Creo que nos estamos equivocando con los recortes

Ya hace tiempo que no se oye otra cosa, además de los comentarios sobre la consabida crisis. Todo es recortar (o intentar recortar) el gasto, pero no se toman medidas de generación de ingresos razonables. Me parece que estamos entrando en una espiral que se va contrayendo y que antes o después implosionará con un resultado verdaderamente desastroso.

Pongamos por ejemplo una empresa que mantiene viva su marca gracias a unas inversiones importantes en publicidad y a una serie de medidas de difusión, relaciones públicas, etc. Llegan unos años malos donde los ingresos descienden y automáticamente recorta los gastos, lo cual hace que el impacto de la marca descienda y con el tiempo el público objetivo disminuya más. Eso se reflejará en otra reducción de gastos de publicidad y otros, que a su vez volverán a reducir el impacto comercial. Eso, añadido a que llegado a ese punto, la empresa decide reducir su distribución porque le parece excesivo el coste de transporte, provocará un descenso del gasto de distribución, pero a su vez sus productos estarán en menos tiendas, lo cual, unido al descenso de impacto de la marca, hará descender más las ventas y por lo tanto los ingresos, obligando a una vuelta más de tuerca… otra reducción del gasto y ahora despiden al 50% de los comerciales.

Esos comerciales dejan de ir tienda por tienda mostrando el producto y haciendo gestión de venta; en esas tiendas, al descender la presión del representante, deja de comprar esos productos y compra otros alternativos… nuevo descenso de ventas y menos ingresos…  Cierre de la empresa.

Eso es lo que nos pasará a todos si se continúa con los recortes y con la congelación de los sueldos y ampliaciones de jornada o aumento de la edad de jubilación. Al final, el efecto que se produce es el siguiente:

1.- La gente que ve recortados sus ingresos o congelados, en vista de la situación, se alarma y la tendencia es a guardar lo que pueda en previsión del qué pasará si se queda en paro unos meses después. Resultado: reducción del consumo.

2.- Los funcionarios que ven reducidos sus ingresos o ven peligrar su puesto de trabajo (antes tan seguro), harán otro tanto.

3.- El que todavía tiene dinero, sabe que está en el punto de mira y que si lo mueve, los controles saltarán sobre él de forma inmediata. Eso hace que decida seguir guardándolo para gastarlo en mejor ocasión.

4.- El que tiene dinero y no tiene ningún problema con sacarlo a relucir, también contiene el gasto porque la situación incita a ello y además, parece que hoy en día no está bien visto que alguien se compre un coche más caro que un Ford Ka.

5.- La reducción del gasto farmaceutico, afecta a cientos (o quizás miles) de visitadores médicos y a muchas farmacias, farmacéuticos y empleados de farmacia y hace peligrar las inversiones en investigación de las farmacéuticas, a las que ya no les compensará tanto correr con ese tipo de inversiones para que luego otro se aproveche de ellas con genéricos.

6.- La falta de apoyo a la industria hace que cada vez sea más rentable a corto plazo traer productos de China en lugar de fabricarlos aquí, lo cual a medio o largo plazo acabará pasando factura (ya lo está haciendo aunque no nos percatemos de ello).

7.- La reducción de las becas o del gasto en enseñanza no hará sino agravar toda la situación de cara a la siguiente generación.

8.- Aplazar la edad de jubilación a los 67 lo único que provocará es mantener a gente poco productiva y descontenta trabajando, mientras los verdaderamente productivos en potencia se desesperarán en casa sin encontrar trabajo, cuando no se decanten por delinquir para sobrevivir.

¿Nos daremos cuenta alguna vez de que lo que hay que hacer es fomentar la actividad y las rotaciones de dinero para generar consumo y con ello conseguir más impuestos para reinvertirlos en inversiones que den más trabajo a la gente? ¿De qué sirve ahorrarse dinero en carreteras o en otras infraestructuras si con ello lo primero que ocurre es que más gente se va al paro?

O le damos la vuelta a todo y hacemos algo para generar trabajo, o los recortes seguirán apretando y el consumo descendiendo hasta que no haya nada que recortar. Hay que cambiar el sentido de la espiral y expandirla hacia afuera en lugar de contraerla hasta el estrangulamiento inevitable.

Reflexionemos.

 

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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2 Comentarios.

  1. Angel Menendez

    En muchos puntos tienes razón, pero en el 8 creo que te equivocas claramente. Ser mayor no implica ser improductivo, más bien al contrario.

    Un saludo

    • Angel, quizás no me he expresado correctamente, o no he matizado lo suficiente. Por supuesto (yo ya tengo mis años) pienso que la veteranía y la experiencia pueden mejorar la productividad y la eficacia; más bien me refiero a trabajos físicos que requieran un esfuerzo importante; loa años no basan en balde y pienso que no es lo mismo un chaval de 25 encima de un andamio que un señor de 67.

      Espero no haber herido susceptibilidades.

      Gracias por seguir el Blog y comentar.

      Ramón Cerdá

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