Gratis, es bueno que todos hagamos cosas sin cobrar

El asunto se sale un poco de las temáticas generales de este blog pero hace tiempo que quería hablar de este asunto, y bien mirado, sí que guarda alguna relación porque todos los contenidos de este blog, incluyendo la respuesta a las consultas recibidas, son gratuitos. Creo que para la sociedad en general y para el ser humano en particular, es bueno que todos hagamos cosas gratis y lo más desinteresadamente posible.

Profesionales y artistas contra el GRATIS en Facebook

#gratis

¿Y si todos nos comprometemos a hacer alguna cosilla gratis?

El que me haya decidido a hablar de esto, en parte viene motivado a que últimamente muchos profesionales y artistas en Facebook comparten notas del tipo: «Cobro por lo que sé, no por lo que hago» y que se indignan si alguien les propone hacer algún trabajo gratis o por debajo del precio de mercado. Los más afectados son los del «gremio artístico», como fotógrafos, ilustradores, músicos, escritores, etcétera. Ponen ejemplos como el de que a un ingeniero nunca le pedirían que hiciera algo gratis y cosas así. Y en parte no les falta la razón, pero como en todo, hay que ver cada cosa desde la perspectiva adecuada porque luego, incluso alguno de ellos (tampoco quiero generalizar) acaba haciendo lo mismo, pero al revés… y ni siquiera es consciente de que lo está haciendo. Me explico:

Empecemos con el ejemplo de un fotógrafo. Imaginemos que yo le propongo que me haga gratis una sesión de fotos porque, como soy alguien relativamente conocido, eso le puede ir bien para su book (digo imaginemos, porque no hace mucho me hice una sesión fotográfica para la web y para unos libros y pagué religiosamente los honorarios que me pidieron sin regatear; no nos vayamos a equivocar). Volviendo a la propuesta; puede ser o no razonable, pero será el propio fotógrafo el que decidirá si me hace las fotos gratis o no, sin que por ello se tenga que ofender ni decir que no se valora su trabajo. Y como he dicho antes, la situación puede surgir a la inversa… ¡Y no lo quieren ver! Ese mismo fotógrafo que amanece un día en Facebook escandalizado porque le proponen trabajar gratis o a precio por debajo de sus costes razonables, otro buen día le propone a alguien, más o menos conocido, o que está teniendo una relativa repercusión mediática, hacerle unas fotos y no cobrarle por ellas. Claro, como le interesa y es él quien lo busca, entonces todo es correcto, pero ¿en ese caso no le tendría que pagar a quien se deja hacer las fotos? Y no hablo de regalárselas, sino de pagarle por sus derechos de imagen. Lo digo para que todo sea justo, porque a la inversa también funciona eso de que el gratis puede no ser lo correcto… ¿no? ¿O solo cuando uno está en el lado del cobro?

He puesto el ejemplo de un fotógrafo porque es el que me ha parecido más fácil de explicar, pero es aplicable a otros sectores. Si yo quiero que me ilustren una novela, lo normal es que pague por las ilustraciones, aunque en determinados casos puedo proponer que no me las cobren si eso puede beneficiar al ilustrador por la difusión de la edición (hay casos y casos). Pero (y esto también es hipotético; no estoy hablando de casos reales) si el ilustrador se siente ofendido por la propuesta y luego, por ejemplo, le propone a un escritor que escriba una historia o un guion, del cual él se encargará de ilustrar… y no le paga al escritor por ello… Estamos con las mismas, ¿no? Entonces… ¿por qué se ha ofendido si primero le han propuesto no pagarle por ciertas ilustraciones?

O un músico que se niega a actuar gratis (es cierto que hay mucho abuso si no se sabe cortar cuando toca) en un local, pero luego viene un famosete a tocar y le propone salir de telonero porque le interesa la audiencia que arrastra el otro… Siempre hay un toma y daca y, como en todo, lo que hay que buscar es el equilibrio.

Y sí, pienso que es bueno que todos hagamos cosas gratis. Yo le dedico mucho tiempo a este blog y a responder consultas y no cobro por ello (claro que no soy asesor en ejercicio desde hace quince años y lo que aquí digo no es más que una opinión, como la de cualquier otro, nada que tenga efectos profesionales), también regalo muchos de mis libros o tengo otros completamente gratis en Amazon o en otros lugares. También he desarrollado en mi editorial, la Phantom Collection para que cualquiera pueda tener su libro editado en papel totalmente gratis; y organizo un concurso anual en el que, sin quedarme con los derechos de las obras, corrijo, también gratis, los textos, o en otros ámbitos no profesionales hago ciertos trámites sin cobrar…

Por supuesto, uno se tiene que ganar la vida con su profesión y es importante que esta sea valorada por los demás (y por él mismo), y también es cierto que la filosofía del gratis total que aparece en según qué cosas tampoco es del todo sana. Por eso propongo que cada cual busque su equilibrio en el interior de sí mismo y se plantee qué puede hacer gratis y qué no, pero sin ofenderse porque alguien le proponga no pagarle por un trabajo; peores son los que no discuten el precio y luego, simplemente, no pagan lo acordado. Esos sí que son el cáncer de la sociedad.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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14 Comentarios.

  1. Emprendedor

    Puede llegar a ser contraproducente. Al cliente le puede llegar la falsa percepción de que el servicio que recibe no tiene valor, no ha costado producirlo etc…
    Promoción oferta etc… Sí. Pero todos debemos tener claro desde el principio cual es el coste real de lo que estamos recibiendo gratis. Todos nos acostumbramos fácilmente a lo gratis, y después de lo gratis todo nos parece caro.

