A propósito del correo corporativo notarial

Lo de que un Notario pueda enviar a otro una escritura por e mail, pero de manera que el que lo recibe esté seguro de que quien lo envía es el otro Notario y no cualquier persona desde un e mail incontrolado, parece una tontería, pero ha sido uno de los grandes avances recientes de los Notarios, que en este tipo de cuestiones siempre han ido algo retrasados.

Hasta ahora podían enviarse las escrituras por fax, o incluso por e mail, pero por una cuenta no segura. Aunque previamente lo hablaran por teléfono, el que recibía la documentación no podía estar seguro de que lo recibido correspondía con la realidad, y lo cierto es que no lo podía utilizar porque cuando el notario da fé, está diciendo que tiene en su poder el documento original. ¿De quién sería responsabilidad si el documento es falso? Evidentemente de quien lo recibe y no de quien lo envía porque resultaría practicamente imposible justificar el envío fraudulento.

Desde que existe el correo corporativo, cada Notario tiene su tarjeta y código de acceso, y eso garantiza a quien recibe el documento que éste es válido. Y no sólo lo puede utilizar, sino que además puede emitir una copia autorizada del mismo.

En el caso de nuestro servicio, lo utilizamos a menudo cuando la operación se hace mediante poderes. En estos casos el cliente ordena el envío de los poderes desde la Notaría que los emite hasta la Notaría donde estamos nosotros, y podemos firmar inmediatamente sin tener que esperar a recibir el original por mensajero, cosa que ya ni siquiera es necesaria.

El problema de este sistema es que en teoría es el propio Notario (y no un oficial ni cualquier otro empleado) quien tiene que enviarlo o recibirlo utilizando su tarjeta y código personales, y esto hace indefectiblemente que se demore enormemente la transacción. Los Notarios no suelen estar preparados para estas cuestiones más mundanas. Claro que hay Notarios más prácticos y delegan estos asuntos, aunque no sé si eso está muy bien visto o no porque hay quien puede pensar que eso es incluso como darle a firmar las escrituras a un oficial

El caso es que de un modo u otro, me parece un buen invento, y al menos a mí, y por lo tanto a mis clientes, nos beneficia bastante el sistema.

Mi enhorabuena a los señores Notarios por el avance.

Ramón Cerdá

Ramón Cerdá
Empresario - Sociedades Urgentes
Ontinyent, 1964

Fundador de GMC Asesoría de Empresas, SOCIEDADES URGENTES y Mi Libro en Papel, además de escritor, novelista, bloguero, editor y corrector de textos en EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS.

Autor de LA HABITACIÓN DE LAS MARIPOSAS, HACIENDA [NO] SOMOS TODOS, LOS ELEMENTOS DEL ESTILO LITERARIO y otros muchos títulos.
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