Dani Rovira, el IVA de los yates, la cultura y Montoro

Una vez más la gala de los Goya se ha politizado y se ha aprovechado para realizar las consabidas reivindicaciones, a pesar de que, según se dice, el cine español está experimentando un nuevo renacer, aunque puede que sea solo por esas pocas películas supertaquilleras que eclipsan los números negativos de tantas otras películas. Esta vez le ha tocado el turno a Dani Rovira, una elección previsible por el éxito mediático que está teniendo desde su aparición en Ocho apellidos vascos.

Debo decir que fue lo único que vi de la gala, la intervención de Dani Rovira  —luego me puse a leer— y la verdad es que no lo hizo mal, incluso el momento en el que reivindicó lo del IVA cultural estuvo bien traído, aunque para ello tuviera que etiquetar a Montoro de inculto, pero eso forma parte del humor, porque el humor y lo políticamente correcto no tiene por qué ir unido. A veces me planteo que en España se ha perdido el sentido del humor con todo eso de que hay que ir con cuidado de no ofender a nadie. Pero bueno, una cosa es el humor y otras las reivindicaciones.

¿Es adecuada la reivindicación que hizo Dani Rovira sobre el IVA cultural?

#dani rovira

A Dani Rovira no le ha gustado presentar los Goya

Desde que lo subieron al general, todo son quejas, y es normal, a nadie le gusta que el producto que fabrica o vende, o ambas cosas, lleve el sambenito del 21% porque eso lo convierte en algo caro y menos accesible y, por lo tanto, perjudica a las ventas. Visto así es lógico que se quejen, pero… ¿qué pasa con las sociedades que yo vendo? A mí también me molesta, y mucho, tener que añadir un 21% (¡Un veintiuno por ciento que es una barbaridad!) al precio, pero es lo que hay. Si, además, se atienden este tipo de peticiones y se baja el IVA del cine, se recaudará menos y acabaremos teniéndolo que pagar los que vendemos otras cosas, y eso tampoco está bien. Yo estoy a favor de que se baje el IVA, el 21% me parece atroz, un robo…, pero ¿solo el del cine? ¿Por qué solo el del cine y no la peluquería o las bicicletas? Ojo, yo tengo muy buenos amigos en el cine y les deseo lo mejor… pero también me gustaría que bajaran el IVA de lo que yo vendo.

Dicho todo eso y opiniones al margen, creo que precisamente la gala de los Goya no es el lugar para hablar de impuestos. ¡Que hablen de cine!

Por cierto, parece ser que a Dani Rovira le han llovido las críticas, porque según dice:

«No me ha merecido la pena presentar los Goya». «Tras todas las críticas, desprecios, insultos, acusaciones y decepciones, he de decir que no me ha merecido la pena presentar @PremiosGoya».

A mí la intervención de Dani Rovira me pareció adecuada, y no sé si lo del IVA estaba incluido en las exigencias del guion o fue idea suya, pero como digo, bajo mi punto de vista fue lo único fuera de lugar, pero no porque el chiste fuera malo ni porque lo contara él, ni porque se metiera con Montoro, que tampoco es santo de mi devoción, sino porque no me parece el lugar más apropiado para decir según qué cosas.

Por cierto, ya ha tenido respuesta de Montoro (y no me parece mala):

«Ni una sola palabra de Resines y Rovira sobre el fraude en las taquillas de los cines para cobrar más subvenciones de cultura. ¿Eso no hace daño al cine español, o solo el IVA?». 

Ramón Cerdá

 

 

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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11 Comentarios.

  1. Un articulo muy bueno,sensato e imparcial,creo que el cine es lo que menos afecta a nuestros bolsillos en el sentido figurado, en el sentido real afecta y mucho ya que la mayoria de las peliculas tienen ayuda de T.V.E.

  2. Imagino que en la Academia del Cine velan por si sector, cosa lógica. Lo que no es lógico es la demagogia que se usa. Olvidándome del fraude de las taquillas (es tan aberrante que da vergüenza que todavía se quejen), hay un hecho que demuestra la demagogia respecto de esa expresión tan usada por ese gremio, “IVA cultural”. Y es que los libros tienen un tipo de IVA del 4%. Ojo, del 4%. ¿Ése IVA no es cultural? ¿Sólo es cultura el cine? Cosas del cine.
    Por cierto, como socialdemócrata que me considero (término que ahora parece peyorativo), me parece aberrante que alguien que teóricamente piensa igual o parecido no quiera contribuir al sostenimiento de los gastos públicos con el ejercicio de su actividad y que encima se falsifiquen datos para gozar de mayores ayudas públicas. Imagino que en la Academia del Cine me calificarían de facha, pero creo que esa palabra sufre un shock polisémico y que ahora se aplica a todo el mundo que opina igual que ellos.