  2. Diferente sería el concepto de creación de marca. Muchas veces es necesario empezar haciendo cosas sin esperar una compensación económica a cambio para ir desarrollando y consolidando la base de nuestro proyecto a partir de la cual comenzaremos a obtener ganancias a largo plazo. Se trata de eso, de una visión económica a largo plazo. La ambición por ganar dinero desde el primer momento puede disminuir nuestras posibilidades de crecer y darnos a conocer en el mercado en el que nos movamos, así como reducir las posibilidades de alcanzar otros objetivos más relacionados con las redes de contacto, imagen, confianza, etc. Eso no quiere decir que todo el mundo deba empezar sus proyectos de manera gratuita o no se necesite el dinero para afianzar estos factores, pero como has afirmado en tu artículo, lo importante es el equilibrio.

  3. JOSÉ MARÍA LÓPEZ RUBIO

    Dice el refrán: Juan de «de valde» se murió de hambre.

  4. Cierto: lo importante es el equilibrio. Y es bueno que todos hagamos algo gratis. Pero creo que el problema no reside en eso: conozco muchos artistas que, llegado el caso, trabajan gratis, según para qué fin. He dado y doy muchas conferencias y he escrito muchos artículos, gratis. Lo que me molesta es que muchos crean que esa debe ser la tónica; que un escritor, diseñador, cantante, no deba cobrar por su trabajo. Que, con el pretexto de «cultura universal», los únicos sin derecho a cobrar por su trabajo sean los creativos. Mejor, como dices, que cada cual valore cuando debe no cobrar, porque es bueno el intercambio y el hacer algo por los demás. Pero es malo, muy malo pretender que los artistas y demás creativos no cobren; tan malo como ser capaces de gastar su dinero en cualquier cosa, pero no querer gastarlo en libros, ni en nada que huela a cultura.

    • Así es, y yo soy escritor (entre otras cosas). Por supuesto no comparto la idea de la «obligación del gratis». De ahí mi comentario específico sobre la importancia del equilibro y el libre albedrío de cada cual.
      Gracias por el comentario.

  5. Ya sé que lo que voy a decir no es compartido por la inmensa mayoría, pero siempre he tenido claro que hay dos gigantescas contradicciones en sí mismas: arte profesional, y deporte profesional. El calificativo hace que ambos pierdan su esencia y pasen a ser oficios, que para más inri son de los más especuladores posibles.

    Me parece bien que un músico, pintor, escultor o escritor se gane la vida con ello, pero si trabaja por encargo, está ejerciendo un oficio, por muy artístico que se pueda considerar. La creación voluntaria producto de una necesidad de expresión, no debería venderse, sino compartirse y enseñarse. Con el arte ofrecido gratuitamente que existe en el mundo, nos bastaría y nos sobraría.

    Y lo que no sea expresión individual, que requiera de la participación de más personas y de instrumentos técnicos, como pasa con el cine, para mí entra dentro del sector industria y/o espectáculo, aunque encierre capacidades artísticas individuales.

    Lo que no entra de ninguna manera dentro de mis esquemas es el hecho de cobrar por ejercer un deporte.

    Si uno tiene unas capacidades especiales para lo que sea, creo que lo más gratificante es ponerlas a disposición de los demás. Y aprender de las capacidades que otros ofrecen.

    Quizá sea algo utópico, pero creo que sería la dirección a seguir. Si nos utilizáramos más los unos a los otros sin dinero de por medio, mucho mejor nos iría.

  6. Catalina Guerrero

    Buenos días Ramón:
    Descubrí tu blog por casualidad y ahora soy una asidua seguidora. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que hay que buscar el equilibrio, en esto y en todas las facetas de la vida. Solo decir que hacer algo por alguien de forma desinteresada es una muestra de generosidad que demuestra la grandeza de las personas. Luego están los avariciosos, porque no es otra cosa que avaricia, que no dan gratis ni los buenos días, pero que se muestran cara al público como defensores de los desfavorecidos e incluso son la cara conocida ( de forma «desinteresada») de alguna campaña de solidaridad.
    Muchas gracias por tu generosidad.

  7. Ayer vi en la televisión la indignación de los preferentistas a los que hacienda ha imputado como renta las costas a las que han condenado a los bancos en los juicios ganados a estos. Un ejemplo más de lo que es capaz de hacer la hacienda de Montoro. Ellos por supuesto no han recibido ni han visto un euro, lo han pagado los bancos directamente a los abogados y procuradores, pero hacienda se las ha imputado a los que han ganado el juicio. Sic.

    Por lo tanto cuidadín con los trabajos gratis, ¡hacienda vigila!

  8. Pues esas consultas gratuitas que se prestan (y que como seguidor del blog me consta que se dan) Hacienda considera que a efectos fiscales se entienden prestadas «a precio normal de mercado».

    • No hay que confundir asesoramiento con opinión. Esto es un simple blog de opinión donde alguien (yo) que no ejerce como asesor desde hace quince años, da su opinión sobre asuntos, como los haría en la barra del bar (con o sin cerveza), o como quien la da de asuntos de fútbol. Sabes que cuando es una consulta que requiere seguimiento o trámite, o tiene su aquel, lo primero que hago es recomendar que se busque un asesor o abogado especialista, según casos. Lo mismo que digo en lo de la declaración de renta, que no vayan a Hacienda y se busquen un asesor. E insisto; yo no soy asesor ni hago rentas (ni siquiera gratis); de hecho hace más de una década que no hago ni la mía.

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