El dinero negro a la vista de Hacienda sin rubor

 

El dinero negro y la economía sumergida han existido desde que existen los impuestos, ya en la edad media los molineros escondían parte de su producción, y algunos, incluso tenían molinos ilegales donde generaban lo que querían esconder del fisco de la época. Eso no ha dejado de ocurrir, y cualquier época ha sido testigo de economías escondidas y de dinero que no ha tributado el diezmo o su actual equivalente fiscal. Cierto que las épocas de crisis pueden acrecentar la necesidad de ciertas personas para buscarse la vida y generar algunos ingresos a la sombra de Hacienda. Pequeñas reparaciones, reformas, alquileres, ventas, etc., se realizan o cambian de manos cada día, y gracias a ello sobreviven muchas personas que de otro modo no podrían hacerlo. Claro que al mismo tiempo perjudica a los que, sufriendo igualmente la crisis, tienen sus negocios establecidos, pagan su seguridad social, sus impuestos (o al menos una parte de ellos), y sufren comprobaciones e inspecciones cada dos por tres, precisamente porque están censados… y fichados.

Lo que sorprende a veces es el descaro de esta economía sumergida, economía que debería (por prudencia), mantenerse en la sombra y funcionar estrictamente con el boca a boca, esa peluquería que todos conocemos en nuestra ciudad y que atiende a las clientas en su casa, o esa otra que incluso ofrece el servicio a domicilio, las chapuzas que nos ofrecen, las de clases de ballet, de piano, reparaciones de fontanería, reformas, electricidad, o incluso técnicos en informática que te arreglan el ordenador en casa por horas, en fin, los ejemplos son múltiples y numerosos. Ahora, no sé si por ese descaro que comento, o por ignorancia, hay quien no se corta y se publicita, ¿quién no ha visto esos carteles en las farolas o en los contenedores ofreciendo servicios de todo tipo?

Hacienda dice que va a luchar contra este tipo de economía (lo lleva haciendo siglos con éxito variable), porque también ellos están en crisis y necesitan recaudar de donde sea. Según mi punto de vista, lo tienen muy fácil, al menos a nivel de estas pequeñas economías, tan fácil como pasearse por las ciudades y pueblos y recopilar teléfonos para encargar servicios. ¿Lo harán, o no son conscientes de ello?

También puede ocurrir que las empresas legales a quienes se les está haciendo la competencia desleal, se decidan a recopilar esa información, que como digo es muy fácil de conseguir, y presenten una denuncia al fisco, hartas ya de ser siempre el chivo expiatorio de todas las subidas de impuestos. Recordemos que Francia lo ha vuelto a subir y se sitúa más de tres puntos por encima del nuestro. Cuando a tus vecinos veas las barbas afeitar, pon las tuyas a remojar… ¿Qué tardará Rajoy en anunciarnos un IVA del 21%? Eso provocará que quien necesite hacer esa pequeña reforma, o pintar la casa, o reparar el calentador, recurra cada vez más a las farolas y no a las páginas amarillas.

¿En qué terminará todo esto?

 

Ramón Cerdá

 

Nota: Entrada publicada previamente como colaboración en TV Digital Ontinyent

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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5 Comentarios.

  1. Margarita Galindo

    Buen dia Ramon, una pregunta, como puedo investigar propiedades y sus ttulares en espana?
    Gracias

  2. La economía es la ciencia de la supervivencia, es un decir. Palabras complementarias tales como competencia, productividad, mercado libre, etc dirigen la economía hacia sofisticados conceptos de la ciencia económica. El Estado se aprovecha con impuestos por encima de la capacidad contributiva de los contribuyentes. Empresarios, autónomos y trabajadores pagamos religiosamente mientras podemos, pero cuando nuestra supervivencia peligra sumergimos la actividad, para que la economía no desaparezca.

    • Estimado Rafael Rovira:

      Le aseguro que muchos empresarios y autónomos (trabajadores no porque no pueden), aun pudiendo, no pagan religiosamente o, mejor dicho, no pagan. Si así fuera, estarían en peligro de supervivencia millones de personas y empresas de nuestro país.

      • Sandra, hay mucha gente por cuenta propia o ajena que están trabajando para subsistir, sin cotizar porque no cuadran las cuentas cuando hay que mantener a una familia y a la vez pagar lo que manda el Estado.

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