Dicotomía preocupante en nuestro sistema jurídico

Que vivimos en una sociedad dividida es algo que se hace evidente cada vez que sale a la luz un debate público, sea político, sea por asunto de toros, de tabaco, de velocidad en carretera o cualquier cosa que se nos ocurra, resulta curioso como prácticamente la mitad de la ciudadanía opina una cosa y la otra mitad opina justo lo contrario.

Pero cuando estas opiniones las trasladamos a nuestros jueces, la cosa resulta más preocupante. Todos queremos pensar (equivocadamente) que los jueces son algo más que personas, unos entes perfectos que no tienen opinión propia ni sentimientos y que se limitan a aplicar las leyes de forma clara y concisa, sin errores, pero no es así. Los jueces son humanos, y viven entre los demás ciudadanos, y queramos admitirlo o no, se sienten influenciados por el entorno. Tienen sentimientos, fobias, preocupaciones y manías como todo el mundo, y eso, de un modo u otro afecta a su profesión y a las decisiones que toman en el ejercicio de la misma.

Pero piénsenlo durante unos minutos. ¿No es realmente preocupante que incluso en el Tribunal Constitucional, de 11 votos, 6 hayan ido en un sentido y 5 en otro en lo relacionado con Bildu?

¿Tan complicado es determinar a ciencia cierta la postura correcta? ¿Por qué no se han puesto los 11 de acuerdo?

Uno ve estas cosas y se pone a temblar. A veces parece que una sentencia puede ser tan aleatoria como una jugada de dados.

 

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
Dejar un comentario?

1 Comentarios.

  1. Es muy filosofico lo que preguntas, pero si los jueces no estubieran divididos en sus opiniones no habria necesidad de tribunales de voto de mayoria. Simplemente supondriamos que el juez por ser hecho de ser juez tiene toda la verdad en su poder.

Deja un comentario


La Lectura de Ramón