas a esta?: «[…] analizadas las circunstancias concurrentes la conducta del obligado tributario ha sido negligente sin que se aprecie ninguna causa de exoneración de la responsabilidad». Típica, ¿verdad? Pues se supone que es el resultado de su obligación de argumentar que el contribuyente ha hecho algo que merezca sanción. Alguien dijo que tenían que argumentar las cosas y un cabezapensante de la Administración tuvo la brillante idea: ¿Y por qué no pegamos esto en todas nuestras propuestas de sanción? Y desde entonces…

El Tribunal Económico Administrativo Central ha tumbado recientemente una resolución al entender que la fórmula propuesta por Hacienda no justificaba la motivación para sancionar.

Y es que el Departamento de Aduanas e  Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria pretendía unificar el criterio para sancionar… ¿Se puede ser menos profesional? ¿Cómo se va a unificar una motivación que se supone que debe ser razonada e individualizada? ¿Ya saben lo que me dirán si dentro de un año quieren ponerme una sanción, cuando ni siquiera se ha producido el hecho tributario que pueda motivarla? Pues así es como piensan y ese es el poco (ninguno) respeto que nos tienen.

Y porque no se atreven a poner (pero lo piensan): «Pague y calle».

Según dice la reciente resolución del TEAC del pasado 18 de febrero de 2016: «[…] resulta una fórmula generalizada y estereotipada que no es motivación suficiente para apreciar la culpabilidad del presunto infractor». Es decir, Hacienda no puede utilizarla de forma automática para implicar sanción.

Le dice la sartén al cazo:

Pero quiero añadir en defensa de Hacienda, que esto es mucho menos grave que lo que hacen los propios tribunales y fiscales continuamente en sus razonamientos cuando hay una apertura de juicio oral y se limitan a lanzar acusaciones sin ninguna motivación, cuando están obligados a razonarlas e individualizarlas debidamente para que el acusado se pueda defender. Si eso lo hacen los tribunales en asuntos penales donde hay cárcel de por medio… ¿por qué no lo va a hacer Hacienda en una estúpida sanción de escasas consecuencias?

Porque el argumento es el mismo. El tribunal le dice a Hacienda que genera indefensión al no incluir una explicación objetiva de la supuesta culpabilidad, cosa que impide al acusado oponerse «con cabal conocimiento de sus posibilidades impugnatorias». Pues sí, señores, estoy de acuerdo, pero aplíquense el cuento y hagan ustedes (y los señores fiscales) lo mismo en las aperturas de juicio oral. Bueno, y en otras fases del procedimiento, que todas cojean.

En cualquier caso, debo decir que esta sentencia me parece correcta y en esa línea deberían ir otras muchas.

Ramón Cerdá

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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6 Comentarios.

  1. Carlos Romero

    Y hasta las narices de presentar unas alegaciones trabajadas y divididas en diversos apartados para recibir un escueto “y habiendo desestimado sus alegaciones”, sin entrar al fondo del asunto ni intentar desmontar una por una las alegaciones presentadas. Mención aparte al “habiendo estimado parcialmente las alegaciones presentadas”, sin que sepas qué es lo que aceptan y que no. Vergonzoso, pasándose la normativa y los derechos del ciudadano por el forro.

  2. Pues acabo de ganar una anulación de sanción en el TEAR porque este aduce la falta de motivación de la AEAT en la sanción donde pretende aplicar negligencia con el típico párrafo de corta y pega genérico.

    Esto, respecto de las sanciones, ya viene siendo un tema repetitivo, hasta el punto que el propio fallo del TEAR parece también un corta y pega, pero no seré yo el que lo diga, que me ha sido favorable. La carga de la prueba de la negligencia y dolo debe ser motivada y específica para el caso concreto, por parte de la administración tributaria, y por pereza casi nunca lo es. Aprovechemos esa debilidad pues, que bien se aprovechan de las nuestras.

    La administración te pone el “caramelito” de que si admites la sanción te puedes ahorrar hasta un 50% de la misma. Pero hay que saber que si se reclama al TEAR o TEAC, esta se suspende automáticamente y no hay que garantizarla o avalarla hasta que haya fallo. Y que por falta de motivación casi siempre se gana.

    Sin embargo los tribunales de justicia de lo contencioso suelen motivar muy bien sus fallos. Además, ahora, entre el Constitucional, que se ha convertido de facto en un tribunal de casación, a efectos de indefensión y otros derechos, y el Tribunal Europeo de Luxemburgo, los jueces se lo miran con mucha mayor atención y justificación. Ni al TS ni al TC les gusta que el TJ Europeo les ponga los puntos sobre las íes, y van ya varias.

  3. aunque estoy de acuerdo completamente con la resolución del TEA (las “motivaciones” de Hacienda son previsibles por adelantado) no es que los Tribunales Económicos se esmeren mucho más ellos mismos. Me acaban de resolver una cuestión de derivación de responsabilidad a un tercero donde resuelven el tema en un único párrafo de siete lineas (después de ocho meses para resolver, eso si-casi a mes por linea). Por supuesto, está en lo contencioso administrativo…

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