Bono Cultural Valenciano, otro de esos inventos…

Parece ser que en el 2017 entrará en vigor el que ya se conoce como Bono Cultural Valenciano. Como todo este tipo de medidas, que no sé si llamar electoralistas, o populistas, o propagandísticas, tiene una aplicación muy limitada y complicada.

¿Quién promueve el Bono Cultural Valenciano?

La Consellería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, a través del Institut Valencià de Cultura, es quien lo ha lanzado. Lo autocalifican de «sistema innovador» (teniendo en cuenta que la RAE dice que innovar es «mudar o alterar algo, introduciendo novedades», pues bien, lo podemos considerar innovador) y es «para las rentas medias y bajas, las que más han sufrido los efectos de las políticas culturales del Partido Popular», según palabras del conseller Marzà.

¿En qué consiste el Bono Cultural Valenciano?

#Bono Cultural Valenciano

Bono Cultural Valenciano. ¿Otra payasada más?

Cada valenciano (se entiende que de renta baja y que haga la declaración) podrá desgravar hasta ciento cincuenta euros en bonos culturales. De momento de aplicación solo en teatros, cines, salas y festivales de música con los que haya convenio firmado. Para acogerse a la deducción deberá presentar el DNI en los locales que tengan firmado convenio con el Institut Valencià de Cultura en el momento de comprar la entrada.

Serán esas empresas con convenio las que comunicarán los datos de los ciudadanos que hayan comprado las entradas, de manera que ya aparecerá la desgravación de manera automática en el borrador de la declaración de Hacienda.

Algunas cosas a tener en cuenta en lo del Bono Cultural Valenciano

1.- Los ciudadanos que tengan pocos ingresos (o ninguno) y no hagan la declaración de la renta, NO PODRÁN DISFRUTAR DE NINGUNA BONIFICACIÓN, cuando se supone que podrían ser el perfil más lógico para este tipo de superiniciativas.

2.- Para poder deducirse los ciento cincuenta euros en la renta, previamente habrá tenido que consumir en esos locales un total de 864 euros, cosa que para alguien con pocos medios, parece una cifra más que considerable.

3.- El cuento de la lechera que se montan: La inversión de la Generalitat será de 500.000 euros, y se espera un impacto económico de 2,5 millones de euros. De momento lo único que queda claro es que se van a gastar medio millón de euros.

Sinceramente, pienso que todas estas medidas solo generan costes innecesarios y se utilizan de manera interesada y partidista, pero el beneficio para el ciudadano, en caso de producirse, es insignificante.

Si quieren incentivar el consumo de productos culturales, que reduzcan directamente el IVA si, como dicen, es ese el problema (cosa que yo tampoco tengo del todo clara). Es absurdo que el ciudadano tenga que anticipar el importe de la bonificación y no se la pueda deducir hasta el año siguiente; que solo sea aplicable para quien tenga que hacer la declaración y que, además, tenga tantas limitaciones.

En Italia lo ven de otra manera

Es posible que esto del Bono Cultural Valenciano se les haya ocurrido a nuestros cabezapensantes después de haber oído la noticia del bono cultural italiano, pero la verdad es que nada tiene que ver una cosa con otra. Lo de Italia sí que es un regalo incentivador de verdad porque obsequian con 500 euros a todos los jóvenes que cumplan dieciocho años para que se los gasten en cosas culturales. Nada de descontarle solo el IVA, nada de que tenga que hacer la payasada de declararlo en la renta del año siguiente (si seguramente ni la hacen), nada de una limitación ridícula de 150 euros. Lo gestionan a través de una aplicación del móvil en la que reciben un vale de quinientos euros y de ahí se va descontando automáticamente conforme lo van utilizando. No es por nada, pero mola bastante más que la tontería valenciana.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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3 Comentarios.

  1. Hoy estoy totalmente de acuerdo con V. D. Ramón, estas tonterias me suena a gente colocada a dedo que está aburrida que no saben hacer la O con un canuto y no saben que hacer y de paso gastar 500.000 € que no los recuperarán jamás

  2. No veo el razonamiento: SI NO TIENES INGRESOS, difícilmente se puede “desgravar” un gasto (aunque lo hicieses, cosa difícil ya que “primum vivere deinde philosophari”), puesto que nada exige que pagues… ni tendrías medios con los que hacerlo.
    Parece mejor dar directamente a cada pobre los 150 € en gastos esenciales. Y sólo cuando sobre pasta, ofrecerles actos culturales a los que puedan acceder.

    Ciertamente, gran parte de la población cumplirá 18 años alguna vez (excepto quienes no llegarán a tal edad y todos los que ya la sobrepasamos) pero supongamos que es un buen día para regalarles un bono de 500 € en cultura (pero espero que pueda revenderse, por lo dicho de que hay cosas de más necesidad). Aunque una medida “muy social” no parece:
    De los agraciados, a una parte no le interesa, hay otra no lo necesita y el resto será algún joven “mantenido justito por la familia” (pues ni pensión ni “trabajo que le rente” seguro que no tiene) pero que le interese la cosa cultural. ¡Un tropel, vamos…!

    Además.. ¿quién dice que la chavalería no se lo gastará todo en ver cine español, esa industria que chupa toda las subvenciones culturales, y eso nos hace subvencionarlo más aún? (Es ironía, claro)

    Así que si es absurdo y asocial la medida como “desgravación”, y aún más como “ayuda directa” (que es dinero que sale del erario público, es decir, de lo que pagamos… los que sí pagamos impuestos), solo queda una tercera vía:

    La propuesta que funcionaría en España (igual en Valencia como ahora en Cataluña), es decir: “que aseguraría el acceso a la cultura de mozos y mozas de cualquier nivel adquisitivo”, sería regalarles entradas para el fútbol y/o los toros. Así nos aseguraríamos que no vean cine español y de que sí asistan a algún “acto” (y que no sea el “Salón del Porno” ese), y en la práctica resultaría mucho más efectivo e igualitario, pues irían todos… ¡ni punto de comparación! Aunque lo de “cultural” a algunos les parecería “cogido con pinzas”… a mí el primero.

    😀 😀 😀

    ¡Ay, del “eterno español”!

  3. Cada vez nuestros gobiernos deben más dinero. Van haciendo todo esto, y debemos aún cada vez más dinero, y hemos de pagar más intereses. Ya sabemos cómo acaban las empresas, familias, etc. que para pagar sus gastos… piden un préstamo nuevo.

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