Fiducia cum amico, estafa en abuso de confianza

Lo que se conoce como fiducia cum amico es un negocio jurídico muy antiguo y perfectamente legal. Se trata de que alguien ostente la titularidad ficticia de unos bienes por un motivo que pactan las partes. En el caso de una reciente sentencia en la que se condena por estafa al fiduciario, se trataba de realizar unas donaciones ficticias para que el fiduciario aparentara una solvencia suficiente para pedir unos créditos con los cuales adquirir otros bienes. El que sería el verdadero propietario no quería aparecer como titular para poder negociar un precio menor. Todo este asunto, aunque pudiera parecer irregular, en realidad no lo es. Hablamos de una fiducia en la que un tercero gestiona los bienes de otro, pero sin ser propietario real de los mismos.

Cómo se produce la estafa con la fiducia cum amico

#Fiducia cum amico

Fiducia cum amico. Legal como cualquier otro negocio fiduciario siempre que no comporte un fin ilícito

El estafador, desde el principio no tiene intención de cumplir su parte de lo pactado, con lo cual, convence al propietario para que le ceda una serie de bienes con la excusa de que es necesario para conseguir la financiación y la adquisición de los otros bienes. La finalidad aparente del negocio es realizar toda la operación y luego devolver los bienes a su verdadero propietario, pudiendo haber o no remuneración por el servicio.

Lo ocurrido es que el estafador, una vez ha tenido los bienes a su nombre, no ha seguido con lo pactado.

La sentencia a la que me refiero en este caso es la número 845/2016 de 8 de noviembre, siendo el ponente el señor Conde-Pumpido Touron.

Según dice la sentencia: «[…] el engaño surge cuando el autor simula un propósito serio de contratar mientras que, en realidad, solo pretende aprovecharse del cumplimiento de las prestaciones a que se obliga la otra parte ocultando a esta su decidida intención de incumplir sus propias obligaciones, aprovechándose el infractor de la confianza y la buena fe del perjudicado con claro y terminante animo inicial de incumplir lo convenido, prostituyéndose de ese modo los esquemas contractuales para instrumentalizarlos al servicio de un ilícito afán de lucro propio, y desplegando unas actuaciones que desde que se conciben y planifican prescinden de toda idea de cumplimiento de las contraprestaciones asumidas en el seno del negocio jurídico bilateral, lo que da lugar a la antijuricidad de la acción y a la lesión del bien jurídico protegido por el tipo (STS 12 de mayo de 1998, 23 y 2 de noviembre de 2000 y 16 de octubre de 2007, entre otras). Cuando una de las partes contractuales disimula su verdadera intención, su genuino propósito de no cumplir las prestaciones a las que se obliga y como consecuencia de ello la parte contraria desconocedora de tal propósito, cumple lo pactado y realiza un acto de disposición del que se lucra y beneficia al otro, nos hallamos en presencia de la estafa conocida como negocio o contrato criminalizado (STS 26 de febrero de 1990, 2 de junio de 1999 y 27 de mayo de 2003, entre otras)».

«[…] lo que constituye la estafa, como negocio jurídico criminalizado, es que el acusado, hoy recurrente, engañó a los donantes porque no tenía intención alguna de cumplir lo convenido y devolverles las fincas. En todo momento los perjudicados insisten en que confiaban en que el acusado les iba a devolver las fincas, porque era lo que les había dicho, es decir a lo que se había comprometido. Y este compromiso constituye el engaño, que generó el error en los perjudicados y constituyó la causa del desplazamiento patrimonial, que no se habría producido en caso de conocer los donantes que el recurrente tenía previsto quedarse con las fincas, y en consecuencia les estaba engañando».

#administrador de una sociedad

Disponibilidad inmediata
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Curiosamente el Código Civil no menciona para nada la fiducia, por lo que toda su regulación a lo largo del tiempo se viene haciendo mediante pautas jurisprudenciales.

Insisto en que la figura de la fiducia cum amico, aunque aquí se ha usado para cometer una estafa, en sí misma es perfectamente legal siempre que no tenga una finalidad ilícita: Sentencias de la Sala Primera del Tribunal Supremo de 15 de marzo de 2000; 5 de marzo y 16 de julio de 2001; 17 de septiembre de 2002; 10 y 13 de febrero y 31 de octubre de 2003; 30 de marzo de 2004; 23 de junio y 27 de julio de 2006 y 7 de mayo de 2007.

De ahí que sea también perfectamente legal la figura del administrador fiduciario de las empresas.

 

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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1 Comentarios.

  1. Tenía un Crédito pendiente con la Caixa de hace algo mas de 25 años y que por diferentes motivos dejaron de reclamarme, hará como nueve años vendieron la deuda a un fondo buitre que intentó cobrarme y este lo ha ido vendiendo posteriormente a otros fondos buitres, hasta que días pasados el último comprador de bastantes malos modos me amenazó con reclamarme la deuda judicialmente diciéndome que las deudas no prescriben, pregunto solamente prescriben las causas a nuestros políticos?, tengo que hacer frente a dicha deuda después de 25 años a esta persona sin que la Caixa me los reclamase anteriormente?. Gracias

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