Elevación a público de un contrato privado. La función del Notario

Usted puede haber firmado un contrato privado de compraventa (o de otro tipo) que en un momento dado deba de ser elevado a público. Tenga en cuenta que en este caso, ante la elevación a público de un contrato privado, el Notario le exigirá la presentación del contrato original, y se lo quedará para incorporarlo al protocolo Notarial. Luego usted podrá pedir tantas copias del protocolo como quiera, pero no podrá recuperar el original del contrato.

#elevación a público de un contrato privado

¿Cuándo es posible la elevación a público de un contrato privado?

El Notario nunca elevará a público una copia, ni siquiera en el supuesto de que dicha copia haya sido previamente legitimada notarialmente.

¿Quiere eso decir que un contrato sólo se puede elevar a público una vez?

En realidad es una tontería elevarlo a público más de una vez, pero ciertamente sí que se puede, por la sencilla razón de que en el momento de la firma pueden haberse firmado varias copias del mismo; de hecho lo normal es que por lo menos cada una de las partes disponga de un original. Por lo tanto, luego se podrían elevar a público tantas veces como originales firmados existan previamente.

Tenga en cuenta también que para elevar a público un contrato, no basta con que una de las partes aporte el original a Notaria y lo eleve a público identificándose previamente, sino que tendrían que estar presentes todas las partes para hacerlo correctamente.

Elevación a público de un contrato privado

La excepción sería que una de las partes otorgara un poder notarial a la otra parte para elevar el documento a público, en cuyo caso podría hacerlo en nombre propio y como apoderado del otro contratante.

Ramón Cerdá

Licencia Creative Commons
Elevación a público de un contrato privado. La función del Notario por Ramón Cerdá, a excepción del contenido de terceros y de que se indique lo contrario, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported Licencia.

Dejar un comentario?

83 Comentarios.

  1. Hola Ramón

    Sería tan amable de aconsejarme de como puedo salir de este entuerto.
    Tengo un contrato privado con mi ex-mujer y fuimos al notario , que redactó y firmamos nosotros dos ,pero sin firma de notario ,ni sello notarial , nos advirtió que este contrato era entre nosotros dos ,con lo cual deduzco que no esta elevada a público. Yo conservo uno de los tres originales ,aunque llame a la notaria y me dijeron que no conserva nada que no este elevado a público o con escrituras y demás.
    El hecho es que yo tengo otro contrato privado anulando al anterior , pero yo no lo eleve a público pero si lo compulse .. Para que conste fecha.

    Son válidos dichos contratos ante un juez?

    Tengo miedo de vender el bien que esta a mi nombre y que luego me digan que mi contrato no es valido.. Y se me acuse de alzamiento de bienes ..

    Gracias de antemano

    • Lo primero que no me cuadra es lo de los tres originales. Si son dos partes, lo normal es que haya dos originales, ¿por qué tres? ¿Quién se queda la tercera copia?. En Notaría no se quedan copias de contratos privados, aunque tampoco es normal que se los redacten ni que se firmen en notaría sin firma de notario, pero bueno, eso puede ser un favor que le hicieran en un momento dado y tampoco es que sea ilegal.
      Independientemente de todo, si hablamos de contratos privados, todos obligan a las partes, es decir, a usted y a su exmujer, y sí son válidos ante un juez, y si hay uno posterior que invalida al primero, pues eso, que el que vale es el segundo.
      Otra cosa que no me cuadra y de la que usted tendría que asegurarse: Me dice que lo compulsó (entiendo que ante notario) pero no lo elevó a público. ¿Ese contrato compulsado incluía cifras? Me refiero a si decía que el bien se había vendido por X dinero. Si es así, el notario no puede compulsarlo sin más; estaría obligado a elevarlo a público cuando se le muestra. ¿Seguro que no lo tienen elevado a público? Todo lo que dice está un poco entre dos aguas y me resulta difícil de asegurar una cosa u otra sin más datos.

  2. Hola Ramón, enhorabuena por tu blog. Lo sigo con asiduidad, y es la primera vez que me atrevo a preguntar. MI pregunta es muy sencilla. ¿Existe obligación legal de elevar a documento público cualquier tipo de contrato privado? Mi caso es el siguiente: somos tres hermanos, y hace unos años decidimos hacer un documento privado en el que se hacían lotes de la herencia de nuestros padres, sin mas descripción de los bienes, ni nada mas. En dicho documento no se dice nada sobre obligación o no de elevar a público dicho documento. Ahora uno de mis hermanos quiere elevar a público el documento y yo no tengo dinero para hacer frente a mi parte. Puedo negarme a la elevación? Gracias!!!

    • Hay varios matices:

      1.- En primer lugar, no hay obligación de elevar a público cualquier documento privado. La diferencia de elevarlo a público o no está en que si no se eleva, solo obliga a las partes pero no afecta a terceros. Si se eleva a público puede afectar a terceros, además de que le da validez de fecha.

      2.- Es norma habitual (aunque no tiene por qué ser siempre) que el contrato privado incluya una cláusula en la que debe ser elevado a público si alguna de las partes lo exige, pero en esa misma cláusula se suele decir que los gastos correrán a cargo de quien lo pida. No obstante habría que ver qué tipo de cláusulas tiene. Si no tiene la de elevación, te puedes negar a elevarlo. Si la tiene pero no dice que tú te has de hacer cargo de los gastos, lo puedes elevar y no pagar porque es la otra persona quien quiere hacerlo. Busca el clausulado al respecto.

  3. Y en cuanto a los impuestos ¿han prescrito? ¡¡gracias¡¡

    • Estamos con lo mismo, un contrato privado no afecta a terceros, y Hacienda es un tercero. No le sirve de prueba que usted le lleve un papel firmado supuestamente hace 20 años pero que bien pudiera haber hecho la semana pasada. No ha prescrito nada porque la operación no tiene una fecha probada.

Deja un comentario


La Lectura de Ramón