Aumentan los accidentes y los muertos… ¿Por qué será?

El año 2016 no está siendo bueno para la DGT (evidentemente tampoco para las víctimas que han perdido la vida en la carretera), pero apunto que los datos no son buenos para la DGT porque evidencian, una vez más, que la siniestralidad está directamente relacionada con el uso del automóvil. Parece una perogrullada pero es así de simple; si no hubiera automóviles ni otros tipos de vehículos, no habría accidentes mortales en nuestras carreteras. Pero eso que es tan evidente es algo contra lo que ha luchado siempre la DGT para poder colgarse sus medallitas cada año, al tiempo que ha esquilmado a los conductores con sus radares y otros inventos… «por nuestra seguridad». Durante varios años han estado bajando los accidentes y las víctimas, y siempre nos han dicho que ha sido por las medidas que tan sabia organización (a la DGT me refiero) ha estado haciendo. Pero en 2016 aumentan los accidentes y los muertos… ¿Por qué?

¿Por qué aumentan los accidentes y los muertos después de varios años de bajada?

#Aumentan los accidentes

Aumentan los accidentes porque aumentan los desplazamientos. ¿Una perogrullada?

Las opiniones son dispares, unas interesadas y otras no tanto, o puede que también. En definitiva, cada uno parece barrer para casa, pero hay algo que la DGT no quiere que veamos y se empeña en que todo es culpa de la velocidad, como si el hecho de que hubiera más vehículos y más tiempo circulando no afectara, cuando saben que sí afecta, y mucho. De hecho, siempre han estado mucho más alerta en los períodos vacacionales con eso de la operación salida y todo lo demás, y siempre se han concentrado más accidentes en esas fechas… como no podía ser de otro modo; o sea que tan tontos no son. Pero estos años de crisis les han venido bien a las teorías de la DGT porque los accidentes han ido bajando a la par que han puesto más radares, han reducido las velocidades, han incrementado los controles (incluso desde el aire)… Pero la verdad es que si han bajado los accidentes y los muertos no ha sido por eso (o al menos no solo por eso) sino porque había menos coches en las carreteras. Ahora, no es que hayamos salido de la crisis, pero es evidente que han vuelto a aumentar los desplazamientos (el consumo de combustible así lo apunta).

Así y todo hay quien sigue apuntando a que quizás sea porque este año los de la DGT se han relajado con las medidas:

Eso dicen desde la Asociación DIA, que la oscilación de la siniestralidad está directamente relacionada con las políticas de seguridad y concienciación vial [¿En serio se lo creen cuando lo dicen?]. Francisco Canes, presidente de esta asociación ha dicho: «… durante los años iniciales de esta legislatura se ha estado viviendo de la inercia de las políticas de Estado que se consiguieron con Pere Navarro. La principal actividad de la actual DGT se centra en campañas de publicidad y de miedo respecto a sancionar, en vez de estructurar verdaderas innovaciones en el campo de la educación vial y la prevención real». O sea que lo que hacía Pérez Navarro era prevención real. Bueno, si eso es lo que dicen, será cuestión de volver a poner a este hombre al frente de la DGT y seguro que acabamos con los muertos.

Otras opiniones son mucho más realistas; unos se atreven a decirlo claro y otros no tanto, pero con quien más comparto criterio en estos casos desde siempre es con Pedro Javaloyes (DVuelta) que dice en voz alta lo que yo ya he dicho más arriba, que los accidentes están relacionados directamente con la existencia de coches y no con la velocidad, aunque esta pueda afectar en algunos casos.

Cierto que también hay otros factores, como el mantenimiento de las carreteras que parece que no es tan bueno ni están en tan buen estado como lo estaban hace una década. También se apunta al envejecimiento del parque automovilístico; yo pienso que eso afecta poco porque pueden haber muchas más averías, pero provocar directamente accidentes los provocan más unos neumáticos que no han sido cambiados a tiempo en un coche joven de tres años, que un coche de veinte años con neumáticos nuevos.

Cifras:

Según datos difundidos por Autopista.es, a 9 de marzo de 2016 los acumulados son:

178 accidentes con víctimas mortales frente a 167 del 2015 (+7%)

197 muertos frente a 187 del año anterior (+5%)

Con un par de docenas más de radares y tres o cuatro helicópteros más, esto lo arregla la DGT en un santiamén (con la bendición de Pere Navarro Dios mediante).

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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10 Comentarios.

  1. Pienso que lo de los “coches viejos” influye más en la mortandad tras un accidente que en su provocación (que no digo que en determinados casos pueda ser parte de la causa). He visto coches accidentados modernos en los que la carrocería absorbe casi todo el golpe salvando a los ocupantes; eso no pasaba en los coches de antaño.

  2. José Antonio Gracia Percebal.

    Yo conozco infinitos puntos de carreteras nacionales (no me refiero a autopistas, autovías, puertos, ni a carreteras comarcales o locales) en los que aún a 40 Km por hora te medio matas o te matas del todo. Si te encuentras con otro que circula a 70 por una recta sin darse cuenta del badén, o en una curva con peralte cambiado, te matas fijo.

    Ojo con la infinidad de conductores mayores que andan por estas carreteras de Dios con un oído, una vista y unos reflejos… pero claro cada renovación de permiso ¡¡Ñaca!!!!

  3. La realidad tiene más que ver con el aumento de consumo de drogas, principalmente cannabis y mariguana. Cuando las estadísticas dicen que los escolares de instituto consumen porros habitualmente piensen en lo que harán al volante cuando tengan un coche entre manos. Y ya para que hablar del alcohol.

