Estado de excepción, ¿una trampa para nuestras libertades?

No voy a entrar a fondo en el debate sobre lo que está ocurriendo en el mundo musulmán, ni de si la culpa es de los occidentales, o de que hay una conspiración para quedarnos con todo el petróleo haciendo creer a la sociedad que los terroristas tienen capacidad armamentística suficiente como para ganarnos una guerra. Creo que todo eso es más apropiado para escribir una novela que para ir comentándolo en este blog. De todos modos, y como siempre ocurre con casi cualquier tema, hay detalles que me llaman la atención más que otros y acabo hablando de ellos. En este caso, ese detalle en concreto sería el Estado de excepción declarado en Francia y los reflejos de esa situación en España.

Lo del Estado de excepción, y como cuánto de excepcional tiene

#estado de excepción

Cuando el Estado de excepción se convierte en una simple excusa

 

Cuando el ciudadano oye hablar de Estado de excepción, normalmente se hace una idea de que es algo meramente transitorio, cuestión de horas, o puede que de días, pero no de algo que pueda eternizarse, pero no es exactamente así. De hecho, incluso el diccionario, cuando define «excepcional», no lo hace como algo que dura poco tiempo. De hecho no menciona para nada si puede ser algo temporal o permanente:

Excepción: Cosa que se aparta de la regla o condición general de las demás de su especie.

Así de simple, algo que se aparta de la regla, o sea, que es irregular… pero podría seguir siéndolo siempre. Eso es lo primero que tendríamos que tener claro, que excepcional puede ser permanente, o sea que cualquier cambio de comportamiento político que se haga con la excusa terrorista, podrá quedar grabado en nuestros genes para siempre y no es más que otra manera de manipulación, aprovechando que la gente en general está dispuesta a ceder parcelas de sus libertades a cambio de una supuesta seguridad. Y sí, la seguridad es importante, pero no a costa de todo.

Ocurre lo que ocurre en Francia y, de inmediato, salen voces en España solicitando una modificación de la Constitución para que las autoridades puedan, sin autorización judicial previa, ordenar cualquier intervención de las redes sociales (y es solo un ejemplo de lo que parece ser que ha apuntado Ciudadanos estos días)

No hace falta profundizar mucho en estas cuestiones para darse cuenta de que no es otra cosa que cargarse de facto la independencia entre el poder judicial y el poder político, porque si el poder político puede tomar decisiones de este tipo sin la connivencia del jurídico… ¿Para qué queremos la justicia? Justicia que, de todos modos, ya está muy mal, pero no cabe duda de que con este tipo de medidas, la cosa iría a peor.

Y quiero incidir solo en un detalle más sobre lo dicho de que excepcional no quiere decir transitorio. Lo que Ciudadanos apunta no es ni mucho menos temporal porque no se trata de una pequeña medida transitoria mientras dure el Estado de excepción, sino que la propuesta va directa a modificar la Constitución, o sea que si lo meten ahí, podemos estar seguros de que cuando haya cesado el Estado de excepción, eso seguirá en vigor y se seguirá aplicando sin necesidad de que estemos en guerra.

Mucho cuidado con lo que nos venden durante un supuesto estado de excepción y lo que pretenden. Recordemos que el otro día comentaba lo que decía la Guardia Civil sobre no compartir sus ubicaciones y lo que yo opino al respecto, pero recordemos también que mientras nos dicen a nosotros que no compartamos esas ubicaciones, sale en la tele que un terrorista está huyendo en un Citroen Xsara… ¿Por qué dicen esas cosas por televisión? ¿Para avisar al terrorista de que cambie de vehículo antes de que llegue a un control? La verdad es que me molesta bastante que me tomen por imbécil.

Ramón Cerdá

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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2 Comentarios.

  1. Hablas de «cargarse la independencia entre el poder judicial y el ejecutivo». O sea, estás asumiendo que a día de hoy esa independencia existe. Vale, si partimos de ahí…

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