  3. Independientemente de que sea la gala de los Goya el lugar apropiado o no para reivindicaciones tributarias, en mi opinión es una paradoja catalogar a la mayoría de la producción cinematográfica de producto cultural. Y es más, creo que para algunas producciones debería existir la figura del IVA disuasorio. Lo mismo digo, por ejemplo, de la industria del fútbol, y del deporte en general.

    • Cierto es: habría que considerarse si, además de una gran industria exportadora, el Cine (el Séptimo Arte) es o no Cultura, como en su momento así se considero a la floristería (y no me estoy refiero al ikebana, sino a la estatal “Ley Ferrusola”, del 94, creo), a efectos de obtener un “tipo de IVA” reducido.

      Pero me adhiero a la idea de que el consumidor valore “ex post” si lo que le han cobrado era o no Cultura…: sé de muchos autores que aún me tendrían que pagar a mí por haber leído sus “escribidos”.

      Y luego ya valoramos si otras actividades (como vender papeles que no sean Cultura) se merecen reducción del IVA (uno de los impuestos que incrementó precisamente quien prometió reducirlo… ¿Recuerdan aquello de “es recurso de mal gobernante” y la “recogida de firmas”…? Pues eso.). Porque, evidentemente, el fútbol profesional NO es “Cultura”: es un espectáculo profesional… como la tauromaquia.

      Otro sí: me congratula enormemente que el Ministro de Hacienda en funciones haga (al fin) su trabajo, perseguir a defraudadores, porque como humorista no le veo futuro

    • El concepto de cultura es algo muy subjetivo. Estoy de acuerdo.

  4. La razón de la aplicación de tipos reducidos a determinados bienes y servicios hay que buscarla en razones de política fiscal y social. No es lo mismo vender “pan” que vender una sociedad (salvo que la sociedad venda pan –en este ejemplo-), porque cuando el “consumidor final” está muy próximo en la cadena productiva al empresario final que lo repercute, la afectación sobre la demanda es mucho más sensible.

    El panadero soporta inmediatamente las consecuencias del tipo del IVA sobre su demanda de mercado que lo es de “consumidor final” al ser éste quien lo soporta definitivamente por no poder desgravárselo. Es decir, para cualquier proveedor inmediato del consumidor final, el IVA es un incremento impuesto del precio que le resta competitividad, mientras que para el resto de empresarios intermediarios de la cadena de producción que, normalmente, se lo desgravan, el IVA es neutro y “solo” (admito que gravosa y costosa… pero, eso es otro tema) es una carga de gestión destinada a hacer de correa de transmisión y recaudación para Hacienda.

    Igual ocurre a la cultura pero ésta, a diferencia del pan, al ser un producto, en última instancia, prescindible, resulta aún más sensible a las variaciones del precio vía incremento IVA, y si se les permite comparar con otros espacios con tipos más bajos, se les arma, en buena lógica, de argumentos.

    Otra cosa es que eso esté bien o mal y, opino que está mal; pero no por los tipos reducidos o incrementados del IVA, sino en general por el sistema fiscal y en particular por la imposición indirecta, pues todo lo que no grave directamente el beneficio es injusto por naturaleza.

    El sistema tributario y las necesidades que debe cubrir el “Estado” (su extensión es una cuestión ideológica) no requiere más allá de dos impuestos que graven la renta obtenida (uno para personas físicas y otro para las jurídicas) y media docena de tasas que remuneren concretos servicios que solo pueda o deba dar la administración pública… el resto son subterfugios injustificados. ¿ Por qué me gravan el pan, el cine, o las gafas de leer…? ¿No sería mejor que me gravaran en origen mis rentas y con el excedente dispusiera libremente…? Es probable que la carga impositiva directa creciera respecto a la actual, pero es seguro que la carga impositiva general decrecería, la conoceríamos con certeza, y podríamos posicionarnos a favor o en contra con conocimiento de causa, pero…. ¡Ay, pobres políticos y dirigentes… que sería entonces de ellos….!!

