Cártel automovilístico o cuando se elimina la competencia en perjuicio del consumidor

Durante dos o tres días estuve oyendo hablar de lo del cartel automovilístico (finales de julio si no recuerdo mal), donde un par de decenas de marcas habían sido multadas por pactar precios reiteradamente durante años. Lo curioso es que la noticia dejó de ser noticia muy rápido, y nada más he oído hablar al respecto. No sé si quieren poner tierra sobre el asunto pero lo cierto es que la historia parece haber quedado en nada.

Cártel automovilístico y sus consecuencias

#cártel automovilístico

Ya nadie habla del cártel automovilístico. ¿Qué ha pasado con la sanción?

Es sabido que la competencia en el sector automovilístico, al menos en el sector de categorías medias y bajas, es fuerte, pero si todas las marcas deciden ir bajando precios para quitarles clientes a la competencia, al final se produce una espiral en la que el único beneficiado es el consumidor que podrá comprar coches más baratos. Al fin y al cabo de eso trata la competencia, de que cada uno defienda su producto de la mejor manera posible y ofrezca precios competitivos.

¿Pero qué pasa si el sector (ha ocurrido en muchos sectores: petrolero, farmacéutico…) se da cuenta de que al final están echando piedras sobre su tejado?, pues que se reúnen en una comilona y pactan precios o llegan a algún acuerdo de no competencia, y ya saben aquello de: «Reunión de pastores, oveja muerta». Aquí quien palma es el cliente, al que ya no le bajarán el precio tanto como antes. Siguen habiendo ofertas y descuentos… pero están pactados de antemano para no pisarse los clientes unos a otros.

La multa global fue de 171 millones de euros, y parece ser que Seat, Porsche y Volkswagen se han librado por traidores y chivatos, porque han sido quienes han delatado la situación. Esto tampoco los deja en muy buen lugar porque durante años se han aprovechado igual que los otros y ahora resulta que se salen de rositas. No sé, no me gusta lo del cártel, pero posiblemente aún me guste menos lo del chivatazo; soy muy antiguo en eso.

Lo que me sorprende, además de que ya no se oiga hablar de esto, es que no haya salido todavía ninguna plataforma de afectados o algo parecido para reclamar a las compañías de automóviles los posibles descuentos no aplicados, porque lo de la multa puede ser muy justo (o no), pero ¿qué pasa con los clientes que son los verdaderos perjudicados? O sea, primero las marcas se benefician al no aplicar esos descuentos, y luego viene alguien y los castiga embolsándose el dinero… ¿y el cliente? ¿Qué pasa con él? ¿A alguien le importa?

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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6 Comentarios.

  1. Soy un fiel defensor de la economía de mercado. Es sin duda la mejor forma de asignar los recursos, la más eficiente. Pero los mercados son ineficientes, tienden al monopolio si el estado no vela por ello, ya que es el estado liberal el único capaz de hacerlo y el único legitimado para poner reglas claras, fuertes y poner los medios para la supervisión y el control.

    Hecha esa introducción diré que el monopolio es equivalente a una dictadura en otros ámbitos, los políticos, restringe la libertad de los ciudadanos y los explota. La cartelización es una forma de monopolio de facto como lo es el oligopolio. Y aunque la raíz viene de Cártel en inglés es muy expresiva porque se trata de robar la cartera al consumidor, evitando la regla básica de un mercado que es la competencia. La tendencia al monopolio, vía oligopolio y cartelización, es inevitable si el Estado no permanece atento y activo. En USA son admirables en eso. Las reglas antimonopolio se las toman muy en serio.

    En España la CNMC parece que se lo está tomando en serio porque cárteles hay a punta de pala. Desde el petróleo (basta ver los precios de la gasolina el petróleo), la banca (ahora tras la crisi de la Cajas la concentración es casi monopolista y nos retrotrae a los 80), el cemento (es monopolista local), la electricidad (monopolio natural de distribución), el gas (este es cuasi monopolio), etc.

    El problema es que los gobiernos no se atreven con determinadas patronales y ponen límites a las sanciones. A los sancionados les trae cuenta seguir con sus prácticas. Pero es un toque de atención efectivo porque les pone en el punto de mira de la UE (más seria) y de los consumidores. Haces bien en remarcar que ha sido una noticia que ha pasado desapercibida en los medios. Y si no nos concienciamos de su importancia quizás sea por eso. ¿No estarán los medios también cartelizados y nos les interesa hacer sangre en un tema que a ellos les afecta?

    A mi parece que la lucha contra la cartelización es tan importante que legitima el uso de la delación (chivatazo de los propios protagonistas). Es ponerles en el dilema del prisionero, que tan buenos resultados policiales da. Pero detrás de la cartelización hay unas profundas raíces en las “puertas giratorias” de los políticos. Ejemplos: Felipe Gonzalez consejero de Gas Natural, Elena Salgado y su antecesor Solbes de Endesa, etc. Al día siguiente del cese ya están trabajando para “monopolizar” un sector (y pensando mal antes, ahí está la OPA de Gas Natural sobre Endesa como botón de muestra ya muy descarado). Es una forma de corrupción mucho más sibilina y peligrosa.

  2. Correcto Ramón, mientras lo leía pensaba lo mismo que la reflexión final, para qué sirve la multa si no es para engrosar las arcas de los estados, lo que tendrían que hacer es devolver el dinero de más que han pagado los clientes, esta sí sería una multar ejemplar, al mismo tiempo el perjudicado recupera parte de lo perdido.

    Pero este mundo está lleno de mentiras.

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La Lectura de Ramón