    También que la población joven actual ha perdido la práctica de adelantar en carreteras no desdobladas ya que la mayor parte de los kilómetros hoy en día se hacen en autovía. De ahí que la mayor parte de los accidentes se produzcan en este tipo de carreteras secundarias. Yo incluso cuando voy con chicos jóvenes de pasajero noto la falta de pericia que tienen en carretera, fuera de las autopistas. Si le añades unas gotas de alcohol o un porro el accidente está servido.

    • Lo de los adelantamientos es cierto. Propongo a la DGT que estudie otro de esos PERMISOS RESTRINGIDOS que permita conducir, pero no adelantar, salvo en vías de un único sentido 😉

    • Juan Carlos

      ¿Lo de tener carácter negativo influye en la conducción? Esta manía de criminalizar… Yo tengo otra opinión…

      …desde que mis hijos tienen conciencia crítica y sentido del respecto, yo conduzco un poco menos mal. Relajo un poco la velocidad -sin ir a 90…, donde hay que, con normalidad, ir rápido-, relajo un poco las prisas y “ambar” ya no significa “acelerar más…” Y eso es gracias a que mis hijos, escolares y alguno ya universitario, les han transmitido en la escuela -pública- esa necesidad de respeto a la ley sin renunciar a ser igualmente crítico con ella… y me lo transmiten cuando conduzco, recriminándome cuando lo consideran -no siempre me parece bien, ehhh…- oportuno.

      No todo es drogas y alcohol en la juventud, por mucho que, como padre, me preocupe enormemente la inevitable concurrencia de los excesos en determinadas épocas de la vida… y más cuando se mezcla con un volante (me ca… de miedo hasta que llegan a casa)… pero insisto… eduquemos y eduquémonos.

      P.D. Que los accidentes están relacionados directamente con la existencia de coches… es como que … “vivir es lo que más mata”…. a mi no me deja muy satisfecho como reflexión… ¿algo habrá que hacer?? y, aunque prefiero la educación antes que la coerción… ¿seguro que es prescindible..? Ojalá, pero eso requiere que respetemos la ley, porque es ley… y la critiquemos para cambiarla cuando se demuestre ineficaz, en lugar de hacernos, cada uno de nosotros, nuestr código de la circulación a la medida…

      Salvo mejor opinión

      • Estoy de acuerdo con lo que dice de sus hijos, a mi me pasa lo mismo, tienen mejor educación vial que yo en ciudad y en autopista, y me lo transmiten.

        Pero eso no quita, que también conozca muchos otros que consumen porros y alcohol conduciendo, y ellos mismos me lo dicen, porque muchas veces se trata de amigos y conocidos. Y no he pretendido generalizar a todos los jóvenes, pero si hay un número elevado que conducen bajo el efecto de esas dogras, y las estadísticas dicen que va en aumento entre los adolescentes, lógicamente también aumentarán los accidentes a medida que acceden a la conducción.

  4. Lo podemos decir de diferentes maneras, con y sin ironía, pero la realidad es que en España no se investigan bien las causas de los accidentes. Lo más fácil es culpar a la velocidad y, como corolario automático lo que viene a continuación. Que ya sabemos todos lo que es.

    ¡Ah, se me olvidaba! Y los coches viejos.

    Evidentemente quién cuestiona la “verdad oficial” ha de sufrir las consecuencias. Y así de primeras, pienso en Juan Carlos Toribio o en Juanjo Alba. No me extiendo sobre estas dos personas e invito a buscar en Google a quién tenga curiosidad.

    Algunos “antisociales” vamos más allá e incluso pensamos que la proliferación de radares no sólo no mejora la seguridad vial sino que la empeora. También hay datos que respaldan esta afirmación aunque la DGT lo ignore.

    Pero los radares, habría que ser muy ingenuo para no darse cuenta, son un excelente negocio. Hay mucha gente que se lo debe estar llevando crudo.

    Es una pena porque algunos radares sí que salvan vidas. Pero la mayoría, como también es demostrable, no tienen otra intención que la recaudatoria.

    Se mantienen los límites de velocidad de hace cuarenta años si es que no se rebajan. Se dota a las autoridades en cuestión de los mejores y más modernos medios técnicos cuando en otras administraciones (pongamos justicia o sanidad) andan escatimando. Y se cambian las leyes y reglamentos para, en la práctica, colocar al ciudadano en una posición de casi indefensión frente a la administración.

    La velocidad, si alguna vez fue un problema en España, ya dejó de serlo ¿a qué viene entonces seguir instalando radares hasta el infinito?

    Veremos, y ojalá me equivoque, una progresión siniestra durante un tiempo. Lamentablemente habrá más muertos y seguirán instalando radares hasta que alguién en la DGT -no el actual equipo, por supuesto- quiera, de verdad, agarrar el toro por los cuernos y reconocer que se equivocan.

    • «Algunos “antisociales” vamos más allá e incluso pensamos que la proliferación de radares no sólo no mejora la seguridad vial sino que la empeora. También hay datos que respaldan esta afirmación aunque la DGT lo ignore».

      No sé si eso me convierte también a mí en antisocial, pero lo cierto es que yo soy de los que piensa que los radares ocasionan más accidentes y/o problemas de los que solucionan. Uno no puede ir conduciendo y mirando al cielo y detrás de cada matojo sin que eso ocasione despistes.

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La Lectura de Ramón