    Y, respecto a la respuesta de Montoro, ¡hobre, dicho por él…, no puedo evitar preguntar: ¿… y la Gürtel, y la Púnica, y Brugal, y Pokemon, y las Tarjetas Black, y Carlos Fabra, y Camps, y Rita, y Ripoll, y la sede del PP, y Jaume Matas, y el Ayuntamiento de Valencia, y otros 78 casos de corrupción, solo en la Comunidad de Castilla León… no perjudican al cine, a tí, a mí, al otro y a Maroto…?

    No, no me olvido de la masacre de corrupción en el otro lado… porque “mal de muchos, consuelo de tontos”, pero el párrafo lo dirijo al propio Montoro (“otro experto en marear la perdiz”) en relación con la respuesta dada por éste.

    Como siempre, salvo mejor opinión.

  5. La razón de la aplicación de tipos reducidos a determinados bienes y servicios hay que buscarla en razones de política fiscal y social. No es lo mismo vender “pan” que vender una sociedad (salvo que la sociedad venda pan –en este ejemplo-), porque cuando el “consumidor final” está muy próximo en la cadena de consumo al empresario final que lo repercute, la afectación sobre la demanda es mucho más sensible.

    El panadero soporta inmediatamente las consecuencias del tipo del IVA sobre su demanda de mercado que lo es de “consumidor final” al ser éste quien lo soporta definitivamente al no poder desgravárselo. Es decir, para cualquier proveedor inmediato del consumidor final el IVA es un incremento impuesto del precio que le resta competitividad, mientras que para el resto de empresarios intermediarios de la cadena de producción que, normalmente, se lo desgravan, el IVA es neutro y “solo” (admito que gravosa y costosa… pero, eso es otro tema) es una carga de gestión destinada a hacer de correa de transmisión y recaudación para Hacienda.

    Igual ocurre a la cultura pero ésta, a diferencia del pan, al ser un producto, en última instancia, prescindible, resulta aún más sensible a las variaciones del precio vía incremento IVA, y si se les permite comparar con otros espacios con tipos más bajos, se les arma, en buena lógica, de argumentos.

    Otra cosa es que eso esté bien o mal y, opino que está mal; pero no por los tipos reducidos o incrementados del IVA, sino en general por el sistema fiscal y en particular por la imposición indirecta, pues todo lo que no grave directamente el beneficio es injusto por naturaleza.

    El sistema tributario y las necesidades que debe cubrir el “Estado” (su extensión es una cuestión ideológica) no requiere más allá de dos impuestos que graven la renta obtenida (uno para personas físicas y otro para las jurídicas) y media docena de tasas que remuneren concretos servicios que solo pueda o deba dar la administración pública… el resto son subterfugios injustificados. ¿ Por qué me gravan el pan, el cine, o las gafas de leer…? ¿No sería mejor que me gravaran en origen mis rentas y con el excedente dispusiera libremente…? Es probable que la carga impositiva directa creciera respecto de la actual, pero es seguro que la carga impositiva general decrecería, la conoceríamos con certeza, y podríamos posicionarnos a favor o en contra con conocimiento de causa, pero…. ¡pobres políticos y dirigentes… que sería entonces de ellos….!!

    Respecto a la respuesta de Montoro, ¡si fuera otro quien lo hubiera dicho.. pero es que ¿…y la Gürtel, y la Púnica, y Brugal, y Pokemon, y las Tarjetas Black, y Carlos Fabra, y Camps, y Rita, y Ripoll, y la sede del PP, y Jaume Matas, y el Ayuntamiento de Valencia, y otros 78 casos de corrupción, solo en la Comunidad de Castilla León… no perjudican al cine, a tí, a mí, al otro y a Maroto…?

    No, no me olvido de la masacre de corrupción en el otro lado… porque “mal de muchos consuelo de tontos”, pero la respuesta iba en relación con Montoro, “otro experto en marear la perdiz”.

    Como siempre, salvo mejor opinión.

  6. Josep Badrenas

    El problema del c ine no es el Iva, Si vas al cine, pagas una entrada a un precio que te parece excesivo, y sales cabreado porque no has entendido nada de la película, o ha sido un tostón de los que no le gustan ni a los que la han escrito, le das la culpa al iva y no la tiene,pero si sales emocionado por la pelicula que has vito, has disfrutado de un argumento claro y entendible, una interpretación soberbia, y has pasado un par de boras de lujo, te impporta que la entrada valga un euro mas de lo que esperabas?

  7. Lo que creo es que, parece ser que en este país todo lo que se salga del gusto de los que nos mal gobiernan es ETA o proetarra. Por cierto que, a nuestros líderes lo único que les gusta del humor son los chistes de Esteso, Pajares o similares y las pelis del Ozores.

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