Ciertas negativas de inscripción podrían ser consideradas como FALSEDAD EN DOCUMENTO PUBLICO

A estas alturas todavía venimos arrastrando algunos «efectos colaterales» de las revocaciones de NIF de hace unos años. Hacienda después de revocar los NIFs lo comunicaba al Registro (por cierto, debo recordar que esto era ilegal entonces pero no pareció importarles ni a Hacienda ni a los Registros). El único registrador que me consta que se negó a inscribir algo incorrecto fué el de Murcia. Los demás acataron las instrucciones de Hacienda a pesar de no estar amparadas por la legislación. Un verdadero desprecio a dos bandas hacia el ciudadano y contribuyente que continuamente se ve pisoteado por quien parece que manda.

El caso es que cuando en el Registro queda anotada la revocación de NIF, esta inscripción provoca automáticamente el cierre registral hasta que el NIF es rehabilitado.

Pero aquí hay un matiz que casi nadie parece tener en cuenta (o tal vez es que a nadie le importe), y es que aunque esté la hoja registral cerrada, no se pueden negar a inscribir el cese del administrador. Pueden no inscribir el nuevo nombramiento, o incluso el cambio de domicilio, pero no inscribir el cese puede provocar graves perjuicios a terceros.

Pongamos como ejemplo una de estas sociedades que yo vendí ya hace años y que el Registro se negó a inscribir los acuerdos sociales. Mi cliente, por dejadez, o por intereses ocultos no rehabilita el NIF (yo no lo puedo rehabilitar porque son los nuevos propietarios quienes han de justificar el inicio de la actividad). El resultado es que la hoja permanece cerrada. Mi cliente no obstante puede estar utilizando la sociedad, y cualquier proveedor que consulte el registro verá un sinfin de FALSEDADES que dará por buenas porque están debidamente inscritas en el Registro. ¿Para qué sino está el Registro? De hecho nos obligan incluso a presentar cuentas para que terceros tengan acceso y puedan tomar decisiones comerciales.

Por lo tanto, partiendo de la base de que la inscripción puede considerarse documento público, el hecho de falsear voluntariamente la información contenida en el mismo podría ser considerada FALSEDAD EN DOCUMENTO PUBLICO y la responsabilidad en este caso sería de quien se niega a inscribir (El Sr. Registrador)

Otra cosa es que se cerrara el acceso a cualquier información. De ese modo quien consulta vería que algo pasa y como no tendría los datos del administrador podría inhibirse de contratar con la empresa. Pero el Registro no hace eso; simplemente mantiene los datos antiguos y se niega a inscribir los nuevos. Conclusión: Quien consulta cree estar viendo datos actuales cuando no es así.

En estos momentos tengo recurridos tres casos ante la Dirección General de los Registros y el Notariado a la espera de contestación. Por otra parte y sin necesidad de recurso, después de varios años he conseguido que se inscribiera mi cese en dos sociedades de Zaragoza.

Las sociedades que tengo recurridas y de las cuales yo NO SOY ADMINISTRADOR aunque figure como tal en el Registro Mercantil de Valencia son las siguientes:

LA CASA DE LOS NEGOCIOS 2005 SL
MOMX CREACIONES SL
EMPRESARIOS POR DEVOCION SA

Espero quer se recupere pronto el sentido común y se proceda a la inscripción de mis ceses.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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La Lectura de Ramón