El sueldo de los funcionarios y las ausencias del trabajo

#sueldo de los funcionarios

Mayor control con todo lo relacionado con el sueldo de los funcionarios

El sueldo de los funcionarios

Mayor control del horario de oficina

 

Es lo que pasa con las normativas que dejan de usarse pero que no son derogadas, que en cualquier momento pueden volver a utilizarse. Me refiero a una que está relacionada con el sueldo de los funcionarios y sus faltas de asistencia al trabajo.

La norma es de 1992 y contempla la posibilidad de restar del sueldo de los funcionarios el tiempo perdido por ausencias innecesarias o sin justificar. Para ello, los funcionarios tendrán que fichar, no solo al llegar al trabajo y al finalizar la jornada laboral, sino cada vez que se abandone el puesto de trabajo y se regrese al mismo.

Ya lo anunció el secretario de Estado el pasado año: “eso de tomar el cafelito y leer el periódico durante la jornada laboral se iba a acabar”

Por lo visto se ha establecido todo un sistema de controles y de supervisión que busca el recorte del sueldo de los funcionarios que acumulen ausencias sin justificar, sin perjuicio de las medidas disciplinarias que fueran de aplicación.

Se exige a los responsables de departamento no autorizar ninguna ausencia para trámites que puedan ser realizados en horario no coincidente con la jornada laboral, debiendo emitir un informe de ausencias no justificadas cada mes.

Bajo mi punto de vista, no es que piense que no se tienen que controlar las ausencias, pero llegar a la psicosis de tener que fichar si uno sale a tomar un café no acabará en nada bueno. Sí, es cierto que se controlará ese tiempo, que se podrá descontar o compensar de algún modo, todo lo que quieran, pero ¿quién controlará realmente la eficacia de ese funcionario cuando esté sentado en su puesto de trabajo? Creo que no tiene nada que ver su profesionalidad y su capacidad de trabajo con salir o no a tomar un café. Es más, creo que si las cosas se limitan y controlan hasta tal extremo, la eficacia de dicho funcionario puede incluso bajar porque no se sentirá motivado en absoluto.

Conclusión: que hay que controlar las cosas y no se puede dejar todo en manos de Dios, pero que la flexibilidad laboral es positiva, digna y necesaria. Como empresario, yo podría limitar las ausencias de mis trabajadores, exigirles que me lo justificaran todo, quitarles la máquina de café y la de agua de la oficina, o incluso limitar las horas de aire acondicionado en pro de un ahorro energético, pero… ¿de qué me serviría? ¿Ahorraría costes o me costaría más dinero al cabo del año?

El sistema que quieren implantar solo sería viable en el supuesto de que los funcionarios fuesen robots de última generación, y no lo son.

Ramón Cerdá

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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3 Comentarios.

  1. Eso es lo que pensamos los funcionarios, Ramón, claro que hay que supervisar, pero no controlar obsesivamente, como si todos fuésemos delincuentes. Todos nuestros jefes directos saben perfectamente quién trabaja y quién no, quién se escaquea y quién no, quién está en la silla pero es como si no estuviera y quién no está en un momento dado, pero cuando está, está rindiendo al máximo, simplemente esos mismos jefes no quieren mojarse y les resulta más fácil implantar sistemas que, además de controlar al minuto la simple permanencia en el puesto de trabajo, sirven para echar a la ciudadanía contra nosotros porque piensan que si nos hacen esto es porque de otro modo, no trabajaríamos nada.
    Gracias por tu comprensión del tema y por transmitirla a tus seguidores.
    Un saludo

    • A ti por leerme, Eva. Yo he tenido (y sigo teniendo) muchos problemas con distintos funcionarios, en especial los relacionados con Hacienda (no sé si eres del gremio ;-), y he sido crítico muchas veces, justificando eso sí, mis argumentos, pero desde luego no tengo ninguna fijación en contra del funcionariado en general porque tengo claro que ni todos los funcionarios son (sois) iguales, ni todos los “civiles” lo somos tampoco, así que cuando algo me chirría en este sentido, pues lo digo también, porque sinceramente, esto que quieren implantar o ya han implantado, es una absurda tontería que, además de no servir para nada positivo, genera más gasto y más burocracia sobre la ya existente. Son las típicas cosas que me dan vergüenza ajena y se usan solo de cara a la galería para mayor aborregamiento del personal
      Decir que tengo amigos íntimos en Hacienda sería exagerar, pero sí tengo algunos que me entienden y a su manera me apoyan, va esto por ellos.

  2. Esto YA es así en mi Centro de trabajo desde hace siglos…Acaso alguien pensaba otra cosa=???

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